Diálogos Oaxaca/Consorcio Oaxaca
Es lamentable, la improvisación del Gobierno del Estado de Oaxaca de Salomón Jara para hacer reales y efectivos nuestros derechos como mujeres, niñas y adolescentes
Diversas organizaciones refrendamos el 8M♀️ con nuestras luchas y nuestra organización
Llamamos a los diversos feminismos, colectivas y organizaciones a conjuntar esfuerzos para tejer y reorganizar la lucha autónoma feminista
Este 8 de marzo, día en el que las mujeres reivindicamos nuestros derechos y la legitimidad de nuestras luchas, en Oaxaca denunciamos la falta de garantías para ejercer de manera plena y segura nuestro derecho a la libre manifestación.
Denunciamos que las prioridades del gobierno del estado no son garantizar la vida, la integridad ni el acceso a la justicia para las mujeres, sino la protección de lo material y la permisividad para que se multipliquen los discursos de odio que nos vulneran aún más.
Vemos con indignación la inversión –seguramente millonaria-, en la “protección” de bienes materiales y ninguna señal de protección de las mujeres que se movilizan; al tiempo que existe un grave déficit presupuestal y de voluntad política para garantizar la salud, el acceso a la justicia y la búsqueda de las desaparecidas.
Ante el ostentoso despliegue de “seguridad” para los inmuebles; ante la instigación en redes, de grupos de choque de hombres que se están convocando y amenazan con impedir nuestras movilizaciones, y ninguna señal de este gobierno para garantizar la seguridad de las manifestantes, como Mujeres Tejiendo Comunidad, nos sumamos a la movilización pública de las mujeres y reivindicamos la necesidad de la unidad entre las distintas posiciones políticas del feminismo.
Hacemos un llamado a las organizaciones, colectivas y grupos de mujeres a cerrar filas en torno a la defensa de nuestro derecho a manifestarnos, a reclamar justicia por las asesinadas, las desaparecidas
Las mujeres de Oaxaca nos levantamos, una vez más, con la voz firme y el corazón encendido por la indignación y la esperanza. Nos unimos con sororidad y rebeldía para denunciar la violencia, la explotación y la injusticia que nos atraviesan y para convocarnos a tejer juntas, en nuestra diversidad y fortalezas, para exigir el respeto y la dignidad que merecemos.
En Oaxaca, ser mujer es resistir. Resistir ante un sistema patriarcal que nos asesina, nos desaparece, explota e invisibiliza, y que toma forma en autoridades omisas, indiferentes y perpetuadoras de la violencia contra nosotras. En lo que va de la llamada Primavera Oaxaqueña, se han cometido 225 feminicidios y 855 mujeres han sido desaparecidas. Son 1080 mujeres que nos han arrebato y para quienes no ha llegado la justicia ni la presentación con vida.
Por cada vida arrebatada, hay una comunidad dolida, una familia destruida y una lucha que se fortalece. Hoy, exigimos justicia para todas nuestras hermanas víctimas de feminicidio, desaparición y violencia machista. ¡No olvidamos, no perdonamos!
Nosotras resistimos desde la organización y la lucha colectivas. Reivindicamos nuestra poderosa resistencia como mujeres indígenas y afromexicanas; nosotras, además de enfrentar la violencia de género, lidiamos con el racismo estructural, la explotación laboral y el despojo de nuestros territorios. Nuestros trabajos, conocimientos y luchas han sostenido históricamente la vida comunitaria. Exigimos el respeto a nuestros derechos y el reconocimiento de nuestros aportes esenciales.
Nuestra autonomía es nuestra fuerza. Las mujeres de Oaxaca hemos construido redes de apoyo, espacios de resistencia y proyectos de vida que desafían al sistema patriarcal, capitalista y racista.
Mujeres tejiendo comunidad es una expresión de la organización autónoma de las mujeres en Oaxaca. Nos articulamos en red, mujeres de organizaciones indígenas, sociales, de derechos humanos y feministas para fortalecernos de manera colectiva en nuestras luchas antipatriarcales, anticapitalistas y antiracistas.
