Francisco RAMÍREZ/Diálogos Oaxaca
La negativa de atención del gobierno federal y estatal hacia las organizaciones sociales, sólo es una muestra que no se quieren resolver los verdaderos problemas de los ciudadanos; es una política incorrecta que no trae el progreso y sí la violencia y la confrontación que a los oaxaqueños no les conviene.
Así lo advierte Dimas Romero González, dirigente estatal de Antorcha Campesina en Oaxaca, quien no sólo dio respuesta a la acusación que hiciera el gobernador del Estado, Salomón Jara Cruz, a la organización, sino también lamentó que Oaxaca se esté sumiendo en un clima de violencia, de crímenes, de inestabilidad y que las manifestaciones se estén radicalizando.
“Han vuelto los bloqueos, las agresiones y en el inicio de este nuevo gobierno, no se ve que se estén encaminando todas esas demandas de manera correcta… No con ello queremos decir que todo aquel que demanda tienen razón o si su forma de manifestación sea la correcta”, apuntó.
El dirigente quien fue cuestionado sobre el señalamiento que hiciera el gobernador Salomón Jara, sobre la entrega de más de 200 millones de pesos y no se ve hayan contribuido al desarrollo de comunidades a las cuales dicen representar, Romero González insistió:
“Lamentamos que sea este el discurso y que nos tengamos que meter una guerra de señalamientos”.
Asimismo, abundó que también de las autoridades hay videos, señalamientos acusaciones, algo que a los oaxaqueños no les conviene, toda vez que no trae el progreso, sólo un clima de violencia y confrontación política verbal, donde en medio de esto queda la gente con necesidades y carencias.
“Nosotros lo hicimos a tiempo, presentamos un pliego de peticiones ante el gobierno, hicimos una petición en forma, con algo concreto, que se nos diga sólo la forma como se van atender las necesidades de los oaxaqueños a quienes representamos”.
En este sentido reiteró: “No pedimos dinero, solo obras y servicios; que se tengan que invertir 400, 600 millones en la solución de las demandas de la gente no es algo de lo que se pueda ser responsable, sólo indica las carencias que tiene la población”.
Dimas Romero de la misma manera respondió que hoy se tiene que decir con claridad que esta, la política del gobierno federal como estatal, “es una política violatoria a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, cuando en el país es licito organizarse, hacer peticiones y representar a los ciudadanos.
“El discurso de no atención a las organizaciones sociales, esconde, en realidad, la negativa de no querer resolver los problemas de los ciudadanos”.
Así también dijo que “es una política incorrecta”, porque hay organizaciones, colectivos, que se han vuelto violentos ante la negativa y ante la falta de atención, “nosotros queremos que Oaxaca no sea esa excepción,” pero cree, como antorcha Campesina, que a nivel nacional, atrás de ese discurso de las organizaciones, en realidad está la negativa de querer darle solución a los problemas de los ciudadanos y no se quiere que esto suceda en Oaxaca.
“Respetamos la demandas o formas de manifestación de otras organizaciones, pero esto puede estallar en un clima de violencia que no le conviene a los oaxaqueños”, resaltó.
Es así que pese a los señalamiento y acusaciones que se les hace, el Movimiento Antorchista se reúsa a participar en esta dinámica, “no estamos de acuerdo a los señalamientos que se hacen en nuestra contra, pero no nos vamos a manifestar porque de lo que se trata es contribuir a la gobernabilidad”.
“Antorcha solicita obras y servicios para las comunidades y las obras están dadas… tenemos pruebas de los resultados… además de que no somos constructora, una empresa, somos una organización y no vivimos del erario público”.
Dimas Romero fue insistente que, a pesar de las acusaciones, no se confrontarán, pues apuestan a la gobernabilidad del estado: “Respetemos las demandas de las organizaciones, pero el Movimiento Antorchista no quiere o no le parece sea ese el camino”.
Finalmente, abundó: “Trabajamos con la sociedad y las comunidades. El gobierno es quien administra el dinero de todos; nosotros pagamos impuestos y los ciudadanos quieren que se les devuelva en obras y servicios, que es lo que estamos pidiendo”.








