Diálogos Oaxaca/Foto Web
A quince días de llevarse a cabo la elección a gobernador del estado, la provincia eclesiástica de Oaxaca, representada por el arzobispo de Antequera Oaxaca, los obispos de la Tehuantepec, Tuxtepec y Puerto Escondido, así como de las prelaturas de Huautla de Jiménez y los Mixes, llaman a la feligresía a ejercer el voto con responsabilidad y caridad política.
En comunicado que circuló este fin de semana la jerarquía de la iglesia católica en Oaxaca, exponen que aun cuando no pueden apoyar de manera pública algún partido o candidato, si tienen la misión de iluminar desde la fe este acontecimiento histórico e invitar a participar en estos comicios.
Recordaron ser conscientes que este tiempo electoral transcurre mientras se sigue padeciendo las consecuencias de la pandemia, la cual ha acrecentado los problema económicos, políticos, culturales y pastorales, así como también ha cobrado la vida de muchas personas, dejando familias marcadas por el dolor y el abandono.
Asimismo exponen en el documento que firman: Monseñor Pedro Vásquez Villalobos, Crispín Ojeda Márquez, Guadalupe Antonio Ruiz Urquín, Florencio Armando Colín Cruz, Salvador Murguía Villalobos y José Alberto González Juárez; que el entorno social de violencia e inseguridad que se padece, aunado a la creciente división y enfrentamiento de la ciudadanía por su manera de pensar, sentir y actuar en el campo de la política, los católicos deberán de ser, ante todo, mensajeros y constructores de paz.
Por ello piden trabajar para que el proceso electoral se desarrolle y termine sin conflictos extremos que pongan en peligro de las personas y la unidad y el orden público.
“Exhortamos, encarecidamente, a la sociedad oaxaqueña entera, a evitar toda forma de violencia, a controlar las propias emociones y a no ahondar en las divisiones. Seamos promotores de la paz mediante al escucha, el diálogo y el respeto mutuo”.
A los candidatos pide evitar en sus campañas, discursos, gestos y acciones que fomenten las confrontaciones agresivas y se apeguen a las leyes electorales.
Finalmente, llaman a dar el voto a los candidatos que sean personas honestas, sinceras, sensibles a las necesidades de los más pobres; que busquen y protejan el bien común y no sus intereses personales, que estén a favor de la viuda y la familia y que no dividan ni enfrenten a los diferentes sectores sociales, sino que los unan y les permitan colaborar en la solución de los grandes problemas del estado.







