En esta ocasión por
Miguel de Cervantes Saavedra
Arturo dice.
Hoy, 01de octubre de 2024, toma posesión la Dra. Claudia Sheibaun como Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
Hecho sin lugar a dudas histórico y relevante por una singular cantidad de motivos y algunos muy emotivos.
Con ella, un impresionante caudal de funcionarios y servidores públicos de todo nivel, desde Secretario de Estado, hasta chalán de tuercas y escoba.
Más, ¿Que tiene esto que ver con nuestro compañero de aula en la Universidad de Salamanca, con solo algunos años de distancia?.
Cervantes, el Gigante y Arturo el chico, pensamos igual a la hora en que nuestros hermanos, -los hombres- toman posesión de grandes y pequeños encargos de la cosa pública.
Cervantes, en Don Quijote de la Mancha, hace claros consejos a Sancho, cuando esté fue a Gobernar la Insulina.
Esta singular metáfora, puede ser la Insulina que es México, o bien la Insula que es la Secretaria de Estado o el Ministerio del Interior, o bien, la Jefatura del Departamento de servicios al Ciudadano de la dependencia x.
No aplican, claro a la señora Presidenta, más bien, pienso que se amoldan cómodamente a nuestros compañeros con un inmediato y sencillo trato con y para la gente en virtud de su responsabilidad.
Todo un reto
De los consejos que dió Don Quijote de la Mancha a Sancho cuando esté fue a Gobernar la Insulina, es uno de los pasajesa más profundos de la obra, más humanos, más cercanos al ser, más sabios en el hombre, son consejos del humilde al alma del recién poderoso y le exhorta a no dejar de ser humano.
Un solo consejo pinta muy bien desde ya, la serie de arengas bien plantadas que tienen que ver con un muy humano y sensible tema, casi rupestre, dice:
...Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores; porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte; y préciate más de ser humilde virtuoso, que pecador soberbio…
Aquí, Los consejos que dió Don Quijote de la Mancha a Sancho cuando esté fue a Gobernar la Insulina:
Por Miguel de Cervantes
Miguel dice:
Dispuesto, pues, el corazón a creer lo que te he dicho, está.
¡Oh, hijo!, atento a este tu Catón, que quiere aconsejarte, y ser norte y guía que te encamine y saque a seguro puerto de este mar proceloso donde vas a engolfarte; que los oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de confusiones.
Primeramente, ¡oh, hijo!, has de temer a Dios; porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio no podrás errar en nada.
Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte saldrá el no hincharte, como la rana que quiso igualarse con el buey; que si esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de haber guardado puercos en tu tierra.
Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores; porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte; y préciate más de ser humilde virtuoso, que pecador soberbio. Innumerables son aquellos que de baja estirpe nacidos han subido a la suma dignidad pontificia o imperatoria; y de esta verdad te pudiera traer tantos ejemplos, que te cansaran.
Mira, Sancho, si tomas por medio a la virtud y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que los tienen príncipes y señores; porque la sangre se hereda, y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale.
Siendo esto así, como lo es, que si acaso viniere a verte cuando estés en tu ínsula alguno de tus parientes, no lo deseches ni le afrentes, antes lo has de acoger, agasajar y regalar, que con esto satisfarás al cielo, que gusta que nadie le desprecie de lo que él hizo, y corresponderás a lo que debes a la naturaleza bien concertada.
Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida, con los ignorantes que presumen de agudos.
Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia que las informaciones del rico.
Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, por entre los sollozos e importunidades del pobre.
Cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente; que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo.
Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.
Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún enemigo tuyo, aparta las mientes de tu injuria, y ponlas en la verdad del caso.
No te ciegue la pasión propia en la causa ajena; que los yerros que en ella hicieres, las más veces serán sin remedio, y si le tuviere, será a costa de tu crédito y aún de tu hacienda.
Si alguna mujer hermosa viniere a pedirte justicia, quita los ojos de sus lágrimas y tus oídos de sus gemidos, y considera despacio la sustancia de lo que pide, si no quieres que se anegue tu razón en su llanto y tu bondad en sus suspiros.
Al que has de castigar con obras, no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.
Al culpado que cayere debajo de tu jurisdicción, considérale hombre miserable, sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra, y, en todo cuanto fuere de tu parte, sin hacer agravio a la contraria, muéstrate piadoso y clemente; porque aunque los tributos de Dios todos son iguales, más resplandece y campea, a nuestro ver, el de la misericordia que el de la justicia.
Si estos preceptos y estas reglas sigues, Sancho, serán luengos tus días, tu fama será eterna, tus premios colmados, tu felicidad indecible; casarás tus hijos como quieres; títulos tendrán ellos y tus nietos; vivirás en paz y beneplácito de las gentes, y, en los últimos pasos de la vida, te alcanzará el de la muerte en vejez suave y madura, y cerrarán tus ojos las tiernas y delicadas manos de tus terceros netezuelos.
Gracias Señor Cervantes
Muchas gracias mil Señor Don Miguel, questos singulares cuadrilateros de su enhiesta pluma dejan ver de lejos sus bastos fueros para questiones tan delicadas, como la clemencia, la piedad, la humildad, porque: "...porque aunque los tributos de Dios todos son iguales, más resplandece y campea, a nuestro ver, el de la misericordia que el de la justicia.
Estos consejos creo que van mejor a los muchos servidores públicos que estoy seguro hoy conocerán la administración pública, o bien, una nueva responsabilidad dentro de la administración pública. Todos somos humanos y el errar es humano.
Hummanum errare est
Agradezco a Don Miguel de Cervantes Saavedra, por habernos escrito en 1500 para nuestros lectores de 2024, ¡el siempre con tanta visión de futuro!. ¡Gracias compañero!
"Apunte Diario Sobre Letras Hipnóticas"
Por Arturo Vasquez Urdiales.






