Calendas, sin orden desvirtúan la tradición cultural de Oaxaca

Diálogos Oaxaca

Las calendas oaxaqueñas son desfiles comunitarios vibrantes que anuncian una celebración, ya sea una fiesta patronal, una boda o una tradición religiosa. Estas coloridas procesiones nocturnas o diurnas recorren las calles al ritmo de la música de banda, destacando por sus faroles gigantes o marmotas, los monumentales monos de calenda, las canastas de flores y los fuegos artificiales.

Las calendas son más que una fiesta; son el alma de la tradición oral y comunitaria de los Valles Centrales. Diversos cronistas y escritores han capturado la magia de esta expresión cultural, rezan páginas o sitios virtuales de la red de internet.

Pero hoy, más allá de un milenio, de un siglo, de una década de lo que fue esta costumbre o tradición, es mero negocio de quienes "cobran"  por la organización, los llamados "Event Planners",  "Wedding Planners" o supuestos expertos locales que lejos de proteger la tradición y cultura comercializan estas actividades que hoy "deforman" su sentido y colapsan la convivencia social de Oaxaca capital.

Hoy el turismo "de pareja", aquel que viene a saturar templos, salones sociales o espacios, "ocupados" como monumentos históricos: el Jardín Etnobotánico, o el ex convento de Cuilapan, donde se enlazó la hija de un gobernador en turno, son la muestra clara de la deformación cultural y tradicional de Oaxaca, con todo y sus "épicas" regiones.

Hoy universidades públicas o privadas, el mismo Tecnológico de Oaxaca y otras instituciones educativas, en el "comercial modismo", deforman y hacen del origen tradicional la celebración oaxaqueña en "una parranda", "borrachera" o "desmadre".

Ante lo que se han convertido, trienios municipales han pasado queriendo regular su situación, pero a la fecha, ante lo comercial y las ganancias que deja al ayuntamiento, la regulación y reglamentación de las mismas sigue siendo un "espejismo".

Hasta hoy, el compromiso por regular las calendas, ha quedado en un propósito, en un proyecto que se fue al cajón, ante los cambios abyectos de una administración que se ha dejado llevar por políticas de "nepotismo", "amiguismo" y "chambismo"; una razón que quedó demostrada y evidenciada en el resultado de la consulta de revocación de mandato al gobierno de Salomón Jara.

Hoy, la situación no cambia, la celebración a la ciudad de Oaxaca, el pasado 25 de Abril, se minimizó, "se acorrientó" y aun así, la autoridad municipal, sigue permitiendo que las tradiciones culturales de Oaxaca de degraden, se tergiversen, se prostituyan y cada vez vayan desapareciendo.

Mientras, esta manifestación cultural se desborda, sin orden, desvirtuando la tradición, por calles de la capital ante la nula operatividad y vigilancia de las autoridades capitalinas.