Por Arturo Vásquez Urdiales
Traición y preludio.
Un párrafo de Fiódor Dostoievski, una reflexión sobre la traición y el pensamiento humano.
- El preludio de la traición
Todo comienza con el cuchillo invisible de la traición, esa daga que no se ve pero que atraviesa más hondo que el hierro. Fiódor Dostoievski, con su crudeza de cirujano del alma, lanza la primera pregunta que abre la herida:
«¿CÓMO PUDISTE SOPORTAR LA IDEA DE QUE LE HABÍAS HECHO UN DOLOROSO AGUJERO EN EL PECHO A ALGUIEN QUE LO LLEVARÍA TODA SU VIDA, Y SEGUIR ASÍ… SIN IMPORTARTE NADA?»
No es sólo un reproche: es la autopsia de la conciencia humana.
- La respuesta del mundo
León Tolstói
El conde de las llanuras rusas responde con una imagen cargada de dolor físico:
«SEÑOR, QUIENES LE TRAICIONAN ES COMO SI LE CORTARAN LOS BRAZOS. USTED PUEDE PERDONARLOS… PERO NO PUEDE ABRAZARLOS».
El perdón, entonces, se revela como mutilación: absolver con la boca, pero no poder estrechar con los brazos.
- Gibran Khalil Gibran
El profeta libanés, que hablaba con los labios de la eternidad, lanza una advertencia precisa:
«NO EXAGERES EL AMOR, NI EL CUIDADO, NI EL ANHELO. DETRÁS DE CADA EXAGERACIÓN… HAY UNA BOFETADA DE DECEPCIÓN».
El amor desbordado —advierte— trae consigo su propio verdugo.
- Khaled Tawfiq
El narrador árabe de los miedos contemporáneos pinta un cuadro psicológico:
«COMO UN NIÑO QUE CORRE HACIA SU MADRE PARA ABRAZARLA… Y RECIBE UNA BOFETADA PARA QUE DEJE DE LLORAR. ¡QUÉ DECEPCIÓN!».
Ahí radica la esencia del miedo: la inocencia que se estrella contra la violencia.
- Dostoievski (segunda vez)
Con un suspiro de derrota, cierra el círculo:
«LAMENTABLEMENTE, SEÑORES… ME ROBARON CASI TODO. Y LUEGO, YO MISMO LES ENTREGUÉ EL RESTO POR MI PROPIA VOLUNTAD».
La traición no sólo hiere: nos convierte en cómplices de nuestra propia ruina.
III. La mesa de los diez sabios
Para que el diálogo se expanda como río desbordado, otros ocho autores se sientan a esta mesa imaginaria:
Friedrich Nietzsche: «El traidor no muerde con los dientes, sino con la sombra: lo hace cuando ya no lo miras».
Albert Camus: «La traición es el absurdo absoluto, porque transforma el vínculo humano en un sinsentido».
Franz Kafka: «Traicionar es convertir al otro en un insecto que se arrastra en su propia fealdad».
Simone de Beauvoir: «La traición duele doble: primero porque te reduce, y luego porque te recuerda que confiabas».
Octavio Paz: «La traición es el eco oscuro del amor: sin amor previo, no habría traición».
Borges: «Todo traidor funda una biblioteca de espejos rotos. Allí se pierden las amistades como laberintos».
José Saramago: «La traición es una ceguera voluntaria: quien traiciona tapa sus ojos con la mano para no ver al que hiere».
Sor Juana Inés de la Cruz: «Traicionar es negar la deuda de la confianza, es ofender el pacto escrito en el alma».
- El autor de Letras Hipnóticas
Y en este coro universal, no puede faltar la voz que escribe desde el sur mexicano, con pluma que se enciende como obsidiana bajo la luna.
Arturo Vásquez Urdiales, desde la trinchera de su propia escritura hipnótica, sentencia:
«LA TRAICIÓN NO ES UN ACTO AISLADO: ES UN INCENDIO QUE ARRASA CON LA MEMORIA COMPARTIDA. ESCRIBIR SOBRE ELLA ES INTENTAR APAGAR CON PALABRAS UN FUEGO QUE SIEMPRE DEJA CENIZAS».
- Conclusiones
Ética: la traición desgarra la moral del hombre porque convierte la confianza en campo arrasado.
Moral: aprender a convivir con la mutilación invisible: se perdona, pero el abrazo queda ausente.
Filosofía: la traición revela que el hombre está condenado a dudar incluso de lo que ama.
Reflexión hipnótica: en cada traición, como en cada herida, hay un espejo roto que nos devuelve el rostro del que fuimos y del que ya no podremos ser.
Así, este Apunte diario sobre Letras Hipnóticas no es sólo un ensayo: es un diálogo coral entre diez voces y una pluma contemporánea que intenta coser, con palabras, el desgarrón que deja la traición en el cuerpo de la vida.
Pero la vida sigue y uno ofrenda lo que tiene, a veces oro, En ocasiones incienso y en otras mirra.
Lo que te devuelven no es asunto tuyo, es del emisor con el Universo.
Fundación de letras hipnóticas AC.








