Francisco RAMÍREZ/Diálogos Oaxaca
Antes de llegar a cumplir su tercera década en la vida, dio por concluida su etapa profesional dentro del futbol Mexicano; donde por cierto fue en dos ocasiones campeón al lado de grandes figuras, como también, tuvo la oportunidad de enfrentar a los llamados “monstruos” de la liga. Su origen está cimentado en la región del Istmo, de donde después de vivir una situación precaria, dio el salto al firmamento de las viejas glorias de este deporte.
Hijo de trabajador ferrocarrilero, Moisés Cruz y de una mujer zapoteca oriunda de Juchitán de Zaragoza, Aurea Orozco, “El Bambú”, como suele conocerse en el ámbito del balompié, Javier Cruz Orozco, fue el séptimo hijo de una familia que la componen Humberto, Guillermo, Diana, Ricardo, Concepción y Margarita.
Pero su destreza con el balón en los pies, en la década de los setenta, lo llevó a probar las mieles del profesionalismo y de la mano del “Pecas” Arellano, ex jugador del Cruz Azul, es que llegó a Jaso Hidalgo, donde después de estar un año en las reservas, ascendió al primer equipo.
Aun cuando a su hermano Humberto, quien fue portero, le apodaban “Bambú”, fue Guillermo Álvarez Cuevas que le acomodó el sobrenombre.,
En agosto de 1972, en un duelo frente a las Chivas Rayadas del Guadalajara, logró su debut dentro de las filas del primer equipo, donde le tocó vivir la mejor época del equipo, conquistando, al lado de Miguel Marín, Cesáreo Victorino, Javier “Kalimán” Guzmán y muchas otras estrellas de la época, un par de campeonatos de liga.
EL BAÚL DE LOS RECUERDOS
Días previos al homenaje del cual será objeto por parte de la Asociación de Futbol de Aficionados del Estado de Oaxaca, que encabeza Roberto Castellanos Barranco, así como el Club Vocacional, donde en el plan amateur ha dado muestra de su valía, “Bambú” Cruz abre el baúl de los recuerdos para dar testimonio de su paso con “La Máquina Cementera”.
Es así que recuerda haber tenido las facultades: “desde chamaco siempre me destaqué pese a que jugaba descalzo”, cuenta. Al mismo tiempo surge un episodio trágico, la muerte de su padre, pérdida que registró a los siete años y que lo marcó, toda vez que creció entre carencias.
Estudió la primaria y secundaria, aunque nunca perdió su interés por continuar sus estudios; la situación que le tocó vivir se lo impidió y su vida dio un giro, el cual lo llevó a integrar las reservas de Cruz Azul, donde estuvo en los años 71 y 72.
Posteriormente integró el primer equipo (1972-1975), pasó después a Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León (1976) y finalmente, culminar su carrera profesional en la Segunda División con el Nuevo Necaxa (1978).
Javier Cruz está casado con Elsa Linda Caba Castillo, unión de la cual nacieron Aisha, Jesús Humberto y Carolina Cruz Caba, sus orgullos más allá de su carrera futbolística, de la cual afirmó haber vivido “la mejor época de Cruz Azul”.
“En lo personal, el haber jugado en la Primera División no lo es todo, para mí, es haber estado en Cruz Azul, el campeonísimo”.
En esa histórica escuadra que logró un bicampeonato, tuvo la oportunidad de compartir vestidor y ver pasar a jugadores como Miguel Marín, “Halcón” Peña, Jesús del Muro, Juan Manuel Alejandres, Joel Andrade, Apolinar Jiménez, Enrique Meza, Quintano, “Kalimán” Guzmán, Sánchez Galindo, Héctor Pulido, “Chino” Estrada, Fernando Bustos, Horacio López Salgado, “Centavo” Muciño, Heladio Vera, entre otros.
Así también enfrentó a jugadores de la calidad de Galleti, Nene, Da silva, Milton Carlos, Davino, Ubirajara Chagas, Rubén Romeo Corvo, Daniel Mantegasa, Guarisi Barbosa, Rafael Albrecht, “Bambino” Vieira. “Jugadorazos”, exclama.
De la misma manera, sus entrenadores lo fueron Alfredo Hernández (ex futbolista de selección nacional, León y Monterrey), Raúl Cárdenas, Jorge Marick, Ignacio Trelles, Pepe Monsivais, Claudio Lostanaud, Timoteo Grigol.
Aun cuando su carrera ha sido corta dentro del futbol, su interés por estudiar lo llevó a cruzar la carrera técnica de optometrista, actividad que desarrolla desde su retiro de las canchas hasta la actualidad; además de que esta profesión lo trajo de regreso a su estado natal, aunque esta vez a la capital del estado, la cual no conocía.
“Trabajando en esta área, fue que me ofrecieron ser representante de la empresa en el estado y fue que regresé y trabajé dos años, para posteriormente iniciarme de manera particular en el negocio de las ópticas”.
RAÚL CARDENAS LO NEGÓ
Dentro de las experiencias vividas por el “Bambú”, está el no poder haber integrado la Selección Nacional que acudió a los Juegos olímpicos de 1972, en Miunich, Alemania, su entonces técnico, Raúl Cárdenas lo negó a los entonces encargados de las selecciones nacionales, Alfonso “Pescado” Portugal y Diego Mercado.

“Con Cruz Azul pisamos canchas de países centroamericanos como Guatemala, Belice, El Salvador, así como sudamericanas, en Argentina. A pesar del buen momento no llegué a la Selección Nacional, la oportunidad me la cortó Raúl Cárdenas, a quien en tres ocasiones le solicitaron fuera cedido y que las negó. México ya estaba calificado para los Juegos Olímpico de Alemania”.
