Diálogos Oaxaca
A cien días del gobierno del ingeniero Salomón Jara Cruz, la alta responsabilidad encomendada y expectativas se han convertido en más errores y deficiencias que aciertos. En este sentido se pronunció la Dirección Estatal Ejecutiva del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Oaxaca.
El instituto político apuntó que en estas pocas semanas solo ha sido un imitador incongruente de los actos, palabras y gestos del Presidente de la República, un opaco gobernante que ha permitido rebasarse por la total anarquía de los funcionarios de su administración que se han dedicado a realizar actos personales de promoción política rumbo al 2024.
En este sentido argumenta que han utilizado los recursos públicos que tienen a su cargo en cada una de las dependencias del gobierno, en perjuicio y agravio de las y los Oaxaqueños.
De igual manera considera que “el falso discurso de no mentir, no robar y no traicionar, se ha traducido en el compadrazgo y amiguismo, en la designación, actuación e incapacidad de la mayoría de los funcionarios públicos; así como en la ostentosidad y los lujos que alardean estos funcionarios que debieran vivir en la justa medianía y en la austeridad del gasto público”.
“El Estado enfrenta una crisis inédita en su historia, no solo padece la corrupción y los sangrientos asesinatos de niñas, niños, hombres y mujeres en Juxtlahuaca, Amoltepec, Xoxocotlán, Salina Cruz, sino también la generalización de la delincuencia alimentada por el hambre y por la falta de oportunidades y ajustes de cuentas entre los grupos de poder”.
Así mismo expone que el crecimiento inaudito de los feminicidios, el abandono del campo, de la educación, la salud, la infraestructura social, el detrimento del nivel de vida de las grandes mayorías de la población, la violación a la independencia del poder judicial y legislativo, y sobre todo la represión a las y los actores políticos, han convertido a este gobierno en un régimen autoritario al estilo de las más sangrientas dictaduras.
Finalmente, el PRD manifiesta que este Gobierno tiene la oportunidad histórica para fortalecer las instituciones, sin sesgos partidistas o políticos, con respeto, en libertad, y sin mayor interés que servir y defender al pueblo.








