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LA JORNADA

Son muchas las razones que han caldeado el ambiente social en Estados Unidos y no sólo por las constantes mentiras de ( fuck) Trump y su intento de “enterrar” el “asunto” Epstein, sino por el descarado incumplimiento de todas las promesas que ese energúmeno hizo durante su campaña electoral (entre otras, acabar con las guerras, bajar la inflación, mejorar el nivel de vida de los ciudadanos y abaratar el precio de los combustibles, es decir, lo contrario a lo que en realidad ha hecho), las cuales, en buena medida, lo llevaron a la Casa Blanca por segunda ocasión no consecutiva.

Es constante el aumento de la temperatura social en aquel país (permanente violación de los derechos humanos, persecución de los ciudadanos, militarización aquí y allá, alza del costo de vida, etcétera) y la salvaje agresión de Trump y el genocida Netanyahu a Irán solo echaron más leña al fuego, pues su aventura guerrerista provocó el incremento sostenido de los precios de los combustibles.

En el mes y pico que ha transcurrido desde el inicio del ataque a Irán, los precios de los combustibles en Estados Unidos se han incrementado alrededor de 30 por ciento (promedio), y contando, lo que ha provocado la efervescencia de no pocos ciudadanos. Y sólo es el inicio, pues dicho incremento repercute de inmediato en toda la cadena de precios, con lo cual la inflación va para arriba, es decir, lo contrario de lo “prometido” por el salvaje naranja.

En el mes transcurrido (hasta el pasado 30 de marzo), tal precio se incrementó de 3.2 a 4.32 dólares por galón gringo (3.78 litros) y mantiene su trayectoria alcista. De hecho, en algunas regiones del país ya roza 5 dólares, lo que ha generado airadas protestas de los consumidores, mientras Trump es feliz agrediendo a todo lo que vea enfrente y no deja de hacer el ridículo al bailar al ritmo de la clásica canción del grupo Village People.

El ataque hepático de la ciudadanía estadunidense contrasta con lo que sucede en otras naciones, comenzando por la recientemente agredida, es decir, Irán, donde el precio del litro de gasolina es de apenas 11 centavos de dólar por galón, aún en medio de los ataques de Estados Unidos e Israel, país éste en donde el galón de gasolina se vende a 8.72 dólares.

Más allá del costo en vidas humanas y la destrucción de infraestructura, una de las consecuencias del belicismo de la pareja mortal (Trump y Netanyahu) ha sido el incremento sostenido del precio del barril petrolero, que a estas alturas supera 100 dólares, lo que ha afectado a todas las naciones del planeta, excepto a las grandes productoras de crudo.

Por ejemplo, en Libia (nación destrozada por los belicistas de la OTAN), el galón de gasolina se vende a 0.09 centavos de dólar; en Venezuela (con todo y el secuestro del presidente Maduro y el ilegal ataque de Trump), a 0.13 centavos; en cambio, otros países productores (como Kuwait, Qatar, Arabia Saudita, Omán, Bahréin e Irak) los precios fluctúan entre 1.28 y 2.45 dólares por galón.

Donde de plano los consumidores ya no sienten lo duro sino lo tupido es, por ejemplo, en Francia (8.61 dólares por galón), Noruega (8.94), Alemania (9.17), Italia (7.66), Dinamarca (10.08), Países Bajos (10.36). La gasolina más cara del mundo es la que se expende en Hong Kong: 15.54 dólares por galón.

México no ha sido la excepción en lo que se refiere al incremento de los precios de los combustibles, aunque también resulta beneficiado por el alza sostenida de la cotización de su barril de exportación. En el mes transcurrido desde el inicio de la agresión a Irán, en las gasolineras nacionales se ha registrado un aumento de aproximadamente 8.9 por ciento (Premium y diésel, fundamentalmente), aunque el gobierno ha intentado amortizar el impacto por medio de decisiones de carácter fiscal.

Por el otro lado, el precio del barril mexicano de exportación se ha incrementado en alrededor de 77 por ciento, al pasar de 59.13 dólares el día previo al inicio de la agresión a Irán a 105.72 el pasado jueves, lo que implica mayor ingreso para las arcas nacionales.

En los dos primeros meses de 2026, el ingreso por exportación de crudo sumó mil 368 millones de dólares, pero con el desbarajuste de precios internacionales causado por los impresentables Trump y Netanyahu habrá que esperar qué tanto más ingresa a las arcas mexicanas.

Las rebanadas del pastel

En un intento por disfrazar su aparatosa derrota (y la del genocida Netanyahu), Donald Trump (quien anda como gallina descabezada) propuso al gobierno de Irán un alto el fuego de 48 horas, lo cual fue tajantemente rechazado por Teherán.

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