El nuevo orden mundial multipolar: la geopolítica de Rusia, China y Estados Unidos

Omar Cortés Macías

Preámbulo

La caída del Muro de Berlín marcaría el fin de la bipolaridad en el mundo, a partir de entonces se experimentaría un periodo de aproximadamente 25 años de hegemonía por parte de Estados Unidos. No obstante, durante la primera década del siglo XXI las tendencias de crecimiento de la economía en China, así como una nueva etapa en el desarrollo de armas en Rusia, dejarían ver que el mundo experimentaba el inicio de un cambio de paradigmas que se reflejaría en nuevas dimensiones y relaciones del poder económico, político y militar, respecto de la influencia dominante de Estados Unidos en el ámbito internacional.

Bajo este contexto, el objetivo de este ensayo es analizar el rol geopolítico de Rusia en Asia y en el mundo, lo que implica contextualizar la relación e impacto de los principales actores políticos y comerciales de la región, frente al rol que juega Rusia en la concepción de esta nueva multipolaridad internacional, es decir, frente a Estados Unidos como líder del bloque occidental y China como actor económico dominante en Asia.

Es necesario advertir que la información expuesta y las consideraciones realizadas sobre la importancia geopolítica de Rusia, China y Estados Unidos se realizan tomando en cuenta el contexto político y económico actual, así como proyecciones realizadas respecto al cambio climático, la disponibilidad de agua y poder armamentístico que, para este último, se debe tomar en cuenta que la información proviene únicamente de datos aproximados de notas periodísticas, pues son escasas las fuentes oficiales. De esta manera, esta opinión de ninguna manera agota el análisis sobre el tema, y mucho menos debe considerarse como un ejercicio predictivo, sino como un elemento más dentro de un conjunto más amplio de factores que por su naturaleza social, económica y política se encuentran en constante cambio y que por tales motivos impiden que se genere una opinión concluyente o inamovible.

Alianzas estratégicas en Asia

El liderazgo de China es claro en la región Asia-Pacífico, en donde, en conjunto con los Tigres asiáticos, de primera y segunda generación, así como con Rusia e India, se ha consolidado el mercado de producción y comercio más grande del mundo. No obstante, para que China pueda empoderarse como hegemonía mundial necesita contar con los medios coercitivos que le permitan hacer frente a la supremacía militar de Estados Unidos.

Para alcanzar esa hegemonía económica y política, China ha implementado un proyecto de alianza estratégica, “no formalizada” con Rusia, que le provee la cobertura militar indispensable para seguir ampliando su influencia en la región y el mundo entero. La estrategia de esta alianza no sólo se plantea como un intento por el control tradicional de los recursos o como un mero intento por alcanzar la hegemonía económica y militar regional, sino con la prospectiva en relación con la competencia por la hegemonía mundial, así como respecto a otros fenómenos de riesgo mundial derivados principalmente del cambio climático, el crecimiento de la población, la posible crisis por la reducción drástica o disponibilidad de los recursos en el planeta, entre muchos otros.

La importancia geopolítica de Rusia

El rol geopolítico de Rusia en el mundo es de gran peso, pues territorialmente es la nación más extensa. En términos estratégicos regionales es de suma importancia, ya que cuenta con las mayores reservas de gas en el mundo; a su vez es el principal proveedor de gas de Europa y en conjunto con China puede llegar a tener reservas de petróleo equiparables a las reservas de Estados Unidos o incluso lo superan. En este sentido, el gran desarrollo y crecimiento de China, más el poderío militar de Rusia, tanto en armas convencionales como de destrucción masiva, han derivado en la estructuración de un bloque territorial con gran influencia no sólo regional, sino en el mundo entero.

En el ámbito militar, al iniciar la guerra en Siria, técnicamente Estados Unidos y Rusia han estado en un enfrentamiento bélico. Por un lado, Rusia en apoyo al gobierno de Bashar al-Ásad y, por el otro, Estados Unidos brindó su apoyo al Frente Sirio de Liberación Islámica (opositores de al-Ásad), pero también en beneficio del Estado Islámico. De esta manera, para las naciones con el mayor poderío militar del planeta la guerra en Siria, además de poseer una enorme importancia geopolítica, por la influencia y control de Medio Oriente, ha implicado un termómetro experimental de poder por la implementación de tecnología, estrategia y táctica en el ámbito militar.

Frente a este brevísimo panorama internacional, Estados Unidos no dudaría en seguir aplicando su realismo político para controlar recursos y naciones, y, por ende, mantener su influencia dominante, como la retórica empleada durante los enfrentamientos diplomáticos con Corea del Norte que iniciarían en 2017, periodo durante el cual Trump siempre intentó mantener una posición de poder; no obstante, en los hechos, un acto puede ser más fuerte que una declaración. Como ejemplo tenemos que Kim Jong-un sería capaz de disparar misiles por territorio aéreo de Japón, sin recibir respuesta de Estados Unidos.

