Apunte Diario - Letras Hipnóticas

Por Arturo Vásquez Urdiales

La palabra “teporocho” usada en reiteradas ocasiones en el lenguaje cotidiano del mexicano nos hace ver que la lengua española es rica en vocabulario.

Dicha palabra se utiliza para describir a una persona que ha bebido en exceso, especialmente, a alguien que ha consumido alcohol de manera descontrolada, pero ¿te has preguntado de dónde proviene?

Este es el origen de las expresiones mexicanas que más decimos

La Teoría Náhuatl:

Una de las teorías sugiere que la palabra "teporocho" tiene raíces en la lengua náhuatl. Según esta teoría, "teporocho"* *provendría de la combinación de las palabras náhuatl **"tepolli"** (que significa "agujero" o "hoyo" y "rocho" (que se refiere a algo sucio o desordenado). De esta manera,

"teporocho" podría traducirse como "agujero sucio" o "hoyo desordenado", lo que haría referencia a la situación en la que se encuentra alguien que ha bebido en exceso.

La Teoría de la Película "Tlayucan":

Otra teoría popular se basa en la película mexicana "Tlayucan" de 1962, dirigida por Luis Alcoriza. En esta película, uno de los personajes se llama "Don Tepo", un borracho crónico que pasa la mayor parte del tiempo en un estado de ebriedad perpetua. La combinación de "Tepo" con "rocho" (que significa "sucio") habría dado origen al término "teporocho" como sinónimo de alguien que bebe en exceso.

La Teoría del "Té por Ocho Pesos":

Otra teoría interesante que se ha mencionado es la relacionada con la Revolución Mexicana. Se dice que durante este período tumultuoso, se vendía té por ocho pesos, y los vendedores le añadían alcohol para hacerlo más atractivo a los consumidores. Como resultado, aquellos que consumían esta bebida mezclada se ganaron el apodo de "teporochos". Esta teoría sugiere que el término se originó como una forma coloquial de referirse a quienes disfrutaban de esta bebida alcohólica.  

Teporocho: Tras las Huellas de una Palabra

Así es, todos hemos escuchado en algún momento la palabra "teporocho" utilizada para referirse a alguien que ha bebido en exceso o que parece estar en un estado descuidado. Sin embargo, la historia detrás de esta palabra es tan rica y variada como las infusiones de hojas de naranjo y canela mezcladas con alcohol que se vendían en los puestos callejeros del Centro Histórico de la Ciudad de México.

Según la Academia Mexicana de la Lengua, aunque el origen de "teporocho" es incierto, se cree que proviene de la costumbre de beber estas infusiones mezcladas con alcohol.

La palabra es un mexicanismo, una creación única y exclusiva de nuestra nación, utilizada para referirse a un "alcohólico indigente".

 Pero, ¿por qué esta peculiar palabra?

Una teoría sugiere que "teporocho" proviene de la conjunción de las palabras "té" y "ocho", ya que estas bebidas se vendían a ocho centavos por taza en los puestos callejeros. De ahí, "té por ocho" se convirtió en "teporocho", y la palabra comenzó a referirse a personas alcohólicas que deambulan por las calles.

Otra versión, proveniente del libro de Jesús Flores Escalante, "Morralla del caló mexicano", menciona que la bebida se vendía a diez centavos hasta que un puesto similar la ofreció a un precio más bajo. Para competir, el vendedor original bajó el precio a ocho centavos, dando lugar a la expresión "té-por-ocho".

Sin embargo, más allá de su origen lingüístico, "teporocho" ha sido parte de la cultura mexicana a lo largo de los años. A través de la literatura, como en la novela "Chin chin el Teporocho" de Armando Ramírez, y el cine, donde la historia del joven alcohólico que consume "teporocha" se hizo famosa, esta palabra ha dejado su huella en la identidad cultural de México.

El problema del alcoholismo es un asunto serio que México ha enfrentado durante décadas. Aunque las bebidas alcohólicas han estado presentes en la historia de la humanidad, su abuso puede tener consecuencias devastadoras. Desde la época precolombina hasta la actualidad, México ha tenido una relación compleja con el alcohol, y "teporocho" es solo una de las muchas palabras que reflejan esta realidad.

Enriqueciendo nuestra columna diaria sobre "Letras Hipnóticas", recordemos que las palabras no solo transmiten significados, sino también historias y culturas. La palabra "teporocho" es un ejemplo de cómo el lenguaje evoluciona y refleja la complejidad de la sociedad a lo largo del tiempo.

Con afecto

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