Diálogos Oaxaca
Al concluir el periodo de comparecencias con motivo de la glosa del tercer informe del gobierno de Oaxaca, la diputada presidente de la comisión Permanente de Administración y Procuración de Justicia de la actual legislatura, Analy Peral Vivar, fijó posicionamiento al respecto y reconoció que “un gobierno progresista debe asumir la autocrítica no como un acto de debilidad política, sino una condición indispensable para fortalecer cualquier proyecto de transformación”.
La representante popular por el Distrito 04, con cabecera en la Sierra de Flores Magón, expone en su pronunciamiento que los últimos acontecimientos políticos han propiciado una reflexión sobre las acciones del actual gobierno de Oaxaca, lo que ha derivado en ajustes en el gabinete legal y ampliado como parte de una etapa de reconfiguración institucional.
Oaxaca reclama una política de altura y una visión con capacidad de atender y generar soluciones que respondan a las necesidades históricas de nuestro estado.
En este sentido puntualiza en rubros como gobernabilidad y diálogo social, seguridad y justicia, movilidad, desarrollo social e inclusión, educación pública, por lo que, para responder con eficacia a estos retos, es fundamental considerar la instalación de mesas permanentes de evaluación y seguimiento, incluyendo una representación del poder legislativo, la sociedad civil, comunidades y especialistas en cada eje estratégico para contrastar los informes con indicadores claros y verificables.
Es este sentido afirma es necesario también fortalecer los mecanismos de atención ciudadana, garantizando tiempos claros de respuesta y soluciones concretas para comunidades y sectores que hoy se sienten desatendidos.
“Desde este espacio legislativo sostengo que el progreso de Oaxaca no se mide sólo en informes; se mide en la disminución real del conflicto social, en el combate a la impunidad y la atención del rezago social.
Mi posición es clara: seguiremos acompañando cuando se avance, señaláramos cuando sea necesario corregir y seguiremos proponiendo alternativas con responsabilidad, con el firme objetivo de abonar a disminuir los problemas estructurales que aquejan a nuestro estado”.
El posicionamiento integro de la diputada morenista es el siguiente:
DEL INFORME A LA ACCIÓN: COMPROMISOS PARA TRANSFORMAR OAXACA
En el marco de las comparecencias realizadas ante el congreso del estado de Oaxaca con motivo de la glosa del tercer informe del gobierno de Oaxaca, considero que este ejercicio democrático debe ir más allá de la exposición de cifras y programas. Es necesarios evaluar los rubros donde los resultados aún no logran satisfacer las demandas y expectativas de la sociedad oaxaqueña.
Oaxaca es una entidad marcada por profundas desigualdades estructurales, diversidad cultural y una historia de luchas sociales que no puede ignorarse. No basta con enumerar avances administrativos, es necesario contrastarlos con la realidad social que viven nuestras comunidades. Un gobierno progresista debe asumir la autocrítica no como un acto de debilidad política, sino una condición indispensable para fortalecer cualquier proyecto de transformación.
Los últimos acontecimientos políticos han propiciado una reflexión sobre las acciones del actual gobierno de Oaxaca, lo que ha derivado en ajustes en el gabinete legal y ampliado como parte de una etapa de reconfiguración institucional; sin embargo, estos relevos institucionales no serán garantía de transformación si no van acompañados de una redefinición clara de prioridades, de metas verificables y de mecanismos de evaluación pública.
Oaxaca reclama una política de altura y una visión con capacidad de atender y generar soluciones que respondan a las necesidades históricas de nuestro estado.
GOBERNABILIDAD Y DIÁLOGO SOCIAL.
La secretaria de gobierno de Oaxaca tiene la responsabilidad de construir gobernabilidad a través del diálogo efectivo: pero, las movilizaciones sociales, los bloqueos y las protestas que continúan en distintas regiones no son hechos aislados, son expresiones de tensiones acumuladas y de demandas que no encuentran canales institucionales de solución oportuna. Por eso, deben generarse mecanismos más eficientes para garantizar la gobernabilidad que permitan anticiparse al conflicto y no solo administrarlo cuando ya estalló.
