Diálogos Oaxaca
Las divergencias al interior del cabildo de Ocotlán de Morelos terminaron para el Presidente Municipal Luis Martínez Aquino; la conseja popular así lo refiere: “Más vale un mal arreglo que un buen pleito” y así puso fin a la disputa entre regidores que hoy gozan de sus privilegios que les dio el poder.
Las fiestas patrias sirvieron para destapar lo que ya se conocía, luego que el munícipe, como el cabildo, solventó, a medias, la recomendación que emitió en su momento el Tribunal Estatal Electoral de Oaxaca (TEEO), como respuesta a la demanda interpuesta por concejales quienes se valieron de la violencia política de género para llamar la “atención”.
Es así que se supo que hoy no graban sesiones de cabildo, las hacen de manera económica y ni las dan a conocer al TEEO como lo pide la resolución; son sólo reuniones “fast track” donde lo que se aprueba o revisa, se pasa a firma entre los integrantes del cabildo y con ello dan cumplimiento a lo dispuesto por el tribunal.
De la misma manera, se sabe hay un acuerdo entre quienes integran el Cabildo para “de manera prudente” se desistan de la demanda interpuesta meses atrás; mientras, pueden gozar de los beneficios que les han propuesto y otorgado a través de un “personaje o intermediario”.
De estos beneficios, en el pueblo de Ocotlán, la Síndica Municipal, Karen Rowena Gaona Sumano, ya se pasea en una camioneta último modelo financiada por ese “personaje intermediario” del gobierno de Luis Martínez Aquino.
Otra quien se sacó la lotería y gozará de los beneficios de estar en el poder, es Juana Pacheco Díaz, Regidora de Ecología y quien por los próximos diez años no tendrá que preocuparse por la continuación de operaciones de su bar denominado “Padiush”, el cual opera en la calle de Matamoros de este municipio.
Por las mismas está la Regidora de Salud, Marina Martínez Ramírez, quien también gozará de los beneficios de haber estado en contra del mandato del presidente municipal, quien no sólo se ganó la enemistad de sus colaboradores, sino que ahora son sus aliados.
Marina Martínez Ramírez, se presume, fue premiada con sueldos en la nómina municipal bajo los nombres de trabajadores fantasmas y de los cuales ella cobra.
Otra de las beneficiadas es la Regidora de Educación, María Elena Rojas, quien antes de la demanda ya había gozado de las mieles del poder recibiendo recursos para la adquisición de su vehículo particular.
Eso no es todo, la regidora también es señalada de obtener recursos con la presunta venta de permisos para la realización de eventos o espectáculos en el municipio, de los cuales se sabe le han dejado buenas ganancias.
Lo peor de todo esto, es que el gobierno municipal ha ofrecido al gobernador Salomón Jara Cruz, terrenos para la ubicación del Centro Integral de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU), los cuales se sabe no son propiedad municipal, lo que a la larga generaría un conflicto de interés.
Es así que Luis Martínez Aquino ha “superado” la problemática que lo ha tenido con un pie fuera de la presidencia municipal de Ocotlán de Morelos, el cual su administración vuelve a ser un negocio para quienes dirigen los destinos de la esta municipalidad de los Valles Centrales.








