LA JORNADA
Después de condenar nuevamente la “exagerada” campaña contra los libros de texto gratuitos, adjudicándoles ser incubadores del “virus del comunismo”, el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que sólo hay una mención expresa al comunismo, en un poema de Martin Niemöller, un pastor, incluido en el libro de cuarto año: “Primero vinieron por los comunistas y yo no dije nada porque no era comunista…”
Asimismo, informó que una segunda mención se incluye en los libros dirigidos a los maestros en el que “explican sobre la historia política de los movimientos opositores, de los movimientos guerrilleros en México (…) porque forman parte de la historia. Tuvieron que tomar las armas, porque se padecía de autoritarismo; como lo hizo el cura Hidalgo” o como convocó Francisco I. Madero.
En su conferencia, López Obrador argumentó: “¿Y por qué Genaro Vázquez Rojas? ¿Por qué Lucio Cabañas? Porque no había libertades, se reprimía a los campesinos, a los maestros en Guerrero. Hay que explicar eso nada más. Y eso es la historia. ¿Y qué tiene que ver eso con inyectar el virus del comunismo? No se midieron, o sea, o no se miden, es una desproporción”.
Al abundar en torno al poema en el que también se habla de que vinieron por los judíos, los católicos, los sindicalistas y que concluye: “Y luego vinieron por mí, pero para entonces ya no quedaba nadie que dijera nada”, aseguró que esto tenía que ver originalmente con la unidad contra el fascismo, pero es aplicable también en contra de las violaciones a los derechos humanos, “¡eso es lo que aparece en el libro!”
Criticó la embestida contra los libros de texto bajo la premisa de que puede haber sectores que se opongan a su gobierno, a la transformación o piensen distinto. Cualquier motivo, dijo, está bien, “somos libres, pero no hacer una campaña, una lanzada utilizando los medios de información, que deben de ser objetivos, profesionales, informar con verdad, no alarmar, no espantar, no infundir miedo, temor, y desde luego no mentir”.
Más tarde, durante una gira, en breve entrevista dijo que los libros ya se están distribuyendo a los estados, “son fundamentales para mucha gente, ahora para los fifís, conservadores, pues no les gusta porque es otra cosa, pero nosotros, yo que soy pueblo d e Tepetitán, en Macuspana en Tabasco, recibí los libros de texto del presidente López Mateos, fue el primero que los creó”, dirigidos a los alumnos de las escuelas primarias, exclusivamente.
Explicó que antes los papás debían adquirir los libros de primaria y recordó que ya cuando se creó el movimiento en el que ha participado, como dirigente de un partido que no quiso mencionar, durante el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León, se pugnó y se logró extender la gratuidad de los libros al nivel secundario.
Ante una pregunta sobre las acusaciones sobre un pretendido adoctrinamiento, López Obrador afirmó que mienten y calumnian porque “son falsarios y corruptos. Eso es todo, pero sin enojarnos”.
AGUASCALIENTES LOS RECHAZA
Teresa Jiménez Esquival, gobernadora panista del estado, anunció que la administración que encabeza no aceptará los nuevos libros de texto que promueve la Federación; argumentando las denuncias que se han presentado contra las publicaciones.
"Anunciamos que los libros de texto gratuito no serán distribuidos en tanto las autoridades competentes se pronuncien ante los distintos juicios de amparo que ciudadanos y organizaciones no gubernamentales han promovido", puntualizó.
En un mensaje que ofreció en redes sociales, Jiménez Esquivel adelantó que habrá un "gran acuerdo" a favor de estudiantes y donde, dijo, se incluirá a padres de familia, docentes y autoridades estatales.
"Desde lo local, refrendamos el compromiso por mantener la calidad educativa que nos ha distinguido", agregó la gobernante.
Cabe mencionar que la gobernadora se reunió con agrupaciones conservadoras durante el análisis de los libros de texto.
La víspera la organización civil conservadora "Por la Vida y la Familia en Aguascalientes", adepta al Frente Nacional de la Familia presentó un amparo en los juzgados federales contra la distribución de los libros citados.








