INAH y Municipio, cómplices del deterioro en el Patrimonio Edificado de Oaxaca

Diálogos Oaxaca

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el municipio de Oaxaca de Juárez simulan clausuras y suspensiones de obra en edificaciones que son modificadas por particulares en el primer cuadro de la ciudad, contribuyendo de manera cómplice en el deterioro del Patrimonio Edificado.

Así lo muestra el actuar parcial de la autoridad, quien, pese a la denuncia y supuestas sanciones, permiten que en edificaciones donde se hacen trabajos de “rehabilitación, remodelación o modificación” se continúe operando sin que nadie diga nada o reitere que existe una penalización sobre la misma.

Entrevistado al respecto, el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Francisco Martínez Neri, se desmarca de tener alguna complicidad con autoridades o dueños de estos espacios o edificaciones, muchas de ellas, ubicadas como “edificios catalogados” dentro del nombramiento de la Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

¿Particulares han pasado sobre la misma autoridad del municipio, del INAH o son cómplices de la destrucción que a diario se ve en edificios, casas o inmuebles de la ciudad?

-No hay complicidades, hay desacato a la Ley que es muy distinto.

Reconoció en su momento el primer concejal del municipio capitalino cuando se le cuestionó respecto a trabajos que se hacen en la edificación marcada con el número 112 de la calle de Porfirio Díaz y que pese haber recibido la suspensión de obra por parte del municipio y la clausura por parte del INAH, los trabajos de obra no se han suspendido.

En este sentido justificó: “Lo que hacemos nosotros y el INAH, es lo que la Ley nos faculta. Hemos sancionado, notificado y vamos a seguir sancionado esta violación al reglamento”.

De la misma manera el munícipe, insistió que, en este caso, denunciado de manera pública a finales de octubre, que han emitido la clausura, pero a los dueños del inmueble “les importa poco”, cuando no debería de ser así, pues a decir de Martínez Neri se tiene que platicar y el representante legal de los mismos buscar los mecanismos para conversar ya tender los citatorios.

Situación con la que reconoce que, en este momento, su autoridad no tiene el peso o simplemente, el particular se ha pasado, como dicta la conseja popular, “por el arco del triunfo”, el mandato de la autoridad.

Situación distinta vive ciudadano de origen francés, al cual el INAH y el Municipio de Oaxaca de Juárez, han sancionado y que tenga derecho a disfrutar de su bien particular, el cual se ubica sobre la Avenida Morelos.

En este sentido, el presidente Francisco Martínez Neri señaló que el ciudadano francés “No tenía permiso”, además de que para el argumento de la clausura y suspensión de obra se tomó en cuenta una queja vecinal.

“Se pidió el alineamiento respectivo, la medición y no dejó que se determinara, porque quizá hay alguna situación que le llamó la atención, que no todos sabemos pero que como autoridad estamos corroborando”.

¿Entonces, no le asiste la razón?

-No. También dice que hay violación a sus derechos humanos, la comisión revisó este asunto y no vio absolutamente nada. Yo creo está mal asesorado.

La queja del afectado, la cual se hizo pública y en la cual se dejó ver que en su situación existe un interés por despojarlo de la propiedad, al tiempo que alude a un “cártel del despojo” entre servidores públicos de la Dirección del Centro Histórico, organismo dependiente de la Secretaría de Obras Públicas y Desarrollo Urbano de Oaxaca de Juárez.

En este sentido, Martínez Neri aludió que dicho pronunciamiento otra persona la adicionó, porque para él, la concepción del cártel tiene que ver con otros problemas que han existido en la administración gubernamental y que está fuera del orden municipal.

“Aquí lo que hay es el incumplimiento e un contribuyente que no se quiso sujetarse a las leyes. Habría que recordar que en México hay leyes y reglamentos y no por venir de otra parte, del extranjero, se le va a exceptuar”.

De esta manera y contrario a lo que se dice en el primer caso, en el segundo, se aplica la regla, lo que deja ver que tanto el INAH como el municipio de Oaxaca de Juárez, son cómplices en la destrucción del patrimonio edificado de la capital, la cual el 11 de diciembre de 1987, fue inscrita en la lista de Patrimonio Mundial junto a la Zona Arqueológica de Monte Albán.