El hecho de que durante los conflictos diplomáticos entre Corea del Norte y Estados Unidos no haya tenido consecuencias fatales muy posiblemente se debe a que Estados Unidos sabía que atacar a Corea del Norte implicaba acrecentar, o bien enfrentarse indirecta o directamente con Rusia y China, pues Corea del Norte sirve como territorio de contención para estos gigantes asiáticos.

Estos hechos fueron más claros cuando en abril de 2018 los mandatarios de Corea del Norte, Kim Jong-un, y Corea del Sur, Moon Jae-in, acordaron la desnuclearización y el alto total de actos hostiles entre las dos naciones, con lo cual se ponía fin a la guerra que había iniciado en 1950. Lo curioso del primer encuentro en el paralelo 38 fue que no obstante que el mandatario de Corea del Norte era quien internacionalmente era señalado como el actor político terrorista, sería Moon Jae-in quien ingresaría a territorio norcoreano bajo una modesta y sutil cogida de brazo por parte de Kim Jong-un, es decir, quien controlaría en todo momento la situación sería el norcoreano, por lo menos en leguaje corporal esa lectura podría tenerse.

Este hecho podría interpretarse de diversas maneras, no obstante, la más clara es que Corea del Sur está más cercano a sus vecinos asiáticos que a su súper aliado Estados Unidos; es decir, posiblemente se abría cedido de manera sutil a las presiones de los gigantes asiáticos. Entonces, más que un arreglo diplomático entre Estados Unidos y Corea del Norte, se habría dejado ver quién está ganando el control de Asia, es decir, China y Rusia.

Pero la geopolítica de Rusia va más allá del rol militar y económico que actualmente juega en Europa y Asia, ya que se debe analizar en su totalidad su rol geopolítico, ya que por su posición geográfica y ante las inminentes transformaciones planetarias derivado del cambio climático global, los territorios rusos tienen y tendrán un papel de alta importancia y de trascendencia estratégica, no sólo para Asia y Europa, sino para el mundo entero.

Las proyecciones realizadas por diferentes organismos internacionales señalan que frente a los cambios territoriales provocados por el calentamiento global, prácticamente sólo una tercera parte del territorio habitable actual se mantendrá en esas condiciones, es decir, sólo las franjas hacia el norte y sur del planeta, lo cual quiere decir que el territorio ruso se convertirá en un selecto territorio, de los pocos habitables y/o productivos junto con Canadá y los países escandinavos, así como por sólo unos pocos territorios en el sur del planeta (de acuerdo con el estudio se proyectan distintos escenarios).

Proyección de temperaturas futuras con patrones históricos sostenidos

Fuente: World Economic Forum, Múdate a Canadá o los países escandinavos si te preocupa el medioambiente, 2019 (consulta: 25 de abril de 2019). Recuperado de: https://bit.ly/2IHTfSt

El impacto desigual del calentamiento podría significar una reestructuración masiva de la economía global, debido a que los países más pobres, incluidos los de gran parte de América del sur y África ya tienden a ser mucho más calurosos que lo que es ideal para el crecimiento económico; el efecto del aumento de las temperaturas será particularmente dañino para ellos. Los ingresos medios para el 60% de las personas más pobres del mundo para finales de siglo estarán un 70% por debajo de lo que habría sido sin el cambio climático.

Dejando a un lado otros efectos del cambio climático, como los huracanes, la temperatura tiene un efecto sorprendentemente consistente en la economía: la oferta de mano de obra, la productividad laboral y los rendimientos de los cultivos disminuyen drásticamente entre los 20 °C y 30 °C.

Fuente: Banco Mundial, Informe sobre Desarrollo Mundial, 2010 (consulta: 25 de abril de 2019). Recuperado de: https://bit.ly/1Tai0EV

Por otro lado, prospectivas respecto a la disposición del agua mundial para los próximos 50 años realizadas por el Foro Económico Mundial y otros organismos especializados en estudios de agua han puesto al descubierto que también será la zona norte y en menor medida la zona sur del planeta en donde existirá la mayor disposición de agua del planeta.

Los recursos hídricos son cada vez más escasos

Fuente: World Economic Forum, La economía del agua: el futuro se avecina complicado (consulta: 25 de abril de 2019). Recuperado de: https://bit.ly/2VwORvi

De acuerdo con el Foro Económico Mundial, actualmente el mundo atraviesa por un proceso de estrés hídrico, debido al crecimiento demográfico y económico. Las principales problemáticas que se advierten son: la escasez física de agua, que se deriva de que la demanda es mayor que el suministro de agua; así como la escasez económica de agua, que supone que existe disponibilidad de ésta, pero por alguna razón económica no es posible utilizar plenamente la fuente de agua (costes de extracción, agua contaminada, etcétera).

