SAN PEDRO MOLINOS, TLAXIACO, OAX.-La pacífica tranquilidad de esta comunidad olvidada y enclavada en la mixteca oaxaqueña, se ve trastocada por la alegría, diablura o chiquillada de su escasa población infantil; es 30 de Abril, Día del Niño y la Niña.
En la comunidad no puede faltar el benefactor, aquel que desde hace varios ayeres, de mutuo propio o a través de la gestión, logra los beneficios para el bien común de quienes viven en la comunidad que les dio origen.
Es el caso de Primitivo López Reyes, quien en este día tan particular se convierte en el mago que trae la alegría a la comunidad escolar de San Pedro Molinos, a quien con un detalle gestionado con la autoridad estatal, arranca la diablura o chiquillada de una treinta de criaturas.

En la explanada de la Escuela Primaria Bilingüe "Benito Juárez", la actividad se paralizó. Los juguetes en este día tan especial, cambiaron la vida de los escolares.
Sin mayor preámbulo, la entrega de obsequios dieron un giro a la cotidianidad de la población escolar de la cabecera municipal.
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El mismo efecto se vivió en la agencia municipal de Asunción Buena Vista, donde a 15 minutos de traslado fueron suficientes para romper con el compás de espera de otra treinta de chiquillos qué esperaban de manera ansiosa el ser agasajados.
Ahí, los alumnos del Centro de Educación Inicial, del Centro de Educación Preescolar y de la Escuela Primaria, ya esperaban el festejo.
El agente municipal Augusto Ortiz Nicolás, acopañó el gesto de comunalidad que de nueva cuenta llegó a través de Primitivo López Reyes, quien en esta fecha estímulo a quienes son sus paisanos.








