Exclusión y competencia desleal, temas que afronta la industria del mezcal

Diálogos Oaxaca

Aún cuando el mezcal se ha convertido en la bebida de moda, productores y emprendedores de la industria hacen frente a problemáticas como la exclusión y la competencia desleal, esta última, la más peligrosa.

En la feria del mezcal instalada en el municipio de Zimatlán de Álvarez, donde se abre la oportunidad de comercializar el producto a pequeñas y medianas empresas de la industria y principalmente de la región, Moisés Barranco Avandaño, representante de la marca Mezcal Artesanal Barranco, comenta la problemática que tienen que sortear los emprendedores del mezcal para poder sacar adelante la comercialización de su producto.

“Somos una empresa de reciente creación, somos totalmente oaxaqueños, emprendedores que surgimos en medio de la pandemia del Covid-19, con el interés de consolidad nuestro producto, lo vendíamos sin toda la estructura que ahora se requiere dentro de la industria, a granel, como comúnmente se conoce”.

En su experiencia para poder hacer su marca, tuvo que pasar por diversos procesos, tanto en el IMPI, el SAT y el Consejo Regulador del Mezcal (COMERCAM), “fueron dos años”, dice.

“Nuestro objetivo era llevar la comercialización del producto en restaurantes, bares, cantinas en la Ciudad de México y en un momento, llegar a exportarlo”.

Barranco Avendaño cuenta que se dio a la tarea de cumplir con todos estos requisitos, algo que fue complicado, pues su bien es cierto hoy se puede ver en el mercado muchas marcas, muchos no llegan a cumplir con todo este proceso para integrar el padrón sectorial de bebidas alcohólicas para exportación y ser socio dentro del registro del padrón de la COMERCAM.   

“Es un proceso al cual hay que invertirle mucho tiempo, son tramites tediosos, mucho más cuando nos enfrentamos a la pandemia, pero afortunadamente se cumplió, logramos registrar el palenque que se tiene en San Dionicio Ocotepec, donde se maquila, envasa y etiqueta el producto”.

Para él como pequeño empresario de la industria, reconoció que al más grande enemigo que se ha tenido que enfrentar es la competencia desleal, por lo que luego de haber cumplido con toda esta tramitología, es sabedor que no puede vender más barato su producto.

“Uno ve costos de producción, la ganancia que puedes generar, tomando en cuenta el traslado, el transporte, gasolina, empaques y si sedes en esta parte, demeritas tu trabajo y ganancias, por lo que para sacar adelante la empresa se tiene uno a ajustarse a lo más que se puede, pero la competencia desleal conlleva a la venta del producto más barato o también prácticas de algunas grandes industrias que no quiere que se compre, sino que esté exhibido”.

Por ello consideró que esta competencia desleal que general las grandes marcas también hacen que la situación sea complicada.

Su presencia en ferias o exposiciones, son una oportunidad que surge y beneficia, dando a conocer su marca, en su caso, dice, no pudo entrar a la feria del mezcal que se realiza en Oaxaca porque la Secretaría de Economía nos hizo ser sabedores que no cumplíamos un requisito, aunque no es el caso, uno de esos requisitos que se pidieron fue el número de ventas de exportación, algo que empresas como la suya aun no lo cumple, por lo que a su consideración existe exclusión hacia el pequeño emprendedor.

En este mismo sentido comenta que el ofertar sólo 81 espacio para más de 2 mil marcas existentes en el mercado, sí da la idea de ello, sobre todo cuando las grandes marcas se ven beneficiadas por la Secretaría de Economía para ser partícipes de la Feria de Mezcal que se realiza en el marco de la Guelaguetza en la ciudad de Oaxaca.  

“Por ello, este tipo de actividades, nos ayudan para darnos a conocer, para que la gente pruebe nuestro producto, lo compren, lo compartan y nos comiencen a recomendar, sobre todo cuando como productores somos sabedores que la mejor recomendación que se da es aquella que va de boca en boca”.

Barranco Avendaño reconoció que el mercado de la industria del mezcal está abierto, siendo sabedor que la tramitología que se tiene que agotar para la venta del producto es diversa, comenzando con la licencia municipal para la venta de alcohol en un establecimiento o local comercial, la renta, el pago de personal, algo que en el principio cuesta un poco.