FPR en defensa de los derechos políticos y libertades democráticas

Diálogos Oaxaca

Cobijados por la fraternidad y cordialidad de la comunidad mazahua del Estado de México, el Frente Popular Revolucionario (FPR) celebró su primera Conferencia Nacional Ordinaria, en la cual revisaron la aplicación de sus tácticas en el movimiento proletario-popular.

En este sentido la organización emitió una declaración política en la cual manifiesta su posición sobre diversos temas, entre ellos la recesión económica mundial la cual augura el estallido de una nueva crisis global.

La declaración política, integra del FPR es la siguiente:

LOS PUEBLOS DE MÉXICO Y DEL MUNDO:

A LOS MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN:

AL MOVIMIENTO CAMPESINO, INDÍGENA Y POPULAR:

En el marco de la celebración del 23 aniversario de la fundación de nuestro Frente Popular Revolucionario (FPR), el día 28 de septiembre de 2024, en el municipio indígena mazahua Tierra de los Venados, estado de México, delegados militantes efeperristas de diversos rincones del país nos reunimos para pasar revista de nuestras fuerzas vivas, de la aplicación de nuestra táctica en el movimiento proletario-popular, de los retos y compromisos que la actual coyuntura de la lucha de clases nos exige.

Cobijados por la fraternidad y cordialidad de nuestros hermanos mazahuas que luchan por el reconocimiento de su municipio, en mesas de trabajo y durante varias horas, desarrollamos una amplia discusión y debate acerca de la coyuntura internacional y nacional, así como de la situación que guardan los pueblos de México y la clase trabajadora en su lucha cotidiana para defender sus derechos y por mejores condiciones de vida, trabajo y estudio.

Luego de este ejercicio de análisis colectivo, DECLARAMOS:

Mientras la recesión económica mundial augura el estallido de una nueva crisis global, los tambores de guerra resuenan cada vez más fuertes en algunas regiones del planeta, principalmente, donde las potencias imperialistas se disputan el control sobre los territorios y sus riquezas. La guerra en Ucrania, el genocidio contra el pueblo Palestino, las provocaciones contra distintos países de cercano Oriente, las amenazas y la campaña mediática contra Venezuela, así como decenas de conflictos alimentados en África, no son más que la expresión de las pugnas inter imperialistas para definir un nuevo reparto del mundo.

La guerra, como instrumento de la política, está siendo cada vez más recurrente para resolver los conflictos derivados de la crisis económica y de la guerra comercial entre las potencias imperialistas (sobreexplotación, hambre, pobreza, migración, desastre ecológico). La extensión de la guerra en próximo Oriente y la guerra en Ucrania están íntimamente ligadas al proceso electoral en Estados Unidos; la continuidad de la guerra o una tregua en la misma suponen el fortalecimiento de uno u otro partido que se disputa la presidencia de la principal potencia económica y militar del mundo.

Mientras tanto, los pueblos del mundo y la clase trabajadora resisten y salen a las calles para protestar contra las reformas estructurales neoliberales que mutilan sus derechos sociales y laborales, en defensa de los derechos políticos y libertades democráticas. Los paros y huelgas se replican lo mismo en Europa o América que en Asia, las insurrecciones en varios países de África contra los golpes de Estado con los que se diputan el poder las potencias imperialistas europeas, las multitudinarias movilizaciones frente al avance de la ultraderecha y el fascismo, demuestran que las masas trabajadoras no están dispuestas a seguir cargando sobre sus hombros el peso de la crisis económica, que poco a poco empieza a comprenderse la necesidad del Frente Único contra el imperialismo, el fascismo y la guerra.

En México, ha quedado claro que las condiciones de vida de los pueblos y la clase trabajadora no son diferentes a las del resto del mundo, que la sobreexplotación capitalista en la causa de la desigualdad y la pobreza, que la brecha entre unos cuantos millonarios y millones de pobres sigue ampliándose a pesar de que el discurso populista del régimen de la autodenominada Cuarta Transformación pretenda hacernos creer lo contrario.

El eslogan del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, “primero los pobres”, no fue más que un espejismo pues a quien más favoreció fue a los empresarios y la oligarquía financiera nacional e internacional. Al final del presente sexenio, no existen mejoras de fondo para las masas populares, por el contrario, la pobreza, miseria, migración, violencia, inseguridad pública, feminicidios, asesinato de periodistas y luchadores sociales, desplazamiento y desapariciones forzadas, son el pan de cada día para la clase trabajadora y los pueblos de México.

La violencia generada por los enfrentamientos armados entre las facciones del crimen organizado se constituyó en el telón de fondo, en la cortina de humo para distraer a la opinión pública mientras el Poder Legislativo aprobaba a rajatabla Leyes que crean las condiciones indispensables para materializar el segundo piso de la 4ªT, es decir, para garantizar la profundización del neoliberalismo, la reactivación del capitalismo a partir del desarrollo del sur sureste. La militarización del país vía Guardia Nacional, la limitación de los derechos a los pueblos originarios y el control sobre el Poder Judicial, le permitirán a Claudia Sheinbaum Pardo transitar en caballo de hacienda en inicio de su gobierno.

En este marco y luego del periodo de desmovilización, consecuencia de la manipulación política e ideológica por parte de la 4ª T, el movimiento popular se hizo presente con más fuerza en la última etapa del sexenio. La exigencia de Justicia por parte de los Padres y Madres de los 43 normalistas de Ayotzinapa víctimas de desaparición forzada, la lucha de la CNTE exigiendo cumplimiento a los acuerdos firmados con AMLO y la abrogación efectiva de la mal llamada reforma educativa, las grandes movilizaciones de la Asamblea Nacional de Usuarios de Energía Eléctrica (ANUEE) contra la persecución a sus dirigentes, entre otros referentes de la lucha popular, denotan ánimo y disposición a construir una ruta común y un Plan de Acción Unitario que nos permitan construir la Asamblea Nacional del Proletariado y los Pueblos de México para el triunfo de la revolución proletaria.

Con un contundente resolutivo de apoyo incondicional a nuestros hermanos indígenas mazahuas en la exigencia de reconocimiento a su municipio ý con un llamado a la clase obrera y los pueblos de México a mantenernos en pie de lucha, fueron clausurados los trabajos de la I Conferencia Nacional Ordinaria del FPR rindiendo homenaje a nuestros compañeros encarcelados, desaparecidos y asesinados, jurando mantener el alto su ejemplo de lucha, de abnegación, de sacrificio, de firmeza en nuestras convicciones y de respeto a los Principios.

“UNIDAD DE TODO EL PUEBLO POR LA EMANCIPACIÓN PROLETARIA”

FRENTE POPULAR REVOLUCIONARIO

Municipio Indígena Mazahua Tierra de los Venados, estado de México.