Diálogos Oaxaca
A un año de la desaparición de la activista Sandra Estefana Domínguez Martínez, familiares la recordaron y a través de un desplegado reiteraron que Oaxaca sigue lleno de impunidad.
En el documento que circularon en redes sociales, los familiares exponen que “Pese a intimidaciones, persecuciones y amenazas, logramos que volvieras a casa”, como también “Muchas cosas se dijeron, y muchas más (que no convenía que se supieran) se callaron. Pero de algo estamos seguros: nadie pudo callar lo que tú gritaste a los cuatro vientos”.
Así mismo reiteran que: “En un estado y un país donde la desaparición de personas y los feminicidios siguen en aumento, donde se criminaliza la protesta y se persigue a quienes luchan, lo que te ocurrió no fue un hecho aislado”.
El posicionamiento integro de los familiares de Sandra Estefana Domínguez Martínez es el siguiente:
A un año de tu desaparición
Hace un año recibimos la noticia que nos heló el corazón: nos avisaron que no respondías. Intentamos comunicarnos contigo; tu teléfono aún tenía señal, pero ya no contestabas. Mamá comenzó a angustiarse, y todos sentimos cómo un hueco se iba abriendo en el estómago. Buscamos la forma de ir a buscarte... y fue ahí donde todo comenzó.
En esos días empezamos a movilizarnos para exigir tu aparición, uniendo voces, fuerzas y corazones, sin imaginar que iniciaríamos una lucha tan larga y dolorosa.
Desde entonces, la vida para nuestra familia y para las personas que te conocieron nunca volvió a ser igual.
Pese a intimidaciones, persecuciones y amenazas, logramos que volvieras a casa. Quizá no como queríamos, pero logramos presionar para que te encontraran. Tu cuerpo regresó, pero tu sonrisa (esa con hoyuelos que se formaban de lado a lado) ya no estaba. Tus ojos ya no irradiaban la luz de motivación que nos regalabas cada día.
Muchas cosas se dijeron, y muchas más (que no convenía que se supieran) se callaron.
Pero de algo estamos seguros: nadie pudo callar lo que tú gritaste a los cuatro vientos. Un Oaxaca lleno de impunidad, donde se protege a violentadores, donde protestar es la única forma de acercarse a esa tan anhelada justicia, aunque eso te cueste la libertad... o la vida misma.
En un estado y un país donde la desaparición de personas y los feminicidios siguen en aumento, donde se criminaliza la protesta y se persigue a quienes luchan, lo que te ocurrió no fue un hecho aislado. Fue el resultado de un sistema que permite, encubre y muchas veces perpetúa la violencia. Un sistema que castiga la verdad y premia el silencio. Te quisieron silenciar, pero sembraron un eco que ya no pueden detener.
Tu caso, Sandra, no es la excepción. Es el espejo de una realidad sistémica que nos duele todos los días. Pero también es un llamado a no ceder, a seguir nombrando, exigiendo, recordando.
Conmemoramos el día en que te arrebataron de nuestro lado. El día en que arrancaron tu flor de vida, sin darse cuenta de que sembraron en la tierra semillas de lucha, dignidad y memoria.
En este aniversario, nuevamente hemos sido víctimas de robo e intimidaciones, justo cuando intentamos movilizar acciones para recordarte y exigir justicia. No lo vemos como coincidencia, sino como un reflejo de que el miedo sigue siendo su herramienta preferida. Pero no podrán callar lo que sembraste.
Gracias a las organizaciones y personas que nos acompañaron en todo momento, a pesar de todo lo que implicaba estar cerca de nuestra exigencia.
Gracias, Consorcio Oaxaca.
Gracias, Sol Rojo.








