Diálogos Oaxaca
Agosto 30.- La crisis migratoria que vive México al paso de miles de centroamericanos, sudamericanos y caribeños, son el sin fin de historias, las que con todo el riesgo que representan, buscan tener un final feliz en la frontera del país vecino del norte.
El llamado "sueño americano" sigue caminando por Oaxaca. En las carreteras de la entidad se puede apreciar ese peregrinar de quienes buscan una mejor calidad de vida y que en sus países de origen no se les fue concedido.
A la salida del municipio de Nochixtlán, sobre la carretera internacional 190, un reducido grupo de tres hombres, una mujer y dos menores, todos de origen venezolano, caminan con la mira puesta en uno de sus siguientes objetivos, el conquistar la Ciudad de México.
Con el sol acuestas y bajo un panorama gris que convoca a la lluvia en próximas horas, el grupo de migrantes comienza atravezar la mixteca oaxaqueña.
El "raid" o el "aventón", les "sabe a gloria", son kilómetros que les servirán, más que de un traslado, de descanso a una travesía que aún no termina después de dejar atrás ocho meses de recorrido.
Su hablar es corto, mesurado; muestran miedo a ser engañados, abusados o quizá, violentados, algo por lo cual han pasado a todo lo largo de esta travesía.
Reservan sus nombres y comentan algo de sus vivencias, algunas no gratas, pues su trato como migrantes ha sido difícil, durmiendo en calles, parques públicos, estaciones de transporte, donde la noche les alcanza.
Su físico muestra parte de esta andanza, la falta de alimento los lleva a perder peso, la salud de cada uno de ellos quizá pueda ser buena, pero no del todo, sobre todo de dos de sus acompañantes, las dos menores, una de entre 5 y 6 años y el otro un bebé de brazos.
Sus peores enemigos, los delincuentes, aquellos que les han quitado lo poco que traen, que los han convertido en víctimas de secuestro o de la extorsión.
"Viven de nosotros", dice uno de ellos quien refiere como al peor enemigo, en sus ya cerca de 30 días en México, el personal de migración.
"Nos bajan del transporte, nos quitan nuestro dinero", afirma luego de haber sorteado "una garita" ubicada a la salida de Asunción Nochixtlán, donde pasaron la noche.
El avance no fue grande, al apearse en el crucero de Teposcolula, agradecen, piden orientación y otro apoyo; desean suerte, la misma que desean tener al paso de la mixteca oaxaqueña y poblana antes de llegar a la capital del país donde habrán de definir su futuro.
De acuerdo con el gobierno mexicano, en el último mes se ha registrado un incremento del flujo migratorio en el país y esas personas se transportan a menudo en vehículos inseguros proclives a accidentes que, además, algunas veces circulan por rutas irregulares y peligrosas.
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) destacó la necesidad urgente de proveer a los migrantes y refugiados que llegan al norte de México con servicios de información, apoyo legal, atención médica, asistencia alimentaria, y albergues suficientes y equipados adecuadamente.








