Viable reabrir el tema de la construcción del Libramiento Norte; “el daño ya está hecho”

Francisco RAMÍREZ

A más de 28 años de la cancelación del proyecto de Libramiento Norte, es viable reabrir el tema de su construcción; el daño por el que se dio su negativa “está hecho” y hoy puede ser, además de un tema de modernización de vialidades a la ciudad de Oaxaca, una barrera de contención a la invasión de zonas de conservación ambiental que se encuentran aledañas al Parque Nacional Benito Juárez.

El ambientalista Naxario García Ramírez, quien a la par de la asociación civil PROOAX dio la lucha por la conservación de la zona ecológica de San Felipe del Agua y el Parque Nacional Benito Juárez, oponiéndose a la construcción del Libramiento Norte, hoy reconoce que ese movimiento abrió la conciencia ecológica de muchos grupos, como también provocó la invasión de toda esta zona; “la misma autoridad lo propició y abrió los ojos a los latifundistas”.

Por separado, el arquitecto y urbanista, Lázaro García Saavedra, también reconoce la viabilidad de reabrir esta vía de comunicación, más consideró que el Libramiento Norte, una obra enterrada y donde se tiraron millones de pesos de inversión, debe ser retomada como una obra sustentable y apegado a un “plan de movilidad y estratégico de vialidad”.

Ambos líderes de opinión consultados por TIEMPO de Oaxaca, coinciden que ahora que se está haciendo obra, como sucede en Símbolos Patrios, se abre la posibilidad de revivir el proyecto de Libramiento Norte, un proyecto que ha estado totalmente enterrado.


García Ramírez reconoció que cuando estuvo vigente el proyecto, las afectaciones eran considerables, máxime cuando las manifestaciones de impacto ambiental era un mito y las obras se llevaron a cabo de manera autoritaria e incidió mucho porque el Libramiento Norte quedó ubicado en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Benito Juárez, declarado como una reserva ecológica.

Mientras tanto, García Saavedra, observó que el Libramiento Norte, como el Libra miento Sur, son imprescindibles, al mismo tiempo que lamentó que las autoridades de aquella época no tuvieron la suficiente visión para haber socializado la obra y haberla hecho posible, dejando enterrada una gran inversión, que hoy será muy difícil recuperarla ante la invasión que vive.

EL PROYECTO

El trazo original del proyecto de Libramiento Norte corría desde la agencia de Trinidad de Viguera hasta el municipio de Tlalixtac de Cabrera; era un tramo que no rebasaría los 25 kilómetros de longitud y que al encontrarse en una zona alta de la capital, alejado del tráfico de las zonas céntricas, podría recorrerse en un tiempo aproximado de entre 15 y 20 minutos.

La expectativa por una vialidad que desahogara a la Carretera Internacional 190 y ofreciera una mejor alternativa que las riberas del Atoyac, era alta. Sin embargo, la realidad, hoy en día, es otra y poco a poco, como refiere el arquitecto Lázaro García, la zona metropolitana “se va colapsando”.

La obra cerrada dos décadas atrás hoy luce abandonada, se encuentra convertida en un basurero, inundada por escombro y una zona de riesgo ante la delincuencia que prolifera ante el paso de grupos de deportistas que ocupan la vía como un sitio para hacer deporte.

También se puede apreciar que en la zona existen algunos asentamientos humanos que fueron abandonados, pequeñas calles destrozadas por el paso del tiempo y que ponen de manifiesto que muchas de estas construcciones se realizaron conforme avanzó la construcción del libramiento y que terminaron en el olvido tan luego se clausuró el proyecto.

UN DESAHOGO

Al reconocer que con la lucha por la preservación del medio ambiente en la zona ecológica de San Felipe del Agua y el Parque Nacional Benito Juárez, el activista del Colectivo de Organizaciones Ambientalista de Oaxaca (COAO), apareció en el mapa de la lucha social, refirió que el Libramiento Norte, a la distancia, sin dura sería un desahogo de la ciudad.

