Francisco RAMÍREZ
A un año y ocho meses de asumir la presidencia de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), José Bernardo Rodríguez Alamilla, marca un papel invisible que poco hace y poco dice en relación a la violación de derechos humanos, lo que lo vuelve cómplice de los delitos y crímenes que se cometen en Oaxaca.
Yesica Sánchez Maya integrante del equipo directivo de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca, lamentó nuevamente la decisión que tomó el Congreso del Estado para elegir al presidente de la DDHPO.
“Lo que no hemos visto son cumplimiento de recomendaciones que establezcan procesos claros de investigación o sanción, lo que le mandata la Ley y que efectivamente, se vuelve parte de la complicidad de violaciones de derechos humanos, de delitos y crímenes”.
En este sentido dijo es clara la complicidad y la permisibilidad de un órgano que tenía que estar exigiendo al estado la garantía de la defensa de los derechos humanos.
“Me parece que ahí ha existido bastante lentitud, tolerancia y silencio cómplice que ha abonado que el gobierno de Oaxaca este muy cómodo no haciendo nada y alargando conflictos y generando situaciones que están poniendo en riesgo a la población en general”.
Sánchez Maya puntualizó que en el tema del Covid-19, a diez meses que inició la pandemia no se tiene por parte de la DDHPO un informe especial, tampoco recomendaciones.
“Más allá del tema médico, no hay información de la defensoría respecto al presupuesto que se designó por parte del gobierno del estado para enfrentar la pandemia, que acciones se han puesto en marcha. Nadie sabe nada”.
De la misma manera, Sánchez Maya, defensora de derechos humanos e integrante del Equipo Directivo de Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca, una organización feminista con más de 15 años de experiencia en Oaxaca, no dejó de pasar por alto el asesinato de un defensor que se sabía que corría riesgos.
“Hay una ceguera voluntaria para complacer al ejecutivo del estado, por lo que llegó el momento de que sí no va a cumplir con un roll importante, el Congreso del Estado debe ir tomando cartas en el asunto”.
“Para tener a un funcionario de adorno, con todos los que están en el gabinete de Alejandro Murat son suficientes”.
Asimismo Sánchez Maya recalcó que en Oaxaca están matando a las mujeres, están despareciendo a las jóvenes, surgen conflictos agrarios, asesinan a defensores de derechos humanos, atacan a periodistas.
“La gente está muriendo porque no hay políticas públicas de estado en materia de atención al Covid-19 a la atención de las mujeres”
Finalmente criticó las recientes comparecencias de funcionarios, donde prácticamente los legisladores están pidiendo cuentas cuando debería de estar pidiéndosele a José Bernardo Rodríguez Alamilla Defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.








