Francisco RAMÍREZ/Diálogos Oaxaca
Ante los agravios que por tres días han sido víctima los habitantes de Oaxaca de Juárez, el presidente municipal, Francisco Martínez Neri, se lava las manos, descartó un desalojo con apoyo de la fuerza públuca y dejó en manos del gobierno estatal la solución al problema político- social.
Luego que la organizaciones FORO se apropiara del primer cuadro de la ciudad, impidiendo toda actividad económica, el primer concejal "ni sufre ni se acongoja" y espera se llegue a un acuerdo para cumolir con la celebración de la Noche del Grito.
Reconoció que el cierre de comercios en el Centro Histórco es un "exceso", como tambien los grupos ahí reunidos "tienen pretensiones", pero estas debe de resolverlas con quien tienen que ventilar estos asuntos y no perjudicar a la sociedad, que es al final lo que causa molestias entre la población.
A pesar de la situación de caos que ha prevalecido en la ciudad de Oaxaca, Francisco Martínez Neri no descartó cancelación alguna de las actividades previstas para la mañana y noche del 15 de septiembre.
Sobre el uso de la fuerza para disolver estas manifestaciones que afectan la vida cotidiana de la ciudad, el munícipe dijo "siempre es un riesgo", pero en su consideración se debe agotar el diálogo, por lo que los agravios a la sociedad oaxaqueña los dejó en manos del gobierno del estado, sobre todo cuando se atiende una petición de la autoridad estatal.








