¿Quién fue Rubén Núñez Ginés?

Juan Carlos MEDRANO

Rubén Núñez Ginés fue un profesor de la Escuela Normal Experimental Lázaro Cárdenas, de Putla Villa de Guerrero, en la región de la Costa, que llegó a dirigir a más de 80 mil trabajadores de la educación aglutinados en la Sección 22 de la CNTE en Oaxaca.

Simpatizante de la teoría magonista-zapatista y entusiasta de la fiestas populares, Rubén Núñez Ginez, dirigió a una de las secciones magisteriales más combativas del Sindicato de Trabajadores de la Educación y del ala disidente idéntica da con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Fue electo para el período de 2012 a 2016 durante el X Pre-Congreso Democrático Seccional, donde resultó elegido como el delegado efectivo número uno del sector Putla Villa de Guerrero. Se impuso a los otros seis delegados de las regiones de los Valles Centrales, Tuxtepec, la Sierra, Cañada, Mixteca e Istmo de Tehuantepec durante las dos rondas de votaciones.

De inmediato, el entonces ungido rindió protesta como nuevo dirigente en el XXI Congreso Extraordinario de la Sección 22 del SNTE, ante dos integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE.

Rubén Núñez Ginés era originario de la comunidad de Concepción Progreso, municipio de Putla Villa de Guerrero, región de la Costa. Tenía 59 años de edad y estudió en la Escuela Primaria Guillermo Prieto; después pasó a la Escuela Secundaria Técnica 15, ahí optó por la Escuela Normal Experimental Lázaro Cárdenas de esa municipalidad costeña.

“Fue un estudiante ordinario”, recuerdan sus contemporáneos.

Posteriormente, cursó estudios de la licenciatura en Lengua y Literatura, en Acapulco, Guerrero.

En ese tiempo consiguió dar clases en Escuelas Secundarias Técnicas de esa entidad.

Fue director

Su especialización le permitió conseguir un empleo como docente en la Normal de Putla, de donde egresó; impartió la clase de Español; posteriormente ocupó el cargo de director de esa institución durante tres años.

Utilizando un lenguaje coloquial, sus paisanos consideraban que Rubén “se sacó la lotería” con el cargo.

Núñez nunca destacó en debate político, ya que su vida transcurría entre la dirección de formador de normalistas y fiestas sociales. En éstas últimas era el maestro de ceremonias, le pedían el discurso de brindis en los eventos de quince años o bodas, donde también desarrolló el gusto por el alcohol.

Los vecinos resaltan que luego de su unción como líder sindical, Núñez adquirió dos aficiones: la compra de vehículos y su incontrolable gusto por el alcohol.