Diálogos Oaxaca
Pobladores del municipio de Santiago Xanica, Miahuatlán, en la Sierra Sur de Oaxaca, se manifiestan en contra de la reelección e imposición de la presidenta municipal Miriam Díaz Luis, al tiempo que reconocen que su comunidad sigue siendo hostigada y violentada por los representantes y dueños del poder en la región y el estado.
En documento en el cual fijan su postura en torno a la situación política y social que viven los ciudadanos de este municipio, los inconformes señalan y cuestionan la intromisión del gobierno del estado, del titular del poder ejecutivo, Salomón Jara Cruz, que pese a afirmar tener un origen indígena, mantiene en el olvido y excluidos a sus pares.
De la misma manera, hacen hincapié en la corrupción y el nepotismo que exhibe este gobierno, al tiempo que se preguntan ¿de qué o para qué nos sirve tener un paisano (indígena) como máximo representante de la entidad más diversa y plural de México?
Así mismo y en cuanto a la gobernanza de su comunidad, refieren la colusión existente entre gobierno del estado y municipio, toda vez que, a la actual presidenta municipal, Miriam Díaz Luis, premia con una reelección pese a que su administración ha estado marcada por el desvío de recursos, obras inconclusas, nepotismo y negligencia.
Ante esta situación que confronta y abre la puerta a la violencia en la comunidad, es que los pobladores de Santiago Xanica, Miahuatlán, han iniciado una jornada de lucha para exigir respeto a su autonomía comunitaria y el derecho para elegir a sus autoridades por usos y costumbres a través de su asamblea comunitaria.
El posicionamiento integro que hacen los pobladores de Santiago Xanica, Miahuatlán es el siguiente:
Salomón Jara Cruz es el tercer gobernador indígena del estado Oaxaca. En ese mismo orden, a media administración, se cataloga como uno de los gobernantes más corruptos que ha visto la entidad. La corrupción, el nepotismo, el desfalco millonario y la violación a los derechos humanos-indígenas son acciones que lo caracterizan. A pesar de ser indígena, como suele manifestarlo constantemente, sus compatriotas siguen olvidados y excluidos de los principios legales y legítimos de gobernanza; entonces nos preguntamos ¿de qué o para qué nos sirve tener un paisano (indígena) como máximo representante de la entidad más diversa y plural de México? ¿Qué relevancia tiene para los pueblos indígenas?
Las respuestas son múltiples y variadas, lo real es que ha retornado a los discursos y prácticas políticas tradicionales-coloniales; acarreados para los mítines políticos, acuerdos y contratos bajo mesa, compra de votos, silenciamiento a las manifestaciones, señalamientos y culpables en lugar de soluciones, etc. Un ejemplo visible y palpable es lo que se vive en Santiago Xanica, Miahuatlán, Oaxaca. Comunidad zapoteca quien a lo largo de su historia ha sido hostigada y violentada por los representantes y “dueños” del poder. De estas prácticas, la administración Jara Cruz no se ha pasado desapercibida; actualmente, ha estado coludido con la señora Miriam Díaz Luis, quien es la presidenta municipal de nuestro municipio.
Al igual que la del gobernador, la admiración Díaz Luis ha estado marcada por desvíos de recursos, obras inconclusas, nepotismo, negligencias, etc. No conforme, bajo el cobijo del gobernador del estado, el mes pasado sin consulta a la comunidad, a través de la asamblea comunitaria, inicia un proceso de reelección municipal que está alterando la estructura y los procesos políticos de la comunidad. Miriam, pese a sus raíces, desea pertenecer al grupo selecto de los dueños del poder que a la minoría le denomina mayoría y a la mayoría minoría; que los “unos” tienen derechos de gobernar y los “otros” obligaciones de obedecer.
Desde ya, decimos que el pueblo no se quedará callado y alzará la voz, de ser necesario saldremos a las calles para exigir respeto a nuestra autonomía comunitaria y a nuestro derecho para elegir a nuestras autoridades por usos y costumbres y conforme lo establece nuestro máximo tribunal, la asamblea comunitaria. No permitiremos que la voz del pueblo sea silenciada por los intereses particulares. Con el pueblo todo sin el pueblo nada para que juntos (colectivamente) escribamos nuevas historias.








