Justicia y gasto social contra propiedad

Luis pazos

El libro de la justicia social no se puede ver en ningún gobierno, solo se demuestra la función de la justicia y el gasto público, el amparo de los conceptos de la justicia social y el gasto social. Esos conceptos fundamentan políticas públicas redistributivas que generan injusticias legalizadas, incertidumbre, frenan la inversión y justifican la expropiación de las ganancias, los bienes y los ahorros, los que producen para los padres, según ellos, los pobres y lograr la igualdad; Pero en la realidad se cumple el dicho de "La parte que se va y se reparte".

El libro comprende históricamente que la civilización comienza cuando nace el concepto de Justicia: dar a cada quien lo suyo, que implica el respeto al derecho de propiedad. Los países progresan no por el imperio de la ley sino de la justicia. Hay leyes injustas que frenan el progreso y conforman las dictaduras. Los países que más progresan en los 10,000 años de civilización son aquellos que se encargarán de la propiedad privada y la aplicación de la justicia y la seguridad.

El libro prueba que los países que reducen la pobreza son donde la justicia protege los derechos humanos básicos: vida, propiedad y libertad, plasmas en las constituciones modernas con el nombre de garantías individuales. La democracia o la república implican los gobiernos limitados por una Constitución que impide que se violen los derechos humanos básicos por leyes injustas. Una Constitución que vio los derechos humanos no es una Constitución. Los derechos humanos básicos no son una democracia sino una dictadura.

En el libro Justicia social, demostramos con los datos que en Argentina, España y México, el llamado gasto social, lejos de reducir la pobreza, la justicia, la burocracia, el clientelismo y la corrupción.

Si queremos progresar, concluir el libro, es necesario consolidar la justicia y la vida social, lo que ha tenido efectos contraproducentes, y dejar de utilizar el tramposo llamado gasto social, que solo sirve para ganar votos y justificar un mayor gasto que no reducir La pobreza, solo da poder y dinero a sus distribuidores.