Abultamientos que cambian de tamaño requieren valoración médica; detección oportuna mejora el tratamiento del sarcoma

Ante la presencia de un abultamiento o lesión que aumenta de tamaño, es importante no minimizar los
síntomas, evitar la automedicación y acudir a revisión médica, ya que podrían estar relacionados con un
sarcoma, un tipo de cáncer que puede originarse en músculos, grasa, tejido conectivo o huesos, explicó el
especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), doctor Ignacio Mariscal Ramírez.
El jefe del Departamento Clínico de Oncología Médica de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE)
Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional de Occidente en Guadalajara, Jalisco, indicó que
cuando un sarcoma se diagnostica en etapas tempranas, las posibilidades de un plan médico efectivo son
mayores y también aumenta la posibilidad de conservar la función de la extremidad o del órgano afectado.
El plan de tratamiento para quienes padecen esta enfermedad, expuso, depende del tipo de sarcoma (de
tejidos blandos u óseos), su tamaño, ubicación, grado de agresividad, si está localizado o si ya se diseminó,
y del estado del paciente.
En general, los tratamientos que brinda el Seguro Social en unidades de Segundo y Tercer Nivel de Atención
pueden incluir cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapias dirigidas para algunos subtipos, manejo del
dolor, rehabilitación, nutrición y apoyo psicológico. El manejo del paciente se determina por parte de un
equipo multidisciplinario que realiza una valoración integral.
En el marco del Día Mundial del Sarcoma, que se conmemora el 13 de julio, el doctor Mariscal Ramírez
refirió que cuando el tumor está localizado y se puede retirar por completo, la cirugía es el tratamiento
principal.
Cuando los pacientes reciben terapia, dijo, pueden recuperar una buena calidad de vida, especialmente
cuando el sarcoma se detecta a tiempo. Con un diagnóstico temprano es más probable conservar la
extremidad, evitar cirugías mutilantes y lograr una recuperación funcional.
El dato que debe alertar, apuntó, es la aparición de una bolita, masa o aumento de volumen que crece con
el tiempo, ya sea en una pierna, brazo, muslo, glúteo, abdomen o cualquier otra parte del cuerpo.
Muchos sarcomas al inicio son indoloros y por eso pueden pasar meses antes de que el paciente realice
una consulta para una valoración clínica, estudios de imagen y finalmente, una biopsia. El sarcoma no es
una enfermedad exclusiva de un grupo de edad, concluyó.
El Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con equipo médico especializado para el tratamiento
integral, sin embargo, la detección temprana es la clave para una recuperación en la calidad de vida.