Diálogos Oaxaca
En junio de 2022, en el zócalo de la capital oaxaqueña se instaló un memorial para las víctimas de la represión en Nochixtlán, la respuesta municipal para este agravio y daño al patrimonio edificado de Oaxaca fue en el sentido de justificación y dejó la responsabilidad de su retiro en manos de la delegación Oaxaca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
A un año y cuatro meses del hecho, en pleno centro histórico se da un hecho mucho aún más grave, la construcción de una segunda planta en un edificio catalogado de la calle de Porfirio Díaz, entre las calles de Independencia y Morelos, a tan solo cuatro cuadras del zócalo y el palacio del gobierno de la ciudad catalogada Patrimonio Histórico y Cultural de Oaxaca.
A 45 días de la conmemoración del 36 aniversario de ser inscrita la ciudad de Oaxaca en la lista del Patrimonio Mundial y con ello, la UNESCO consideró que el Centro Histórico de Oaxaca y la zona arqueológica de Monte Albán debían ser preservados por tener un valor universal, su destrucción es evidente.
Ante esta realidad, el actual presidente municipal, Francisco Martínez Neri, vuelve a mostrarse “timorato”, reparte responsabilidades y justifica que su administración no entregó permiso alguno; haber llamado a comparecer a los dueños del inmueble y que el INAH debe investigar y evaluar los daños.
En conferencia colectiva, el edil morenista dijo haber citado al dueño del inmueble, el cual hasta el pasado miércoles, no había comparecido, por lo que esperan se presente y “poder platicar”.
De la misma manera y respecto a la situación del municipio, en cuanto al posible otorgamiento de un permiso para esta construcción, Martínez Neri negó existiera autorización como tal, fue de manera unilateral los propietario del inmueble iniciaron la construcción, se dieron cuenta del hecho y procedieron a la clausura.
En este sentido y dándole la certeza de la duda a los involucrados, dijo hacer un llamado para conversar, sobre todo cuando toda obra o construcción tiene que pasar por el cabildo.
De la misma manera estableció que el INAH ya se pronunció al respecto, situación importante porque así de manera conjunta, tanto Centro Histórico como el INAH irán por el mismo camino, hablar con la persona y darle las razones legales para decirles que no se puede llevar a cabo ninguna construcción sin la autorización correspondiente.
Pese al daño y la afectación al patrimonio de la ciudad, el concejal dudó en la sanción o el derivo de lo construido y dijo: “puede suceder, va a depender mucho de lo que platiquemos con el propietario”.
Reiteró que el INAH y la Dirección del Centro Histórico deberán de ver de qué se trata y el porqué se llevó a cabo la construcción y desde luego tenemos que juzgar la posibilidad o no del derivo de la construcción, lo que sí de entrada está objetado, es que no se puede construir sin permiso.
Negó que ante la complicidad del INAH, Municipio y Centro Histórico, obras como ésta modifiquen la imagen del patrimonio edificado y en este caso de esta construcción, se ésta siendo objeto de investigación y de citatorio para la persona que construyó.
De la misma manera, también dijo desconocer el nombre del propietario, aun cuando ya se hizo un citatorio, pero “sí el dato está en el catastro”.
Martínez Neri reconoce que hay denuncias sobre el daño al patrimonio, entre ellas una que está sobre la calle de Morelos y que se atiende y que en su administración se han presentado pocos casos, aun cuando es sabedor que hay personas que han hecho este tipo de construcciones sin la autorización correspondiente.
Al final, tanto la administración de Francisco Martínez Neri, como la delegación del INAH en Oaxaca, se amafian para hacer un negocio de la autorización de este tipo de obras, sin importar el cuidado del patrimonio edificado; no por ello el artista plástico Markoa Vásquez, ha denunciado ante la Fiscalía General de la República (FGR) esta situación y ha pedido la destitución del delegado del INAH Oaxaca.








