Caracol Púrpura del Pacífico, en riesgo por obras del corredor interoceánico

Diálogos Oaxaca

Nuevamente ambientalistas alertan por la falta de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) sobre los trabajos del corredor interoceánico que se realizan en la región del Istmo de Tehuantepec, esta vez, sobre la afectación que éstos tienen en el litoral de la costa del pacífico y el caracol purpura

Nazario García Ramírez, del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO), hizo pública y respaldó la denuncia de pescadores de Salina Cruz, quienes informan que, con las obras alternas del corredor interoceánico del Istmo, se está matando al “Caracol Purpura”.

En este sentido el activista manifestó la importancia que tiene el reclamar a la SEMARNAT que se le olvidó tomar en cuenta, en la MIA (Manifestación del Impacto Ambiental) a esta especie de molusco que se encuentra clasificada dentro de las muchas que se encuentran en el país en peligro de extinción.

De la misma manera, llama la atención de la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad (SEMABIES), la cual no interviene, mientras su titular, Karime Unda Harp, dice desconocer del Proyecto.

CARACOL PURPURA

Con datos de la página de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), se puede establecer que el caracol Plicopurpura pansa es un molusco que habita en la costa del Pacífico desde Baja California hasta Perú e Islas Galápagos el cual produce un fluido que, en presencia de luz y oxígeno, forma un tinte de color púrpura que es utilizado como mecanismo de defensa ante depredadores.

En las costas de Oaxaca, artesanos de diversos grupos étnicos chontales, huaves, nahuas y zapotecos y mixtecos trepan los acantilados para ordeñar a esta especie que se encuentra adherida a las rocas arriba de la marea, donde recibe la brisa marina.

Su tinte ha sido empleado para teñir prendas de vestir con alto valor cultural que han recorrido el mundo en bordados sobre algodón o en lana tejida en telar de cintura.

Al inicio y hasta la mitad de la década de los ochentas, compañías japonesas ejercieron una explotación industrial que redujo su abundancia en las costas oaxaqueñas, lo que ocasionó que el gobierno prohibiera su explotación a nivel industrial.

Esta especie está sujeta a protección especial por la NOM-059-SEMARNAT-2010 y listado entre las 372 prioritarias, según el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación el 5 de marzo de 2014.