Sin mujeres no hay economía: GESMujer

“La justicia económica para las mujeres es una deuda histórica, para todas, pero agravada para las mujeres indígenas y afromexicanas. Reconociendo esta prioridad, en 2023 se crea la Red de Mujeres Cooperativistas para una Cultura de Paz, cuyo objetivo es fomentar el empoderamiento económico y el derecho de las mujeres a vivir libres de todas las formas de violencia” expresó Olga Lydia Calderón Zarate coordinadora de dicho proyecto que hoy celebra un año de haberse puesto en marcha.

En este Primer Aniversario de la “Red de Mujeres Cooperativistas para una Cultura de Paz" reconocieron el avance de 12 grupos que la integran, quienes son líderes con emprendimientos económicos y sociales en las regiones de la Costa, Sierra Sur, Valles Centrales, Mixteca y Cañada, pues en un período tan corto han mostrado que apoyar sus iniciativas, brindan frutos, pues el 100% de los grupos participantes aumentaron sus ingresos a pesar de que el 75% son iniciativas nuevas. Además de que las más de 140 mujeres indígenas y afromexicanas conocen sus derechos, identifican sus fortalezas en el ámbito económico y son inspiración para otras mujeres, además de ser reconocidas por sus comunidades.

Soledad Venegas Nava, coordinadora de enlace comunitario, enfatizó que el GESMujer busca que los grupos de mujeres en el cooperativismo sean un eje transformador que dinamice a las familias y sus comunidades, que les permita romper con las cadenas del yugo de la dependencia económica que es un mecanismo de sometimiento y control para la precariedad, la violencia y el feminicidio.  “Para lograrlo, demandamos que las mujeres encuentran mayores facilidades ante las instituciones eliminando los obstáculos que les impiden tener una atención basada en el respeto y con instituciones que brinden las facilidades a las necesidades de las mujeres al momento de acudir por atención, ya que muchas de ellas al acudir a realizar sus trámites se topan con pared y sus procesos se detienen o terminan abandonando su sueño por la falta de sensibilidad basada en el respeto y la interculturalidad”

El trabajo con las promotoras se ha centrado en desarrollar sus capacidades e iniciativas económicas a través de tres ejes principales: 1. Promover el empoderamiento económico de las mujeres para reducir la dependencia económica y contribuir al bienestar familiar. 2. Fomentar una cultura de paz que reconozca sus derechos como mujeres, promoviendo su pleno ejercicio. 3. Fortalecer la red de mujeres cooperativistas por una cultura de paz, para el apoyo mutuo entre ellas.

Para reflexionar sobre la importancia de la economía social solidaria y el cooperativismo como herramientas clave para el empoderamiento de las mujeres indígenas y afromexicanas se llevó a cabo un conversatorio donde participaron Irma Sánchez Vásquez y Patricia Cruz Cabrera, integrantes de los grupos “Las Cataleyas” y “Bordando Sueños”, respectivamente e investigadoras en planificación de empresas y desarrollo regional como la Dra. Ana luz Ramos Soto y Maricela Castillo Leal.

Patricia Cruz Cabrera integrantes del grupo “Bordando Sueños” narró la manera en la que se formaron y lo significativo que fue para ellas integrarse al trabajo de la Red de mujeres cooperativistas y las herramientas que se han allegado a partir de las capacitaciones en GESMujer, expresa emocionada “en este año hemos aprendido muchas cosas, pero creo que de lo más importante ha sido reconocer el valor de nuestros conocimientos, algo que no habíamos tomado en cuenta nunca, no lo teníamos visibilizado, el solo hecho de tener ese conocimiento nos hace sentirnos más seguras, más preparadas. Otro aspecto en el que hemos cambiado en este tiempo es reconocer que muchas veces juzgamos a las mujeres que viven violencia porque creíamos que les gustaba esa vida, ahora hemos aprendido que no, que la violencia es un ciclo del que a veces es difícil salir porque hay muchos obstáculos que la familia y las personas de la comunidad ponen, pues la violencia la ven como algo normal y hay que hacer trabajo para cambiar estas ideas, empezando por nosotras”

Irma Sánchez Vásquez, comentó que está muy orgullosa, porque hace un año que llegó a GESMujer, su grupo todavía no nacía, fue poco a poco con las capacitaciones, que empezaron ella y una compañera a formar su grupo, a pensar en ideas para el negocio, buscando ayuda, haciendo cooperaciones y rifas para comprar sus herramientas de trabajo “ahora estamos muy contentas, ya estamos elaborando pan y vendiendo, creemos que vamos a crecer en este negocio”. Narró cómo al ser afromexicanas las discriminan por su color de piel y también por ser mujeres “ahora estamos aprendiendo que tenemos derechos, todo eso lo hemos aprendido en los talleres del GESMujer, cada vez que venimos nos vamos emocionadas, con la seguridad de que podemos hacer las cosas, que no vamos a decaer. Hasta la fecha me duele que me discriminen, pero ahora tengo el valor de decirle a la ciudadanía que todas las mujeres valemos y en mi pueblo nos dicen las defensoras de las mujeres y es que yo les digo que cuando lastiman a una, nos lastiman a todas”

La doctora Maricela Castillo Leal, investigadora del Tecnológico Nacional de México, con más de 37 años de experiencia en el tema, explicó los conceptos básicos de la economía social y solidaria como una alternativa al capitalismo donde lo que interesa es el bienestar de las personas con un gran impacto en la economía y como el cooperativismo de mujeres combina estos principios con enfoque de género, busca empoderar económica y socialmente a las mujeres lo que fomenta la independencia y autonomía de las mismas.

La Dra. Ana luz Ramos Soto, dijo que las políticas públicas deberían estar ajustadas a la realidad y encaminadas a que las mujeres salgan de la pobreza, teniendo claro que deben ser políticas con equidad, enfatizando la importancia de alzar la voz y  dar a conocer el trabajo que estamos haciendo las mujeres en los diferentes ámbitos de la vida.

Reconocer y visibilizar el invaluable aporte de las mujeres en todas las áreas de la vida social, es un compromiso que GESMujer ha asumido desde hace más de 45 años.  La labor se ha centrado en hacer visibles las inequidades de género y promover procesos de desarrollo para contribuir a la autonomía de las mujeres y fortalecer así su empoderamiento.