Héctor Pablo y su fortuna construida con dinero público

Agencia Centro - Sur

Acostumbrado a la buena vida y gustos “exquisitos” con cargo al dinero público, quien fuera el brazo ejecutor del ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz, el auto llamado “rico de abolengo”, Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva ha utilizado sus posiciones políticas para enriquecerse ilícita y escandalosamente durante su gestión como director general de LICONSA y Coordinador General de Comunicación Social.

La punta del iceberg de la corrupción de Héctor Pablo en LICONSA es Transportes Vargas S.A de C.V actualmente investigada por la Secretaría de la Función Pública por actos denunciados en su momento por  Benjamín Rojas, ex directivo de la paraestatal quien acusó al ex integrante de la burbuja ulisista de  adjudicar a dicha empresa el transporte de la leche industrializada en todo el país, a cambio de millonarias cantidades de dinero.

Diversos medios de comunicación han difundido la corrupción de Héctor Pablo Ramírez Puga, el más corrupto director de la dependencia en su historia, representándole una jugosa ganancia de  8 millones semanales,  además del pago puntual de casi 80 mil pesos mensuales del  lujoso departamento q habitaba en la capital del país. Con los ingresos obtenidos del cambio de divisas en la importación de leche fue como Hp amasó ilícitamente una fortuna con dinero público, construyendo y comprando bungalos, casas históricas departamentos  y ranchos en Guanajuato, que serán revelados breve porque están siendo investigados por la Secretaría respectiva.

El nuevo perredista Héctor Pablo Ramírez Puga Leyva cuenta con uno de los patrimonios más envidiables de la política. Acostumbrado a la buena vida porque no podemos olvidar que él ha dejado claro que “nació rico”, durante sus años en el servicio público se ha ocupado en mejorar la cantidad y calidad de sus propiedades y cuentas de banco, sin que nadie le haya pedido una explicación sobre el origen de su fortuna.

En el año 2007, cuando fuera coordinador de Comunicación Social de Ulises Ruiz Ortiz trascendió que el ahora candidato al senado habría abusado de sus influencias para adquirir mil 500 metros cuadrado en la zona de la Chigulera de San Felipe del Agua, millonario terreno en la zona exclusiva de San Felipe del Agua, donde en menos de un año, construyó una mansión valuada en 10 millones de pesos, que incluye una cancha de tenis con pasto sintético, una alberca con su palapa, dos entradas con puertas de cedro y una cochera.

Pese a ello, HP se volvió diputado federal aprovechando nuevamente su posición para adueñarse de un predio en la Bahía Conejos de Santa Cruz Huatulco donde pasó a ser de los afortunados en poseer una casa de descanso en esa zona y ser vecino de personalidades que se han adueñado de los recursos naturales.

Destaca también la “Casa Blanca” ubicada en la carretera a Arrazola, perteneciente a San Francisco Javier, Xoxocotlán, la cual está asentada en un camino de terracería donde destaca la fachada de colo rojo y un portón muy elegante. A simple vista sobresale una gran extensión de barda que contrasta con la pobreza de las casas que están a su alrededor. Está “vivienda” tiene una cancha de futbol conocida por loe vecinos como el “Aztequita” ademas una lujosa piscina con tres secciones, acompañada de vestidores.

Los lujos y excesos de Héctor Pablo son una burla con la pobreza que se vive en el estado y con la que asegura se siente indignado. Su gusto por los bienes raíces llegó hasta la adquisición valuada en más de 2 millones de dólares en San Andrés Cholula, Puebla, es una residencia ubicada en el Cluster 999 de Lomas de Angelopolis, el área más exclusiva del complejo, donde incluso hay zonas de helipuerto.

Desde la dirección de Liconsa, Héctor Pablo hacía uso de un departamento de lujo en la zona de Polanco, el cual era pagado por la delincuencia organizada con una renta de 70 mil pesos mensuales.

A esta lista se suman otras dos propiedades valuadas en 10 millones de pesos, una de ellas ubicada en la calle de Abasolo 119, otra más en Emilio Carranza 703 de la ciudad de Oaxaca.

La última adquisición del candidato de izquierda al senado, Ramírez Puga Leyva es un Rancho en Guanajuato, cuya compra revela una serie de prácticas ilícitas, los cuales se darán a conocer posteriormente.

Todos estos excesos y lujos inexplicables fueron denunciados por Benjamin Rojas Bolaños, ex funcionario de Liconsa quien aseguró que Ramírez Puga Leyva cometió un fraude por más de 16 millones 320 mil 434.46 pesos durante el periodo comprendido del 1 de enero de 2010 al 31 de diciembre de 2014.

Después de servirse de la paraestatal durante 5 años, Ramírez Puga regresó a Oaxaca para buscar una posición en Senado a través de la coalición PAN-PRD al parecer dando una cátedra de política,  de esa que tiene como premisa que la y el hambre de poder, no tienen color.