Llega caravana migrante a Santiago Niltepec

Montserrat CASTELLANOS

Al medio día de este lunes y después de siete horas caminar, la caravana de miles de migrantes centroamericanos llegó a Santiago Niltepec.

Como pasó en San Pedro Tapanatepec, los recibió aquí un pueblo de calles vacías. Según el último registro del censo, en todo el Municipio habitan apenas 5 mil personas y en la cabecera municipal, apenas 2 mil 300, menos que de los 7 mil migrantes que componen la caravana, según los coordinadores.

Además, la mayor parte de los habitantes cerraron las puertas de sus casas y sus tiendas, si venden algo, lo hacen detrás de las rejas.

“Si tienen hambre, ahorita en la Presidencia Municipal les están preparando de comer”, gritó un hombre a través de la rendija de su puerta.

Los dos hoteles del lugar están repletos por los periodistas y voluntarios; taxistas y mototaxistas ya no entran al centro.

Los miles de migrantes que componen el éxodo centroamericano, huyendo de la pobreza y de la violencia, van de un lado a otro buscando comida, haciendo largas filas en algunos puestos de voluntarios, tienden sus mantas y plásticos en el jardín muncipal, ocupan las canchas de básquetbol, el atrio de la iglesia destruída por el sismo del año pasado y soportada apenas por unas vigas. Todo el pueblo tiene rastros de aquel sismo.

Algunos, sin embargo, pasaron de largo, rumbo a Juchitán e incluso a Ixtepec, en donde confían tomar el tren en su prisa por llegar a Estados Unidos.