Pide PVEM investigación y actualización de sustancias y narcóticos prohibidos

Drogas de diseño, euforizantes legales, hierbas euforizantes, productos químicos de investigación  y reactivos de laboratorio, son algunos de los nombres como se les conoce en el mercado a las nuevas sustancias psicoactivas que han aparecido recientemente y que pueden suponer una amenaza para la salud pública en México, debido a que no están controlados.

Así lo advirtió el Senador por Oaxaca, Raúl Bolaños Cacho Cué en un punto de acuerdo presentado en la Cámara Alta y turnado a la Comisión de Salud de la sesión del lunes 29 de abril del presente año, por el cual pidió a la Secretaría de Salud  realice una investigación sobre el auge de la comercialización en México de nuevas sustancias psicoactivas y sus implicaciones para la salud.

Refirió el también coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Verde, que durante los últimos años se ha incrementado la venta y el consumo de estimulantes de tipo anfetamínico y la aparición de nuevas sustancias, con propiedades farmacológicas similares a las sustancias controladas internacionalmente (cannabis, cocaína, heroína, LSD, éxtasis o la metanfetamina), de acuerdo con información de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) por sus siglas en inglés.

Explicó que la UNODC define la las “nuevas sustancias psicoactivas” como sustancias de abuso, ya sea en forma pura o en preparado, que no son contraladas por la Convención Única de 1961 sobre Estupefaciente ni por el Convenido sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971, pero que pueden suponer una amenaza para la salud pública.

Hasta Diciembre de 2017 más de 800 sustancias fueron reportadas al Sistema de Alerta Tempana de la UNODC y más de 110 países han informado  sobre la presencia de ellas en sus territorios, dentro de los cuales se encuentra México.

Es por ello, que el legislador ecologista también solicitó a la misma secretaría antes mencionada que actualice y  publique la lista de sustancias y narcóticos prohibidos.

Y es que diversos países han adoptado controles de grupos completos de estas sustancias utilizando un enfoque genérico o han introducido una legislación análoga que invoca el principio de similitud química a una sustancia controlada, para controlar las sustancias no mencionadas explícitamente en la legislación.