En medio del fango, Constructora Aguilar proyecta fraccionamientos en Tlacolula

Francisco RAMÍREZ

Habitantes del fraccionamiento Rancho del Lago mantienen bloqueo a este asentamiento poblacional ubicado en el municipio de Tlacolula de Matamoros; 12 años atrás, dicen compraron problemas, los cuales tienden agravarse con la intensión de la Constructora Aguilar de construir dos nuevos fraccionamientos en este lugar.

Ubicados en lo que se conoce como zona de amortiguamiento, entre los municipios de Teotitlán del Valle y Tlacolula de Matamoros, los más de 800 vecinos de este asentamiento pide ser reconocido y a la vez exigir al constructor Moisés Aguilar, asumir su responsabilidad ante la serie de problemas que enfrenta, desde la falta de servicios como una deficiente red de drenaje.

De acuerdo a lo expresado por vecinos de este fraccionamiento, los cuales dan un seguimiento a la problemática que hoy viven, indicaron que no existen permisos para la construcción de nuevos fraccionamientos, como tampoco hay documentos que avalen la municipalización de los mismos; razón por lo que la administración que encabezó Fausto Díaz Montes, la clausuró.

A pesar de este señalamiento, la empresa Constructora Aguilar ha dado comienzo a la construcción de los fraccionamientos “La Escondida” y “Tlacolulita II”, en terrenos que se encuentran en la  parte baja por lo cual el agua de lluvia  que descargan arroyos y que se canalizan desde la carretera internacional 190, se estancan.

Indicaron que un problema que han enfrentado que el arroyo que rodea a los fraccionamientos, poco a poco ha retomado su cauce e inunda las calles, una situación que la inmobiliaria y Constructora Aguilar, no da respuesta y engaña que va a mejorar los drenajes, pero “sólo los desazolva y no pasa nada”.

Por ello es que los vecinos, al no existir una respuesta concreta, es que han cerrado el paso a los transportes de materiales para que la empresa constructora no continúe con los trabajos de estos fraccionamientos.

Llama la atención, dicen los vecinos, es que la obra clausurada por la administración municipal de Tlacolula de Matamoros (2016-2018) ya este nuevamente en operación cuando los papeles no están en forma, mientras que los habitantes del fraccionamiento Rancho Valle de Lago, no nos hayan dado una solución.

Reiteraron que las redes de drenaje y de agua pluvial, traigan un efecto embudo, en vez que se vaya abriendo el tubo este se va cerrando, toda vez que pusieron uno más angosto, lo que provoca que se vaya tapando de manera constante y no fluya el agua.

“Está muy mal hecho el fraccionamiento, no sólo es el drenaje, la instalación de luz que viaja de manera subterránea se convierte en un peligro al verse la instalación inundada por el agua que corre por las calles y que los expone a sufrir un incidente grave”.

Recordaron que este fraccionamiento está dividido por etapas, existen dos y está en proceso una tercera; la situación que priva a conflictuado a los vecinos y ahora esta situación agrava, sobre todo cuando Moisés Aguilar, uno de los socios constructores cambio la razón social a la empresa y proyecto para evitar el problema.

Reiteraron los vecinos que no permitirán la construcción al no existir las condiciones para ello, como también no engañen a más gente.

La problemáticas de aguas negras, dijeron, ha causado ya un daño ambiental en tierras de la zona arqueológica de Dainzu, existiendo como antecedente un documento suscrito por la autoridad de Tlacolula al respecto, donde se hace de su conocimiento que esta problemática ambiental es grave.

No dejaron de recordar que desde el surgimiento de estos fraccionamientos, la autoridad municipal de Tlacolula les cobra predial y cuotas de manera puntual, más no reciben de manera recíproca los beneficios de sus contribuciones.