Una veintena de mujeres triquis puso en “jaque” a la seguridad estatal y municipal

Diálogos Oaxaca

Dos meses después de haber sido desalojadas de los corredores del palacio de gobierno, una veintena de mujeres triquis, encabezadas por Sergia Zepeda González, puso en “jaque” a las fuerzas de seguridad estatal y municipal en su afán de volver a ocupar este espacio de la vía pública

Un centenar de elementos de la policía municipal, apoyados por las fuerzas del estado, acordonaron los accesos al zócalo de la capital, luego que el grupo de desplazadas de San Juan Copala, cumplieran su amenaza de iniciar un plantón en el palacio de gobierno y exigir atención a sus demandas, entre las cuales está el regreso seguro a su comunidad.

Luego de marchar por algunos minutos, desde la fuente de las Ocho regiones, al norte de la capital oaxaqueña, el reducido grupo de mujeres, llegó al corazón de la ciudad de Oaxaca por la calle de Hidalgo, donde ya las esperaban elementos de la policía municipal.

El intento de protesta, como el amago de instalarse en plantón en el zócalo, hasta ahí llegó; la manifestación que causó el pánico a las autoridades encargadas de la seguridad, como del mismo gobierno del estado que las desalojó la noche del 2 de diciembre de 2022, tras doce años de estadía en el lugar, terminó entre consignas y uno que otro insulto.

No dejó de extrañar que mientras se distraía la seguridad municipal para contener al grupo de manifestantes, en otros puntos de la ciudad los hechos delictivos no dejaban de extrañarse, como en la central de abasto, donde a plena luz del día la delincuencia común hacia presa a pacíficos ciudadanos.

De igual manera, mientras se contenía la protesta del reducido grupo de mujeres triquis, integrantes del Movimiento Unificador de Lucha Trqui (MULT), frente al palacio de gobierno realizaban un mitin político para recordar la desaparición extrajudicial del luchador social, de origen guerrerense, Genaro Vásquez Rojas.

Por unos minutos el pánico se apoderó de las autoridades estatales y municipales, tanto que hasta el lugar, personal de la Secretaría de Gobierno llegó a atender al grupo de mujeres triquis de San Juan Copala.

Al respecto, el subsecretario de Desarrollo Político de la Secretaría de Gobierno, Diego de la Cruz, explicó que de manera conjunta con el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, se les ha ofertado varias opciones de espacios para la venta de sus productos.

De la misma manera se les recordó la postura de diálogo abierto y transparente, como también las más de 15 ocasiones que han sostenido reuniones y mesas de trabajo con personal de la Secretaría de Gobierno.

También, para inhibir la protesta, se les ofreció pagar la renta de un local para el comercio de sus productos, toda vez que no es posible que instalen sus puestos en el Zócalo, la Alameda de León o los corredores del Palacio de Gobierno.

“Les hemos ofertado todo lo que ha estado en las posibilidades del Gobierno del Estado. Se les han dado diferentes opciones, se les han dado espacios, casas donde ustedes están viviendo. Se ha dado atención para que tengan condiciones dignas y aceptables; sin embargo, en el tema del comercio, realizar esta actividad en los portales no es posible, este es un asunto que está reglamentado. Les propusimos algunos lugares, incluso dentro del primer cuadro de la ciudad”, indicó el representante del gobierno del estado.

Luego de este encuentro que duró varios minutos, las mujeres triquis aceptaron continuar el diálogo por la tarde de este jueves, para analizar los planteamientos que ha realizado el Gobierno estatal para lograr una solución a sus demandas, más hasta ese momento, el grupo de desplazadas se postraron en la calle de Hidalgo para seguir amagando con su interés de llegar al zócalo.

Horas más tarde, luego de concluir la sesión de cabildo en el palacio municipal, el presidente Francisco Martínez Neri, no descartó utilizar la fuerza pública para evitar que grupos, como de las de estas mujeres triquis, que tratan de chantajear al gobierno, pretendan instalarse en espacios públicos.

Desestimó, igualmente, el distraer de sus tareas cotidianas de seguridad al personal de la policía municipal en aras de impedir se invada el zócalo. “Es cuestión de percepción”, dijo el primer concejal al ser cuestionado respecto a la ola de inseguridad que priva en la capital del estado.