Esta situación, la cual supo después, causó su molestia y sin duda, en lo particular, dice, pone al descubierto muchas de las injusticias que se cometen dentro del futbol nacional y que en ocasiones cortan las carreras de muchos jóvenes; en aquel entonces, nadie de Cruz Azul estuvo en ese equipo nacional.
A pesar de esta situación, Javier Cruz tuvo la oportunidad de estar seleccionado en un Torneo Nacional con el equipo representativo del Estado de Hidalgo, donde fue campeón y reconocido por los expectadores, como uno de los mejores jugadores de esta competencia en la cual estuvieron presentes equipos como el Instituto Politécnico Nacional, Guadalajara, Sonora, Chihuahua.
LAS DIFERENCIAS
De la época que vivió como profesional, reconoció que las diferencias son abismales, pero el tiempo ubica a cada uno en su lugar y entiende el porqué de las cosas, él nunca hubiera pensado la tan grande corrupción que existía en un club como Cruz Azul, donde quien lo impulsó, Guillermo Álvarez, estuviera involucrado, tanto que hoy es prófugo de la justicia.
“Quiero a Cruz Azul, más que como un equipo, como la institución; pero como va a ser eso, es una triste realidad que a la fecha hoy se arrastra en el rendimiento del equipo”.
En este sentido afirmó que le da tristeza, sobre todo, el 7-0 que le infringió recientemente el América, donde se ve la falta de compromiso de los jugadores, como también un problema de estructura que se viene arrastrando y que deja ver que no sólo el problema era Billy Álvarez.
La situación, comparte, no sólo ha afectado a la afición, la cual siempre ha mostrado ser muy fiel, creyente: “es triste que la traten así”.
De la misma manera considera que el Cruz Azul de los setenta es por mucho muy diferente al Cruz Azul de la actualidad, en donde a legua deja mucho que desear la calidad de los jugadores ahora: “Hoy juega cualquiera en Cruz Azul, pocos son los que se rescatan. En mi época vi muchos jugadores muy buenos que no se quedaban en Cruz Azul, era muy difícil”.
Pero no sólo Cruz Azul, desde su punto de vista, carga con este problema, también lo ve en Pumas, Guadalajara, en América, donde jugadores dejan mucho que desear para la calidad del futbol mexicano; por lo que el prestigio de muchos de estos clubes se arrastra por los intereses comerciales que existen y pesan en su organización.
“Solo basta ver la calidad de un Jara Saguier, Heladio Vera, un defensa como Alberto Quintano, Miguel Ángel Cornero; es difícil hacer comparaciones, pero es difícil ver que jugadores de una plantilla como Cruz Azul tenga esa calidad para ser admirado”.
En este sentido, defiende a Jurado, a quien pese a los siete goles recibidos ante el América, dice, gran parte de esa flaqueza mostrada, fue culpa de la defensa, y acusa la diferencia entre el Cruz Azul de Miguel Marín y la defensa que tenía, no hay comparación.
“Marín se confiaba porque sabía que tenía defensa y la defensa se confiaba porque tenía a Marín en la portería, era una interacción muy buena y era muy difícil que los pasaran”.
PROYECCIÓN DE JÓVENES
En este sentido no deja de señalar que gran parte del problema que hoy afecta al futbol nacional es “la corrupción” y ahí está la injerencia que tienen promotores y medios de comunicación en la proyección de los futbolistas jóvenes; tan es así que hoy a las selecciones nacionales o los equipos grandes llegan jugadores que son ayudados por las “buenas críticas”, muchas de estas son en ocasiones pagadas, lo que sin duda deja a la vista que la comercialización del futbol permeé en la proyección de los jóvenes.
“Layún es un caso emblemático en la Liga, era un troncazo y aprendió a jugar en la primera división, eso es un privilegio”.
Reconoció que existe una marcada diferencia entre jugar futbol amateur, semiprofesional y profesional, pero hay jugadores que surgidos desde los llanos que son muy buenos, pero que a veces no tienen la mentalidad y se caen cuando llegan al profesional. Pero jugadores de futbol en México, los hay y muy buenos.

Esta situación la ve en la proyección del futbol oaxaqueño, siendo en su época uno de los pocos jugadores de futbol que alcanzó el profesionalismo, Javier Cruz ve que muchos de los que han militado, con origen oaxaqueño en la primera división, han dado el salto sin pasar por la capital del estado.
Osorio, Aquino, “Piti” Altamirano, otros, “dieron el salto solos”, se hicieron fuera y algo que pasa en Oaxaca, dice quien fuera entrenador de los equipos del Instituto Tecnológico de Oaxaca, es lo “amañada” que está la organización del futbol, iniciando desde sus ligas amateurs, aunado a eso que no existe personas con una preparación adecuada para atender a los jóvenes futbolistas.
“Además hay gente que prefieren no salir y dar ese paso al profesionalismo, ejemplos hay muchos. Oaxaca es muy especial”.
EL HOMENAJE
La trayectoria, aunque corta, será reconocida durante el inicio del torneo estatal de futbol Copa Telmex- Telcel, misma que se desarrollará durante los días 16 y 17 de septiembre en Juchitán Oaxaca.
Para el ex futbolista, bicampeón con la maquina cementera de la Cruz Azul, esta distinción de quienes han sido sus amigos en una parte de su vida, “me llega al corazón, me da gusto, me halaga, me pone muy contento”, responde Bambú Cruz.
“No sé si lo merezca”.
“Me produce alegría haber jugado en la primera división del futbol mexicano, pero más alegría me da haber pertenecido a Cruz Azul, pero sobre todo en ese equipo de la época de los 70’s”.