Sin ser un romántico, dice no negarse a reconocer que este sea un desarrollo, pero que debe de ser sustentable, porque con el Libramiento Norte lo único que se provocó, que es uno de los impactos que se pueden ver, es la invasión que se ha hecho de esta zona.

García Ramírez quien refirió tener en el cuerpo las marcas de esa lucha llevada a cabo en ese tiempo, cuando las autoridades del estado eran más que represivas, puede contar hoy hay más voces que reclaman el cuidado del medio ambiente, pero que hasta hoy no ha podido frenar esta invasión que está violentando el decreto emitido en 1992 en el cual establece que no  se puede construir por arriba del Libramiento Norte, pero que no se respeta y que ha quedado como letra muerta.

Esta situación, dice el ambientalista, ha sido propiciada por la misma autoridad en su momento y sin duda, si existiera el interés de que el Libramiento Norte fuera reabierto, se tendría que hacer con ciertas condiciones, una de ellas, el no permitir que siga creciendo la mancha urbana hacia la parte alta de lo que la línea del libramiento, porque entonces sí estaría corriendo un grave riesgo uno de los pocos pulmones que oxigenan a la ciudad de Oaxaca.

“Esta sería la oposición más férrea, que Naxario como ambientalista presentaría, porque cuando vemos que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pone un poste o un foquito, aparece una nueva colonia. Eso tendría que regularse si quieren entrarle al Libramiento Norte, porque sin duda es un mal necesario, pero tendría que ser bajo condicionantes muy estrictas y tajantes”.

Reiteró que la reactivación del proyecto del Libramiento Norte, debería servir de una barrera natural para todos los oaxaqueños.

CRECE LA CIUDAD

“Yo Naxario y los ambientalistas, sin  pensar que nada de esto va a pasar, reconocemos que está creciendo la ciudad, tiene sus necesidades, pero debe de ser bajo proyectos sustentables”.

De la misma manera y no como ocurrencia, refirió que hoy se ve en países muy desarrollados las consecuencias que padecen ante el cambio climático; “precisamente porque a las autoridades le han apostado más a las planchas de concreto que a las áreas verdes”, apuntilló.

“Carreteras las hay en todo el mundo, pero deben de respetarse los recursos naturales y sí bien el Libramiento Norte se ve como algo funcional para la ciudad de Oaxaca, este debe de realizarse bajo condicionantes estrictas y apegadas a un proyecto sustentable”.

García Ramírez insiste que el Impacto ambiental con la proyección del Libramiento Norte ya se dio desde hace muchos años, pero hoy más que ayer el impacto social sigue creciendo.

“Con la apertura del Libramiento Norte se abrió los ojos a la avaricia de los latifundistas y comenzaron a vender terrenos en esta área y vemos hoy como está invadida por gente con poder económico; me atrevo a pensar que algunos funcionarios tienen ahí sus terrenos”.

HAN SEMBRADO SUS REALES

En este sentido no deja de ser reiterativo: “algunos funcionarios tienen sentados reales, es más, presentamos en su momento las denuncias contra quienes llegaron en un primer momento y hoy sabemos que muchos de estos dueños de predios han sido funcionarios del mismo sistema.

“Es más, hasta Maluma estuvo siendo parte de la inauguración de un hotel”, recordó el ambientalista que subrayó que estas propiedades “son de las gentes que tienen mucho dinero y están en el gobierno”.

Así también expresó: “Sí viéramos las cosas de una manera más objetiva, ellos (dueños del poder y el dinero) no tienen la culpa, la tienen quienes fueron propietarios o poseedores de los terrenos, los cuales han sido tan libertinos que han vendido sus terrenos localizados a todo lo largo de las comunidades asentadas en el Libramiento Norte”.

