Se “atomizó” violencia en Oaxaca en dos últimos años de EPN

Juan Carlos MEDRANO

El estado de Oaxaca fue una de las entidades donde más se “atomizó” la violencia en los últimos dos años de la administración de Enrique Peña Nieto, revela un reporte del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

El organismo destaca que la violencia se atomizó a Colima, Baja California, Baja California Sur, Quintana Roo, Veracruz, Guanajuato, Nayarit, Morelos, Zacatecas, Oaxaca y Puebla.

Esta atomización, precisa el reporte, permitió que las redes de Nemesio o Rubén Oseguera Cervantes alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se afianzaran en el estado.

Detalla que al inicio de su sexenio el presidente Enrique Peña Nieto recibió un país con una violencia focalizada en ocho entidades: Chihuahua, Guerrero, Nuevo León, Sinaloa, Estado de México, Jalisco, Tamaulipas y Michoacán.

Sin embargo, al concluir su mandato, la violencia se apoderó de un mayor número de entidades de la República, entre ellas Oaxaca.

Explica que algunas zonas del noreste del país eran disputadas por bandas del crimen organizado como Los Zetas y el Cártel del Pacífico.

Sin embargo, seis años después, el mapa del país luce más ensangrentado.

El reporte establece que hasta 2012 el Ejército, mantenía a unas desgastadas tropas en los operativos conjuntos "Michoacán", "Tijuana, "Guerrero", "Tamaulipas", "Chiapas-Campeche-Tabasco", "Monterrey", "San Luis Potosí Seguro", "De Atención Especial Veracruz", "La Laguna", "Cancún", "Aguascalientes", "Sierra Madre", "Culiacán", "Carretero Veracruz" y "Operación Coordinada Chihuahua".

Pero en los últimos dos años (2016-2018) las bandas del crimen organizado se apoderaron de zonas que antes no figuraban como ocurrió en el caso de Oaxaca.

Datos ministeriales afirman que en México las redes de Nemesio o Rubén Oseguera Cervantes alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se afianzaron desde 2016 en Quintana Roo, Veracruz, Oaxaca, Morelos, Estado de México, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, San Luis Potosí y Tamaulipas.

En 2017 el gabinete de seguridad colapsó tras romper el récord anual de homicidios 2011, el año más violento de Calderón.

En él se contabilizaron 22 mil 409 carpetas de investigación por homicidio doloso, y 2017 cerró con 25 mil 324 denuncias por el mismo delito.

Para 2018, ante la escalada de homicidios, la gestión peñista se vio obligada a sacar de los cuarteles a 54 mil 980 militares para intentar frenar la ola de homicidios en un mayor número de estados, de acuerdo con cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Sólo la Policía Militar, que suplió paulatinamente a las unidades de Infantería en las operaciones de seguridad, mantenía vigentes hasta noviembre convenios de seguridad con Coahuila, Durango, Nuevo León, Puebla, Sinaloa, Veracruz y Quintana Roo.