Nuevas formas de violencia contra la mujer con fines económicos: Silvia Federeici

En un mundo en el que se globaliza la violencia y se comercializa la vida humana, las mujeres son las defensoras de la vida, porque ellas conocen su valor, lo que cuesta crear a una persona, la importancia de conservar la naturaleza, la importancia de la afectividad, ellas son las defensoras de la vida, afirmó la doctora en Filosofía Silvia Federici, en su conferencia sustentada el 14 de febrero último en una sede de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.

Tras de participar en los trabajos del Tercer Diplomado de Estudios de las Mujeres, Feminismos y Descolonización que organiza la agrupación “Lunas del Sur” A. C. en colaboración con la Defensoría, la académica de ascendencia ítala dijo que hay un nuevo movimiento popular de mujeres a nivel mundial, quienes no están de acuerdo en aceptar una sociedad donde la producción está enfocada a la generación de riqueza económica para uno pocos, sino para el bienestar de todas y todos.

Durante su conferencia “Violencia contra las mujeres y los derechos humanos”, impartida en las instalaciones de la Coordinación General de Fortalecimiento a la Cultura de los Derechos Humanos de la Defensoría, Federici explicó que en las últimas décadas se ha visto un aumento en la violencia hacia las mujeres, no sólo un aumento en cifras, sino también una diversificación de las formas de la violencia, pues hay nuevas formas de violentar a las mujeres, con propósitos específicos.

La profesora emérita (Teaching Fellow) de la Universidad Hofstra de Nueva York detalló que las nuevas formas de violencia contra las mujeres están relacionadas en forma directa con el proceso de globalización económico, que va acompañado de un proceso de globalización de la violencia contra las mujeres por motivos económicos.

Federici citó como ejemplos las matanzas de mujeres en la India para despojarlas de su dote, a las que se suman los asesinatos de mujeres en África al señalarlas como supuestas brujas para quitarles sus tierras, mientras que en América Latina aumentan los abusos sexuales en zonas en las que hay políticas extractivistas. “La violencia es usada como una herramienta para el despojo”, sintetizó.

La cofundadora e investigadora del Comité por la Libertad Académica en África afirmó que las nuevas formas de violencia están conectadas a las nuevas formas de desarrollo por acumulación. Por ejemplo –ilustró– se ha incrementado en áreas rurales la violencia contra las mujeres por paramilitares que pertenecen a empresas globales que extraen recursos naturales, y esa violencia se recrudece en zonas donde las comunidades defienden sus recursos naturales.

Federici insistió en que hay una violencia especialmente cruel hacia las mujeres en dichas zonas pues, de acuerdo con la socióloga Rita Segato, el cuerpo de las mujeres es usado por los poderosos como un vehículo para mandar un mensaje de crueldad a las comunidades, para aterrorizarlas y lograr que acepten desplazarse de sus hogares, de modo que determinadas empresas puedan apropiarse de los recursos.

La académica añadió que en los procesos de defensa de estos recursos resalta el papel de las mujeres, pues ellas son quienes conforman la primera línea de defensa del territorio, son las más activas, quienes más se oponen al despojo y a la destrucción de la tierra, pues no aceptan la privatización de la tierra que ha crecido mucho en estos años con el proceso de globalización.

La investigadora denunció que esta defensa de la tierra por parte de las mujeres ha sido una de las causas que ha exacerbado la violencia en contra de ellas, por ser quienes han impulsado la defensa territorial y de la naturaleza.

En el auditorio “Monseñor Óscar Romero” de la sede de la Defensoría ubicada en Arteaga 414, en el centro histórico de la capital oaxaqueña, la investigadora concluyó que, en vista de estos procesos, son las mujeres quienes tienen una mayor conciencia del impacto a futuro de la devastación, además de sostener un mayor compromiso con la reproducción y continuidad de la vida tanto de personas como de comunidades.

 

 

Enviar una respuesta