Diálogos Oaxaca
Aun cuando la protesta vecinal se ha contenido, la instalación de estaciones de servicio (gasolineras) se convierten en bomba de tiempo al estar ubicadas dentro de zonas urbanas, situación que en consideración del regidor de protección Civil y Zona Metropolitana, Juan Rafael Rosas Herrera, debiera ser obligación del municipio de Oaxaca de Juárez debe aplicar la norma verificar si cumplen con las mínimas condiciones de seguridad.
En este sentido, cuando en la capital del estado se realizan trabajos de construcción en tres estaciones de servicio, ubicadas en Heroico Colegio Militar y carretera 190, en el lugar que ocupó una distribuidora de autos; sobre Avenida Oaxaca, carretera Internacional 190, en donde se ubicó Almacenes Nacionales de Deposito; como también, la tercera, sobre la misma vía, en inmediaciones del mercado zonal de Santa Rosa, el regidor comentó:
“Aquí hay que reconocer, en un principio, que la licencia la otorga a nivel federal Petróleos Mexicanos (PEMEX), por tanto el concesionario solicita al municipio la licencia del uso de suelo, por tanto, la autoridad no puede tener una dinámica de confrontación al estar de por medio una licencia de tipo federal”.
Asimismo expone que el municipio de Oaxaca está limitado, por lo que lo único que le corresponde hacer es tener la certeza que quien construye cumpla con la normatividad y cuidar que durante el proyecto exista una revisión permanente, en una palabra, exigir se cumpla con las especificaciones de seguridad que requieren este tipo de establecimientos.
Reconoció que la oposición a la construcción a este tipo de estaciones de servicio existen, pero quienes son concesionarios también tienen derechos al igual que cualquier ciudadano, por lo que como autoridad no se puede negar el permiso, por lo que aquí lo único que queda es cuidar cumplan con la normatividad, porque “efectivamente son bombas de tiempo”.
No por ello dijo, habría que ver donde han quedado ubicadas estaciones de servicio, que por la misma movilidad poblacional “son absorbidas” y para ello puso casos como la gasolinera San Pablo, Faja de Oro, Fonapas y otras que al paso de los años han quedado dentro de las zonas urbanas.
Por ello reiteró que lo único que queda, como autoridad y sociedad civil, “Prevenir” y ser más cuidadosos, dando seguimiento a este tipo de permisos y formar un expediente por parte de las instancias encargadas de la protección civil o alguna secretaría en la materia. Más allá de lo que es la “tramitología” para la autorización de este tipo de establecimientos, importante sería que realmente como autoridades hicieran la revisión correspondiente, toda vez que su instalación, como la que se construye en inmediaciones del mercado zonal de Santa Rosa, también está próxima a una secundaria y a la clínica de la mujer.








