Diálogos Oaxaca/CENTRO Oaxaca
Si la conferencia de Salomón Jara del lunes sonó a desesperación, el mensaje del gobernador de ayer fue de derrota política.
La detención del presidente municipal de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano, apodado El Quetu, cimbró no sólo a Morena, sino resquebrajó al gobierno del estado.
Al mandatario no le quedó más reducto que reconocer la intervención federal y afirmar que "nadie está por encima de la ley". Sabe que la realidad lo rebasó. Que no pudo detener más el operativo ordenado por el secretario de seguridad pública federal, Omar García Harfuch.
La queja de la diseñadora muxe Elvis Guerra fue la gota que derramó el vaso (aunque Jara dijo ayer en un lapsus que fue el "vaso que derramó el agua"). La orden vino directamente de la presidenta Claudia Sheinbaum, por eso nadie metió las manos por el presidente municipal, ni frenó las órdenes de aprehensión libradas por dos jueces.
Desde el lunes, un día después de que la artesana muxe diera a conocer que su denuncia había llegado a oídos de Sheinbaum, el gobernador anunció desesperadamente una nueva fuerza policial, que no tiene nada de especial que unir a policías estatales y agentes de la fiscalía local.
Semana a semana, el responsable del gabinete de seguridad, Jesús Romero López, pretextaba cifras de seguridad en la zona, que la estabilidad y la gobernabilidad estaban bajo la tutela del estado. Hoy, todas esas conferencias quedan como una falacia. Lo peor es que ayer, en entrevistas a cadenas de televisión, el secretario de gobierno desconoció al edil y afirmó que estaba relacionado con."Los Cromos", célula del Cartel Jalisco Nueva Generación. La ingratitud política es característica de este menudo funcionario.
Tras el golpe político, el gobernador tuvo que grabar un mensaje a los juchitecos, en el que también desconoció a su antiguo aliado: “Me duele cuando algún funcionario del movimiento cae en la tentación y cambia su misión por ambición, pero me dolería más fallarle al pueblo". El tono melancólico imagíneselo usted.
A Salomón Jara se le vio apurado ayer buscando entrevistas en la prensa nacional para curarse en salud y alegar que en la detención también participó la Fiscalía General del Estado, cuyo titular Bernardo Rodríguez Alamilla quedó superado y ya debe irse. No tiene independencia y es servil a los intereses del gobernador.
Al llamado del gobernador de inmediato se sumaron, como meros sirvientes, el Congreso del Estado y el partido Morena Oaxaca.
Tan faltos de capacidad e independencia se mostraron que repitieron la cantaleta de que nadie está por encima de la ley. Pareciera que Salomón le pidió a su nuera Tania Caballero, presidenta de la Jucopo, que repitiera su mensaje. Lo mismo hizo la dirigencia de Morena, que encabeza Alejandro Velasco Armas, quien fue dejado en el caego por Shabin Jara, hijo del gobernador y esposo de Tania Caballero.
Nada dijo Morena y el legislativo de lo que sigue en Juchitán, donde la seguridad pasó a manos de las fuerzas estatales. Saben que sustituir al edil morenista puede ser desde una difícil sucesión interina -porque todo el Cabildo tiene la sospecha de estar metido en el crimen- hasta una desaparición de poderes, con lo cual todo quedaría en las mismas manos del estado, que hasta hoy mantiene aa Juchitán en un baño de sangre.
La ciudad, que es la tercera en importancia económica del estado, es clave para el crimen organizado por el paso comercia, tráfico De huacuicol y de migrantes. De ahí que la violencia con la que reina en el municipio, el crimen organizado la haya convertido en el quinto municipio más sangriento del país. Pero para Chucho Romero somos orgullosamente el quinto estado mas seguro del pais.
El arresto de Sánchez Altamirano también llega a debilitar la posición del titular del IEEPO, Emilio Montero, quien lo dejó en el ayuntamiento en 2022, cuando pidió licencia para ser funcionario del gabinete de Salomón Jara. La detención también afecta el legado de la Coalición Obrera Campesina Estudiantil del Istno (COCEI), organización en la que militó El Quetu desde su niñez con su padre Miguel Sánchez, activista del histórico movimiento de los 80, que hizo a Juchitán el primer municipio de izquierda en el país. Hoy, los principios se enlodado con la delincuencia.
La sustracción del munícipe no detendrá la violencia. Será hasta la detención de Iván Sánchez Santiago, "El Comandante Cromo", cuando se frene la operación de la celula criminal mas grande del istmo, que opera en Juchitán, San Blas Atempa, Santo Domingo Tehuantepec, Salina Cruz, Ciudad Ixtepec y Matías Romero.
Si el gobierno del estado no procede siquiera contra los mototaxistas y policías municipales que intentaron liberar al edil con una caravana y bloqueo en 4 puntos de Juchitan, menos van a poder abatir a la delincuencia. Su capacidad está limitada por la complicidad. Ha sido omiso ante tantas ejecuciones, que sus palabras de que nadie está por encima de la ley es mera demagogia.








