Diálogos Oaxaca
Luego de iniciar una jornada de lucha y protesta, habitantes de Santiago Xanica, insisten que a su comunidad la justicia y gobernabilidad estatal no llega. Al tiempo que reiteran sus exigencias, como el desconocimiento y reelección de Miriam Sulamita Díaz Luis, imposición que surge desde la cúpula del poder estatal a través de Salomón Jara Cruz y José de Jesús Romero López.
En documento que circularan a través de redes sociales, los afectados exponen que decidieron salir a las calles para ser escuchados y denunciar los atropellos que están viviendo desde las esferas gubernamentales.
De la misma manera reiteran que son uno de los municipios más pobres del estado y, sin embargo, lejos de ayudarles, “la cuarta transformación se ha sumado a los atropellos y violaciones de nuestros derechos que históricamente hemos vivido”.
“Esta vez, se entrometieron en el proceso electoral del municipio para seguir saqueando los recursos del pueblo; a través del financiamiento, asesoría y protección a Miriam Sulamita Díaz Luis para que continuara por un segundo periodo como presidente de Santiago Xanica”.
El pronunciamiento integro de los pobladores de Santiago Xanica es el siguiente:
A la presidenta de México
Al gobernador del Estado
A los pueblos indígenas
A los medios de comunicación
A la sociedad civil
Hacemos un llamado a los pueblos indígenas, comunidades vecinas, colectivos oprimidos y a la sociedad civil en general, para sumarse la lucha y protesta en contra del mal gobierno.
Hoy, estamos nuevamente manifestando nuestro derecho a la libre expresión, decidimos salir a las calles para ser escuchados; queremos denunciar los atropellos que estamos viviendo desde las esferas gubernamentales.
Como comunidad indígena que somos, alzamos la voz en contra de la primavera oaxaqueña; cuyos representantes son el gobernador Salomón Jara Cruz y el secretario José de Jesús Romero López, quienes se han apropiado de los recursos del estado para enriquecer sus propios bolsillos.
En pleno siglo XXI vemos hospitales y centros de salud sin medicamentos y sin personal apropiado, escuelas sin infraestructuras ni docentes, caminos y pueblos abandonados, obras inconclusas o averiadas, presos políticos, compadrazgos en el gabinete.
Actualmente, el estado no está al servicio del pueblo, el estado tiene dueño y sirve a los señores del poder.
Santiago Xanica es una de esas comunidades indígenas donde la justicia y gobernabilidad estatal no ha llegado. Somos uno de los municipios más pobres del estado, y lo reafirmó el secretario Jesús Romero el lunes pasado. Sin embargo, lejos de ayudarnos, la cuarta transformación se ha sumado a los atropellos y violaciones de nuestros derechos que históricamente hemos vivido.
Esta vez, se entrometieron en el proceso electoral del municipio para seguir saqueando los recursos del pueblo; a través del financiamiento, asesoría y protección a Miriam Sulamita Díaz Luis para que continuara por un segundo periodo como presidente de Santiago Xanica.
Sin asamblea comunitaria y sin el voto popular de la ciudadanía, pero por órdenes del gobernador Salomón Jara Cruz y el secretario José de Jesús Romero López, el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEPCO), validó a Miriam Sulamita Díaz Luis para la administración 2026-2028.
Aunado a las denuncias de intromisión estatal y de los intereses, económicos y políticos, del gobernador del estado, a las inconsistencias en el proceso electoral, donde, no hubo una asamblea general con previa convocatoria para el nombramiento de nuestras autoridades municipales para la administración 2026-2028 y que en la comunidad de Santiago Xanica no está permitida la reelección de autoridades municipales y menos para el cargo de presidente (a) municipal; denunciamos la falsificación de documentos (firmas, actas de asamblea, nombramientos, etc.) y la complicidad del gobierno para respaldar y validar dichos procesos.
Por tal motivo, exigimos la destitución inmediata de Miriam Sulamita Díaz Luis como presidente auto-reelecta del municipio de Santiago Xanica. Rechazamos e invalidamos energéticamente el autonombramiento de la ciudadana por la violación a nuestro derecho consuetudinario (en el proceso electoral) y a los principios comunitarios. Desde ya decimos que, si no hay justicia para el pueblo, no habrá paz para el gobierno. Este es el inicio de la reinvención e insubordinación indígena.
Con el pueblo todo sin el pueblo nada.
Hasta la victoria siempre.