SEGURIDAD Y JUSTICIA
La percepción de inseguridad continúa siendo una preocupación central en la sociedad oaxaqueña. Más allá de reportes oficiales, la ciudadanía exige resultados visibles, prevención del delito, combate a la impunidad y atención integral a las víctimas, por eso, debe apostarse a fortalecer la coordinación interinstitucional para que se genere mayor confianza en las y los oaxaqueños, de lo contrario, la distancia entre gobierno y sociedad seguirá profundizándose.
MOVILIDAD
El desafío primordial en materia de movilidad consiste en transformar integralmente el sistema de transporte en Oaxaca. Aunque la implementación del “Binnibus” representa un avance significativo en la zona metropolitana, es importante que la revisión y evaluación se realice en todas las regiones del estado. El objetivo debe ser consolidar un modelo de movilidad confiable y ordenado, priorizando la modernización del servicio, la seguridad del usuario y un ordenamiento efectivo del sector. Desarrollo social e inclusión
El gobierno de Oaxaca debe replantear sus estrategias para transitar de una visión asistencialista a una de resultados medibles, que permitan incidir en la raíz de la desigualdad, principalmente frente a los altos niveles de pobreza y marginación que sufren las comunidades indígenas y rurales. Esto implica, que los programas sociales deben evaluarse no sólo por su cobertura, sino por su capacidad real para cerrar las brechas históricas que frenan el desarrollo de nuestra entidad.
DESARROLLO SOCIAL E INCLUSIÓN
El gobierno de Oaxaca debe replantear sus estrategias para transitar de una visión asistencialista a una de resultados medibles, que permitan incidir en la raíz de la desigualdad, principalmente frente a los altos niveles de pobreza y marginación que sufren las comunidades indígenas y rurales. Esto implica, que los programas sociales deben evaluarse no sólo por su cobertura, sino por su capacidad real para cerrar las brechas históricas que frenan el desarrollo de nuestra entidad.
EDUCACIÓN PÚBLICA
La comparecencia del titular del instituto estatal de educación pública de Oaxaca evidenció que la educación continua siendo uno de los grandes pendientes en Oaxaca, no podemos hablar de progreso mientras persistan escuelas sin servicios básicos o docentes sin condiciones dignas de trabajo. El fortalecimiento del sistema educativo oaxaqueño exige una visión integral que ponga en el centro la calidad del aprendizaje y respeto pleno a los derechos de los trabajadores de la educación.
Es fundamental que la actual administración atienda con responsabilidad y sensibilidad política las demandas del magisterio oaxaqueño, con la premisa de que el dialogo debe ser un ejercicio que permita una resolución efectiva a cada uno de los planteamientos y que cada solución marque la diferencia frente a las omisiones de gobiernos anteriores, priorizando siempre la calidad educativa, el respeto a los derechos laborales y la justicia social.
Para responder con eficacia a estos retos, es fundamental considerar la instalación de mesas permanentes de evaluación y seguimiento, incluyendo una representación del poder legislativo, la sociedad civil, comunidades y especialistas en cada eje estratégico para contrastar los informes con indicadores claros y verificables, particularmente en materia de seguridad, salud, educación e impacto social de los programas.
Es necesario también fortalecer los mecanismos de atención ciudadana, garantizando tiempos claros de respuesta y soluciones concretas para comunidades y sectores que hoy se sienten desatendidos, esto implica construir una agenda conjunta entre poder ejecutivo y legislativo orientada a reformas que atiendan las causas de los conflictos sociales y no sólo sus efectos.
Mientras discutimos cifras y ajustes administrativos, los problemas sociales siguen latentes, lo cual se ve reflejado en la inconformidad social, las demandas comunitarias sin resolver, la inseguridad que preocupa a las familias, la precariedad en servicios básicos y el rezago educativo en las regiones del estado.
Desde este espacio legislativo sostengo que el progreso de Oaxaca no se mide sólo en informes; se mide en la disminución real del conflicto social, en el combate a la impunidad y la atención del rezago social.
Mi posición es clara: seguiremos acompañando cuando se avance, señaláramos cuando sea necesario corregir y seguiremos proponiendo alternativas con responsabilidad, con el firme objetivo de abonar a disminuir los problemas estructurales que aquejan a nuestro estado.
Reitero, del informe a la acción, debe existir coherencia política; porque el verdadero juicio sobre cualquier gobierno no lo dicta la narrativa oficial, sino la realidad que vive el pueblo todos los días.








