Francisco RAMÍREZ/Diálogos Oaxaca
No podría ser de otra manera, luego de un informe lleno de palabrería y sin mayores resultados; en la última Sesión de Cabildo del primer año de ejercicio legal y correspondiente al 2022, los integrantes se desearon los mejores parabienes, no sin antes romper la piñata de reclamos, quejas y buenos propósitos para el ya entrante 2023.
Fue una reunión de trabajo donde los primeros cinco puntos del Orden del Día pasaron como el agua, pues ya en los Asuntos Generales vinieron los palos.
Como pocas ocasiones, los Regidores de Representación Proporcional, cuatro de cinco que aparecen en el registro, se pusieron el “overol de trabajo” e hicieron de este último momento un balance de su labor como representantes populares.
Repartiendo culpas y errores. Los concejales del Partido Acciona Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) pusieron énfasis en los yerros cometidos durante su labor de legislar para los gobernados de la ciudad de Oaxaca.
Pero más relevante fue escuchar posicionamientos sobre temas torales en los cuales, en este momento, se encuentra sumergida la otrora “Verde Antequera”, capital del estado de Oaxaca. Basura, comercio informal, chantajes, riñas entre comerciantes, verbenas, de todo como en botica.
Como siempre, la regidora Mirna López Torres, se mostró como la más participativa, pidiendo en algunos momentos reconocer los errores en los cuales ha incurrido la administración, como también el hacer énfasis en el trabajo que lleva el cabildo y dar puntual seguimiento y respeto a las acciones y acuerdos que toman y aprueban al interior de la comuna.
Era el momento y el concejal Pablo Alberto Ramírez Puga Domínguez, Regidor de Salud, Sanidad y Asistencia Social, pidió un informe por escrito de las reuniones a la cuales se invita a algunos concejales para revisar la problemática de la basura, el cual no ha sido subsanado del todo y en la cual no ha sido tomada en cuenta su propuesta, posicionamiento que deja ver algo nada nuevo: la exclusión de la oposición de los temas torales del municipio.
Aun cuando su presencia en el Cabildo ha sido sólo para llenar el lugar, la regidora Jocabet Betanzos Velásquez, reforzó lo dicho por su compañero Puga Domínguez, poniendo en la discusión el oneroso gasto que se ha hecho para mandar a reuniones a concejales que se encargan de revisar proyectos para la atención del problema del codiciado relleno sanitario, donde por cierto ya una empresa estuvo en Oaxaca.
También abordó el tema de lo sucedido entre comerciantes del Mercado IV Centenario, los cuales fueron agredidos por un grupo de verbeneros. Sobre el mismo destacó que el Cabildo hace los dictámenes y acuerdos para otorgar permisos en la vía pública, pero tal parece nadie los respeta.
¿Quién mete las manos? Se cuestionó.
“En vez de cien permisos son 200 y somos ineficientes del control de la calle”, refirió al mismo tiempo que destacó que al final la responsabilidad recaer en el primer concejal y volverá a pasar cuantas veces sea porque es la misma autoridad quien provoca que la gente caiga en conflicto.
Ante el sorpresivo debate iniciado por la representación proporcional de los concejales, la regidora Iracema Aquino González trató de meter paz y en la última sesión de este año, abrazó las felicitaciones por las fiestas.
LA JUSTIFICACIÓN
Aunque ya había entrado la paz, no tardó Ismael Cruz Gaytán, Regidor de Servicios Municipales y de Mercados y Comercio en Vía Pública, en justificar algo que está a la vista de todos, el negocio del cual el municipio ha encontrado su minita de oro, los permisos al comercio informal en la vía pública.
“En los dictámenes se establece la temporalidad, los horarios... Hemos avanzado en el reordenamiento del comercio en vía pública... Ha sido un logro de este año... coincido que en la ejecución nos ha faltado ser determinantes... Es un problema, el comercio en vía pública, que se permitió por anteriores administraciones y por muchos años. Obedecía a intereses de todo tipo y hasta el faltar el respeto a la autoridad”.
Repartiendo culpas, el concejal que es señalado de ser partícipe en el cobro de 12 mil pesos o más, para la instalación de puestos en la calle de Gurrión y “El Pañuelito”, afirmó que “es ahí donde el personal ejecutivo tiene la dificultad para atender la problemática del comercio informal, donde los líderes han encontrado una forma de vida, de subsistencia para subsistir del comercio en vía pública.
El sexto punto orden día se fue convirtiendo en extenso. Hubo replicas, algunas por alusiones personales y otras, con nuevos temas que no dejaban de ubicarse en los problemas de la ciudad, basura, comercio informal y sobre todo, dirigidos a la necesidad de normar y regular las verbenas, algo tradicional que también es parte de la imagen turística de la ciudad de Oaxaca.
Así pasaron Deyanira Altamirano Gómez, Regidora de Igualdad de Género y de la Ciudad Educadora; el Síndico Segundo, Jorge Castro, que también retomó el tema de la felicidad y la armonía que debe reinar en estas fiestas.
En la pasarela también aparecieron René Ricárdez Limón, Regidor de Bienestar y de Normatividad y Nomenclatura Municipal; Adriana Morales Sánchez, Regidora de Espectáculos y Gobierno y de Turismo; Juan Rafael Rosas Herrera, Regidor de Protección Civil y de Zona Metropolitana, quien por cierto recordó que ante tantos errores de la administración, no se puede justificar todo como una simple “Falla operativa”, porque ante la sociedad oaxaqueña tal parece “No hay autoridad municipal”.
“Hay que poner orden... no podemos decir felices fiestas a la ciudadanía cuando le dejamos una ciudad ahogada entre puestos y basura”. Sin duda la expresión fue un acicate que Claudia Tapia Nolasco, Regidora de Seguridad Ciudadana y Movilidad y de Agencias y Colonias, no pudo defender y que dejó la respuesta en manos del presidente municipal, Francisco Martínez Neri, que más que acongojado en su asiento, sólo alcanzó aceptar que hay mucho que rencauzar y que sí tiene el respaldo del Cabildo, “cometeremos menos errores”.








