Diálogos Oaxaca
Terminó el periodo vacacional de verano y Puerto Escondido “se pudre” entre aguas negras y basura; con ello se abre la puerta a una contingencia sanitaria a gran escala. Visitantes, pobladores locales y pescadores, llaman a la autoridad sanitaría, a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) a tomar medidas ante la grave problemática que enfrenta el destino de playa.
Los “focos rojos” de alerta se han prendido en la “costa esmeralda” de Oaxaca, la “gallina de los huevos de oro” del turismo estatal, se muere ante la complicidad de la autoridades estatales y municipales, quienes han desatendido una problemática remarcada por instancias federales como la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
Denuncias de pobladores señalan que la vía principal es contaminada por aguas residuales que se generan en la zona hotelera y las colonias que conforman el puerto, mismas que se vacían a las corrientes marinas del pacífico.


Este alertamiento no ha sido atendido por el gobierno estatal y por el municipio de Colotepec, quienes a casi un año de la puesta en operación de la carretera “Barranca Larga -Ventanilla” y la creciente afluencia de visitantes, no han construido o echado andar un programa de infraestructura que modernice o acreciente el actual sistema de drenaje con que cuenta esta agencia municipal.
Es así que el pasado Julio, la COFEPRIS emitió una alerta en torno a la Playa Principal de Puerto Escondido, la cual ubicó dentro las cinco Playas a Nivel Nacional NO APTAS.
La instancia del orden federal identificó cinco puntos específicos que rebasaron la norma sanitaria debido a concentraciones elevadas de bacterias, por lo que previo a la temporada vacacional de verano la clasificó como NO APTA para el turismo, esto con el objetivo de salvaguardar la salud de visitantes nacionales e internacionales.
Esta información se puede encontrar dentro de los registros de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), la coordinación de las Áreas de Protección Contra Riesgos Sanitarios estatales (APCRS) y la Red Nacional de Laboratorios Estatales de Salud Pública (RNLESP).
Ante estos hallazgos, la comisión dio a conocer que se coordinaban esfuerzos de prevención e intervención con los respectivos Comités de Playas Limpias y las autoridades locales. El objetivo era implementar de manera urgente acciones de saneamiento e4n las zonas costeras y desplegar señalizaciones preventivas para mantener informada a la población.
COFEPRIS recomendó en ese momento a los bañistas abstenerse de realizar actividades de nado u otros usos recreativos de contacto directo en las playas señaladas como no aptas. Preservar estos entornos salubres y proteger la salud colectiva es un compromiso compartido.


Hoy la costa oaxaqueña colapsa y no nadamás es el tema de la contaminación de la playa principal sino también la crisis por la basura y el colapso de la infraestructura hidráulica.
Así lo manifiestan a través de redes sociales los habitantes del puerto quienes consideran que la apertura de la “súper carretera” agravó está situación. Mientras las autoridades municipales y estatales no hacen nada por salvar a “la Gallina de los Huevos de Oro”.