Este 8 de marzo, honramos a las mujeres de todo el mundo que lucharon por mejores condiciones laborales y por el avance social de todas. Reivindicamos a las obreras textiles asesinadas en Nueva York de 1857; a las amas de casa y trabajadoras rusas que reivindicaron Pan y Paz en 1917, a las sufragistas europeas. También, y sobre todo, a las campesinas, indígenas y mujeres afro independentistas y revolucionarias, a las transgresoras sexuales, a todas las que han defendido la tierra y el territorio de Nuestra América; a todas las mujeres que tejieron, con sus luchas, la trama para avanzar en el logro de derechos para nosotras, sus herederas.
Hoy, reafirmamos la defensa del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, nuestras vidas y nuestros territorios y reivindicamos nuestra capacidad de organizarnos desde nuestras propias experiencias y necesidades.
La lucha feminista es también por la defensa de la tierra y el territorio, por el respeto a la vida comunitaria y la preservación de nuestros recursos, en resistencia a los megaproyectos y el despojo que atentan contra nuestros pueblos.
Sabemos que esta lucha no es individual: la transformación y la justicia solo serán posibles con la suma de esfuerzos de todas las mujeres, de los movimientos sociales y de quienes creen en la construcción de un mundo más justo e igualitario.
Son innumerables, graves y de urgente respuesta, los pendientes que el Estado tiene con las oaxaqueñas:
Justicia para las víctimas de feminicidio y desaparición forzada
Investigación y esclarecimiento eficiente de los feminicidios y desapariciones de mujeres.
Castigo ejemplar a los agresores y a quienes encubren la violencia machista, incluyendo a funcionarios del gobierno del estado.
Garantías reales de seguridad y acceso a la justicia para víctimas de violencia machista
Implementación de medidas efectivas de protección para mujeres en situación de violencia.
Ampliación y fortalecimiento de refugios y centros de atención integral para mujeres violentadas.
Eliminación de la revictimización en instituciones de procuración de justicia y salud.
Condiciones laborales dignas para todas las mujeres, con salarios justos y acceso a la seguridad social.
Erradicación de la explotación laboral hacia mujeres indígenas y afromexicanas.
Reconocimiento y protección de los derechos de las trabajadoras del hogar y las jornaleras agrícolas.
Garantizar el derecho a la salud con calidad, calidez, perspectiva feminista e intercultural.
Acceso universal a servicios de salud dignos, gratuitos y de calidad para todas las mujeres, especialmente en comunidades rurales e indígenas y pueblos afromexicanos.
Atención especializada en salud sexual y reproductiva, con perspectiva intercultural y de feminista.
Abasto suficiente de medicamentos y personal médico capacitado en todos los centros de salud del estado.
Respeto a la autonomía y autodeterminación de los pueblos indígenas y afromexicanos.
Cancelación de los megaproyectos que despojan y destruyen los territorios comunitarios.
Protección de las defensoras de derechos humanos y ambientales, quienes enfrentan amenazas y violencia por proteger la vida y el territorio.
Políticas públicas que respondan efectivamente a las necesidades de mujeres indígenas, afromexicanas y rurales desde una perspectiva intercultural y feminista.
Inclusión real de mujeres en la toma de decisiones, especialmente en comunidades indígenas y afromexicanas.
Educación con perspectiva de género:
Implementación de programas educativos que promuevan la igualdad de género y la prevención de la violencia.
Formación y sensibilización en derechos humanos y perspectiva de género para el personal docente y administrativo de todos los niveles educativos.
Este 8M para las mujeres Oaxaqueñas Tejiendo Comunidad antipatriarcal, anticapitalista y antiracista, es una jornada de lucha y de recuperación de nuestra memoria histórica.
Salimos a las calles porque queremos un Oaxaca donde ser mujer no signifique peligro, pobreza ni opresión. Salimos porque creemos en un futuro construido desde la justicia, la dignidad y la autonomía.








