Diálogos Oaxaca
A 17 días que la ciudad de Oaxaca cumpla 492 años de haber sido elevada a rango de ciudad, el cronista, Jorge Alberto Bueno Sánchez, reconoció que pese a los agravios diarios que recibe la capital del estado, esta, la “enferma Oaxaca” no sólo celebrará un aniversario más, llegará, en ocho años, a los 500 años.
“Los que vivimos y queremos a esta ciudad, trabajamos durante todo el día para lograr conservar, preservar, no solamente el legado histórico edificado o intangible, sino trabajamos en beneficio de la ciudad”, señaló Bueno Sánchez al cuestionarle sí habría algo que celebrar cuando una ciudad patrimonio, a diario, se ve agredida de manera cotidiana.
“Hay gentes ajenas a nuestra sociedad que vienen y dañan, agreden, destruyen y lo que va logrando, además del daño al patrimonio edificado, es un daño a una sociedad, que si bien no les hizo daño a ellos, si la dañan mucho”.
Para el quinto cronista de la ciudad de Oaxaca (Jorge Fernando Martínez Iturribarria, Javier Castro Mantecón, Everardo Ramírez Bohórquez, Rubén Vasconcelos Beltrán, Jorge Alberto Bueno Sánchez) reconoció que hoy dañar, manifestarse en contra de una autoridad pasiva, es una agresión a una ciudad.
En este sentido, pidió, “así como se preserva la vida humana como un principio fundamental de la humanidad y conservemos lo que es un legado de nuestros antepasados, que nosotros no lo construimos, pero sí, por lo menos, preservémoslo…”
Insistió que todo esto ha enfermado a la ciudad, la cual hoy vemos contaminada, pintarrajeada en sus monumentos y que se agrede todos los días tirando basura.
“No podemos celebrar las faltas de atención a problemas y nos toca señalarlo, como pedirle a la autoridad que cuide las placas que se están robando, que los monumentos edificados se preserven, porque ese es nuestro patrimonio y la autoridad es la que debe preservar y conservar el legado histórico de esta muy noble ciudad de Oaxaca”.
Bueno Sánchez reiteró que como ciudadanos debemos de preservar, conservar, todo lo que representa para los oaxaqueños el patrimonio edificado: “conservemos, no destruyamos, amemos Oaxaca”. De esta manera y pese a tener una “Oaxaca enferma”, ésta en ocho años, habrá de cumplir y celebrar 500 años de haber sido elevada a rango de ciudad; “aunque enferma, pero sin perder ese esplendor que por años la ha caracterizado como una ciudad Patrimonio de la Humanidad”.








