Comienza hacer crisis la basura en la capital; Martínez Neri sigue experimentando

Francisco RAMÍREZ/Diálogos Oaxaca

Día 3: Mientras el presidente Francisco Martínez Neri sigue experimentando para resolver el tema de la basura en el municipio de Oaxaca de Juárez, tras el cierre del tiradero en Zaachila, la crisis de la recolección de residuos comienza a generar estragos entre capitalinos.

“Ya se está trabajando el tema de la basura en la ciudad de Oaxaca”, insiste el primer concejal, quien pese a tener encima el problema, sigue experimentando y prometiendo a la ciudadanía que se resolverá el mismo con millonarias inversiones, las cuales no se ven por ningún lado.

Mientras se abanderan brigadas de concientización, así como se insiste en la compra de terrenos para el depósito final de la basura, Martínez Neri y su cabildo muestran incapacidad para resolver este problema que se inició una década atrás, cuando en el gobierno de José Nelson Murat Casab se comenzó a politizar el tema de la basura.

Sin un plan “B”, Martínez Neri trata de dar la cara y vuelve a experimentar con la puesta en marcha de un brigadeo informativo en cinco rutas para la recolección de residuos sólidos orgánicos e inorgánicos, además de anunciar multas de más de 9 mil pesos para quienes tiren sus derechos en la vía pública.

En medio de halagos y buenos deseos de colaboradores, para la concreción de estos “experimentos” de la administración, Martínez Neri pide a la ciudadanía mantener en sus casas la basura y justifica estar en busca de un presupuesto para poder cumplir con todo el proceso de la basura.

Mientras tanto y la percepción ciudadana, al igual como sucede con el tema de la seguridad, el gobierno de MORENA no ha cumplido con las expectativas que generaron como el gobierno de la “Cuarta Transformación” y temas tan sensibles como son la basura y la seguridad, siguen sin resolverse.

Es así que a tres días del cierre definitivo del tiradero ubicado en terrenos de la villa de Zaacchila, las calles de la ciudad de Oaxaca comienzan a llenarse de basura, en algunos espacios públicos como el zócalo, alameda, mercado de abasto, donde es notorio el tránsito de personas, los desechos en jardineras y depósitos, se van acumulando ante la suspensión temporal de la recolección de los mismos.

Ambientalistas al respecto señalan que esta crisis de basura se advirtió, por lo que en este momento la situación se agrava, sobre todo porque la ciudadanía no estaba preparada para lo que es el tema de la separación de los residuos, por lo que ante la temporada que se avecina, muertos y fin de año, de no llegar a una pronta solución, se colapsará a la ciudad, una de las cinco ciudades  a nivel más visitadas.

En este sentido, el activista ambiental Nazario García Ramírez lamentó que esta situación estará sin duda ahuyentará al turismo y finalmente quienes estarán padeciendo esta crisis serán los oaxaqueños.

“No sólo es la crisis del manejo de los residuos sólidos, con ella también viene una crisis sanitaria, además de todos los problemas socioeconómicos que vendrán a cimbrar a la ciudadanía”.

Recordó que como ambientalistas propusieron asesorarlos al respecto, generando escuelas de educación ambiental, pero tal parece que las voces de los ciudadanos locales no les importa, “pero si viene un extranjero y les dice lo mismo, entonces sí toma relevancia y mientras seguimos viviendo los estragos de un mal manejo de la política ambiental en Oaxaca”, subrayó.

Asimismo criticó a los tres niveles de gobierno, quienes hasta el día de hoy, están mostrado una total incompetencia, además de que exhiben su falta de capacidad para poder velar por el medio ambiente y la salud de los oaxaqueños.

“Ante esta crisis, si no se aplican, lo estaremos viendo después con el tema del agua y otras serie de problemas ambientales que se vienen generando y que a la postre, obviamente será algo más que desastroso para todos los oaxaqueños”, comentó.

Finalmente, García Ramírez, la cara más visible del movimiento ambiental en Oaxaca, sostuvo: “Ni tienen que darnos ‘mejoralitos’ para solucionar un  problema mayúsculo. Los intentos que se están haciendo, sí no tienen un bien cimiento, obvio que van a fracasar, por lo que también es momento para que la sociedad tome en sus manos también esta responsabilidad”.