“Desde Viguera a San Luis Beltrán, los nativos han pasado a ser una segunda población, porque en toda esta zona hay más avecindados en sus pueblos. Y la pregunta surge al momento, ¿dónde están aquellos predios que se encuentran bajo los regímenes comunales o ejidales? La tierra no se puede vender, pero es una práctica común que el mismo estado ha permitido”.

PLAN MAESTRO

Como experto en la materia, Lázaro García Saavedra, indicó que por años ha manifestado que lo urgente para la ciudad de Oaxaca, para la zona metropolitana, es necesario aplicar un plan de movilidad y un plan maestro de vialidades.

“Esto quiere decir que actualmente se encuentra ahogada, estrangulada, por eso es que en muchas ocasiones basta que puñados de gente se planten en puntos determinados de la ciudad para colapsar el tráfico, por lo que no tarda que Oaxaca de Juárez sufra un colapso en todos los sentidos”

Así también consideró que nunca se va a terminar de solucionar los grandes problemas que tiene el área metropolitana de la ciudad de Oaxaca y que incluye a los 24 municipios que la rodean.

“Tenemos que pensar en el Oaxaca del 2050 y por supuesto, que tanto el Libramiento Sur como el Libramiento Norte, ahora más que nunca, se hacen más que necesarios e imprescindibles”.

Lamentó mucho que en su momento las autoridades que cancelaron el proyecto del Libramiento Norte, no tuvieron la suficiente visión para socializar correctamente esa obra, tomando las previsiones y precauciones necesarias para haberla hecho posible y “se quedó ahí enterrada una gran cantidad de dinero, que finalmente no sirvió”.

García Saavedra consideró difícil que ante las condiciones económicas que enfrenta el estado, toda esa inversión que se hizo se recupere, porque muchas de estas zonas que atrevezaron el Libramiento Norte están invadidas.

“Tendría que hacerse ‘una cirugía urbana’ en esta parte norte de la ciudad”, subrayó.

SUR Y NORTE

Para el arquitecto de profesión, tanto el Libramiento Sur y el Libramiento Norte son muy necesarias, como hoy sucede en las ciudades más importantes que rodean al estado, Puebla o Veracruz.

“En Oaxaca vamos a la zaga en todo, por lo que se hace necesario que empecemos a pensar en el Oaxaca que queremos para el año 2050”.

Así también expresó que se está en el momento de sentar las bases para contribuir en algo para evitar un colapso.

Lamento que en el caso del Libramiento Norte, la obra no se pudo concretar, más que por cuestiones técnicas, por cuestiones políticas, tal y como hoy sucede con la modernización de la vialidad de Símbolos Patrios.

“Es la parte que las autoridades no entienden, que las obras no deben de hacerse de manera arbitraria y sin consultar a la ciudadanía. Toda obra pública debe ser primeramente, una atención al reclamo social y luego, tiene que hacerse de la mano de la ciudanía, porque es la única forma de poder llevarlas a cabo y a buen término”.

En este sentido, dijo, cuando una obra se hace  de manera impositiva y sin tomar en cuenta a la ciudadanía, esta obra no prospera”.

Por ello, concluyó que es prudente revivir estos proyectos, como lo son el Libramiento Norte  y Libramiento Sur, para mejorar los acceso a la ciudad, pero sobre todo respondan a un plan maestro de vialidades, como también vaya de la mano con una Ley de Movilidad, porque si no, “vamos a estar dando palos de ciego o sólo dando pastillas al dolor de muela”.

Finalmente, reiteró que el proyecto del Libramiento Norte no se concretó, a pesar de haber sido considerada como una buena solución, se propiciaron muchos errores, que terminaron por quedar en manos de los grupos de especuladores de tierras que empiezan a ver una mina de oro en este tipo de proyectos y poder lucrar con la venta de terrenos y verse beneficiados con el paso de una carretera de este nivel.

“Hay que apartar los intereses económicos y oportunistas, porque eso fue lo que dio al traste con este proyecto y que hoy pone en riesgo otros que se realizan en materia carretera en el estado”.