Diálogos Oaxaca/COMPARTIDA
Mil quinientos días, dos fiscales, un triple asesinato (entre ellos dos feminicidios), 12 llamamientos legislativos, 20 llamados de organizaciones internacionales, una sentencia ciudadana… y no hay un solo detenido ni castigo para los autores intelectuales y materiales del feminicidio de la fotoperiodista María del Sol Cruz Jarquín.
Ante ello, y agotadas todas las instancias estatales y federales, la periodista Soledad Jarquín (madre de María del Sol) anunció junto con el equipo de abogadas encabezadas por la activista Yésica Sánchez Maya de Consorcio Oaxaca, que llevarán el caso ante la ONU.
Específicamente ante la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Cedaw). Este proceso iniciará del 13 de junio al 5 de julio.
Traspasar fronteras
Sánchez Maya detalló que la CEDAW es el instrumento internacional vinculante más amplio sobre los derechos humanos de las mujeres y niñas. De hecho, sus recomendaciones son de cumplimiento obligatorio para los países.
Ante la negligencia, omisión, corrupción y desinterés de las autoridades, empezando por el gobernador Alejandro Murat, la periodista Soledad Jarquín decidió dejar de tocar puertas en México para trascender en lo internacional.
Al cumplirse cuatro años del feminicidio de su hija ocurrida en Juchitán, lamentó la actuación de los fiscales que han conocido el caso de María del Sol. Primero Rubén Vasconcelos y después Arturo Peimbert.
Ninguno de los dos ha tenido la voluntad política para actuar, además de ocultar información sobre este caso.
Para Soledad no hay duda que detrás de lo ocurrido con su hija hay fuertes intereses económicos, políticos y hasta religiosos en el lugar donde ocurrieron los hechos: Juchitán de Zaragoza, un lugar dominado también por la delincuencia y el narcotráfico.








