Toribio López Sánchez, “El Negro Durazo Oaxaqueño”

Diálogos Oaxaca/REDES

Mientras el discurso oficial pregona la austeridad y la honestidad, en las entrañas de la Policía Vial Estatal de Oaxaca se gesta un esquema de extorsión que ha permitido a su titular, Toribio López Sánchez, amasar una fortuna que insulta a la ciudadanía. El ya llamado el “Negro Durazo Oaxaqueño”, López Sánchez es señalado de convertir la corporación en su caja chica personal y formar el "Cártel de las Infracciones y del Despojo de automóviles".
La operatividad de este saqueo tiene nombres y apellidos; Irma Díaz, Secretaria particular del Director en el área de infracciones, y Sara Azucena Olivera, Jefa de Infracciones de la Policía Vial Estatal. El modus operandi es simple pero descarado: se imponen multas excesivas, principalmente en los operativos de alcoholímetro, y con la recuperación ilegal por elementos policiales sin órdenes judiciales ni reportes oficiales de vehículos que fueron vendidos legalmente, para luego exigir el pago en efectivo sin la entrega de comprobantes oficiales.
El contraste entre el salario de un servidor público y el estilo de vida de Toribio López es abismal, ya que es el flamante dueño de propiedades que superan los 40 millones de pesos, incluyendo una ostentosa propiedad  de mas de 20 mil metros cuadrados y  que cuenta, incluso, con una capilla privada. "La Huerta Cocina Campestre", un lujoso restaurante en Santa Cruz Xoxocotlán y otros predios en la Colonia Reforma. Como se muestra en las imágenes adjuntas.
Aunque López Sánchez se jacta ante los medios de haber "corrido a los malos elementos" para sanear la corporación, lo único que hizo fue quitar la competencia para centralizar la corrupción. Lo podrido de la policía no se ha ido; se ha mudado a la oficina del director. Sabrá el Gobernador Jara que Toribio López no reporta a la Secretaría de Finanzas los cobros que realiza.