Este primero de octubre toma protesta Claudia Sheinbaum Pardo como la primera presidenta de México marcando un hito en la historia del país, se le toma protesta en el palacio de San Lázaro en donde Andrés Manuel López Obrador le pasara la banda presidencial.
La presidenta llega con fuerza mayoritaria en la cámara de diputados y senadores, en donde el paquete de reformas propuestas desde abril por AMLO ya son una realidad que debe preocupar a la clase trabajadora pues la tendencia es la profundización de la política neoliberal.
El gabinete de la presidenta, que ha sido presentado con anterioridad, tiene a personajes como Marcelo Ebrard que mantiene fuertes lazos empresariales con Carlos Slim, uno de los mayores beneficiados de la 4T; la ratificación de Rogelio Ramírez de la O en la Secretaría de Hacienda marca la continuidad de los proyectos centrales como las líneas de transporte ferroviario, el T- MEC, la conversión del sur del país en zona industrial y la segunda frontera para migrantes.
En el contexto actual de confrontaciones imperialistas, la estabilidad en México es clave para los Estados Unidos, motivo de ello que las reformas como la de la Guardia Nacional y el ejército son fundamentales para garantizar la protección de las inversiones extranjeras, contrario a lo que se dice en los medios de comunicación que son para la protección de la ciudadanía, eso se ha desmentido con el incremento de la violencia en el país y el fortalecimiento de los cárteles del narcotráfico que juegan un papel en la economía en la compra venta de armas y narcóticos que son negocio redondo para los grandes capitalistas.
En medio de estas condiciones, en la actualidad las fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias han sido diezmadas, divididas, cooptadas y aisladas; ante una extraordinaria campaña mediática para posicionar a la socialdemocracia en el poder como la mejor opción para la clase trabajadora, pero que cada vez se inclina mas a la derecha con posiciones reaccionarias eliminando gradualmente el derecho a la organización sindical, abriéndole el paso a las empresas trasnacionales a los recursos naturales de los pueblos, haciendo de lado las demandas del pueblo trabajador como las 40 horas de trabajo o la expulsión de las mineras en las comunidades.
Acudimos a la confrontación de clases ante un régimen de continuidad neoliberal que reivindica el segundo piso de la 4ta. Transformación, que dejó temas pendientes como la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la abrogación de la reforma educativa Peña- AMLO, el desmantelamiento del sistema de salud y la falta de justicia sobre temas emblemáticos del país.
Ante ello, las tareas fundamentales del movimiento popular en el país son:
- Mantener los procesos organizativos, pues a pesar del cambio de régimen las demandas sentidas de los trabajadores no han sido cumplidas, como el caso del magisterio democrático de la CNTE que hoy sale a las calles.
- Sostener el debate al seno del movimiento popular para hacer una correcta caracterización de la etapa actual y el régimen venidero, el papel que de manera histórica ha jugado la socialdemocracia en el poder y la sucesión natural del fascismo.
- Salir a la calle, todas las reivindicaciones de la clase trabajadora deben difundirse y reivindicarse, manteniendo todas las formas de lucha, pero sobre todo la movilización callejera, apuntando a la construcción de la Asamblea Nacional del Proletariado y los Pueblos de México como herramienta sólida para enfrentar la siguiente etapa de lucha.







