Diálogos Oaxaca
Luego de evidenciar la farsa que se convirtió el proceso de las asambleas municipal y estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el ex dirigente del instituto político en el estado, Javier Villacaña Jiménez, pide las renuncias de Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas y Javier Cacique Zárate.
En redes sociales, Villacaña Jiménez reiteró: “Es tiempo de que Alejandro Moreno Cárdenas y Javier Cacique Zárate renuncien a las dirigencias del PRI nacional y el PRI Oaxaca”.
El mensaje que se suma a otros dos que durante el fin de semana circuló, lo completa con un texto que anexa y en el cual se lee: “Sin pasar por el escrutinio ciudadano ni gastar un peso, Alejandro Moreno Cárdenas, ya es hoy senador plurinominal. Javier Cacique Zárate es, sin merecerlo, diputado local plurinominal por Oaxaca. Viene de ser diputado federal plurinominal por el Estado de México y antes fue legislador plurinominal por Puebla.
“El PRI ya les dio de sobra. Ya dejen de hacer daño. Les toca sentarse. Por dignidad ¡Renuncien! Que se elijan las dirigencias nacional y estatal por consulta directa a la militancia. No hay otra manera de reconstruir al Partido Revolucionario Institucional, nuestro partido”.
Villacaña Jiménez a la víspera posteó: “Lo dicho, esta es la Asamblea Estatal del PRI. Javier Cacique se engaña solo sólo”.
La publicación la ilustró con fotos de la asamblea estatal realizada el fin de semana y en la cual se muestra una disminuida participación de la militancia.
Pero también, en los días previos y cuando presumiblemente se desarrollaban las asambleas municipales, el político y ex diputado y ex presidente del municipio de Oaxaca de Juárez por el tricolor, hizo un llamado a la militancia del PRI a través de una carta en la cual llama a replantear el rumbo del partido.
“Retomar el rumbo es la tarea titánica no de unos cuantos. No podemos tampoco tomar el camino fácil de dejar al PRI, sobre todo cuando ayudamos a construir desde sus cimientos esa casa que hoy alberga y da cobijo a una dirigencia llena de soberbia”.
La crítica a la dirigencia estatal subió de tono y en el documento que circuló se lee: “por cierto, Javier Cacique hay que tener palabra y hay que honrarla cuando se da. Un dirigente que no tiene palabra no es un dirigente sólo es un merolico. Hay quienes se rasgan las vestiduras cuestionando a los que se fueron no saben en su mayoría que quienes tomaron esa decisión fue porque quien les dio su palabra no la cumplió, porque los engañaron o porque desconocieron los acuerdos”.
De esta manera Villacaña Jiménez, quien desde se retiró de su gestión al frente del PRI estatal no hacia presencia pública, pone en evidencia los engaños de los cuales ha sido víctima la militancia y donde los tiempos de escuchar al verdadero priísmo quedaron atrás.