El futuro se avecina complicado... para mediados del siglo XXI se proyecta que alrededor de 2.000 millones de personas que residen en Oriente Medio y el norte de África vivirán en zonas con escasez absoluta de agua y alrededor de 5.000 millones de personas (de una población estimada en 9.700 millones), vivirían en regiones geográficas con escasez física o económica de agua.

Grado de presión sobre recursos hídricos, 2009

Fuente: Comisión Nacional del Agua, Agua en el mundo, 2009 (consulta: 26 de abril de 2019). Recuperado de: https://bit.ly/1seuvzx

Por tanto, la geopolítica de Rusia no sólo es importante en tanto factores económicos y militares como un fin en la búsqueda de la supremacía mundial, sino que implica una lucha de poder por el mantenimiento de territorios y la permanencia del poder frente a una posible reducción drástica de la población con relación a la reducción dramática de recursos naturales, territorios habitables y de producción agrícola en el planeta.

La nueva ruta de la seda para la seguridad regional

En Asia existen tres liderazgos fundamentales. En primer lugar China, con un súper desarrollo económico, siendo éste el primer productor de acero, carbón, cemento y fertilizantes, construcción naval del mundo con el mayor número de astilleros; principal consumidor de energéticos del planeta; se ha consolidado como el gran prestamista mundial; es el principal acreedor de Estados Unidos; su moneda cada día se fortalece más respecto al dólar no sólo en Asia, sino en el mundo entero.

En otro plano Rusia, que posee las reservas de gas más grandes de la región, por tanto, un aliado estratégico para China, pues representa estabilidad respecto al suministro de energéticos. Además, Rusia posee uno de los arsenales nucleares más grandes del planeta, cuanta con una extensión territorial que comprende una quinta parte de la extensión total del globo terráqueo. Tiene acceso a los recursos de la zona Ártica. Comparte frontera con China, y los territorios de Rusia son una puerta de entrada a Europa.

La India es el país con la séptima extensión territorial del mundo, posee una población de más de 1,300 millones de personas y sigue en aumento; cuenta con algunas armas nucleares, es un país desarrollador de software y tecnología. Su posición geográfica estratégicamente es muy importante para el comercio y para alcanzar los objetivos de la “Nueva ruta de la seda”. La India ha mantenido acuerdos de cooperación con Estados Unidos, a su vez, pertenece a la Organización para la Cooperación de Shanghái.

Bajo este brevísimo contexto regional, no obstante la influencia de otros países, es notable el liderazgo de China en la región Asia-Pacífico, en donde en conjunto con los Tigres asiáticos, de primera y segunda generación, así como con Rusia e India, se ha consolidado el mercado de producción y comercio más grande del mundo, es decir, tanto teórica como técnicamente la Nueva Ruta de la Seda ha comenzado a estructurar como el territorio del mundo con mayor dinamismo mundial. Por tales motivos, para China es de vital importancia contar con aliados tan importantes como la India y Rusia, ya que la posición geoestratégica de ambos, sus recursos naturales y humanos, en conjunto con la fuerza productiva de China, han estructurado una región multipolar que llama la atención respecto al bloque occidental liderado por Estados Unidos.

Desde el inicio del siglo XXI el Océano Índico se consolidó como el eje estratégico comercial y militar del mundo. Los puntos críticos de las rutas marítimas comerciales del Índico actualmente se encuentran vigiladas por las milicias de Estados Unidos, que actúan como elementos de control para el comercio en la región, por ejemplo la provisión de energéticos (gas y petróleo) de y hacia China, no obstante que día con día los alcances ruso-chinos y sus aliados son cada vez más notables y extensos, pues a través de las alianzas comerciales que han concertado la influencia de sus maniobras militares y comerciales se amplían y consolidan.

El proyecto de la Nueva Ruta de la Seda representa una intención de ampliar una zona comercial que actualmente ya está delineada con la Organización para la Cooperación de Shanghái (China, Rusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán e India). La búsqueda de ampliar los mercados asiáticos se construye desde una visión de reestructura de las comunicaciones y transporte en la región, lo que permitirá una integración regional más amplia con el consecuente intercambio cultural, político, tecnológico e incluso militar, como ya ocurre entre Rusia y China, ante lo cual surgirán nuevas potencias mundiales, que hasta este momento intentan conciliar ante los ojos del mundo de forma diplomática, pero que en los hechos libran diversos campos de batalla con el bloque occidental y sus intereses.

La consolidación de un espacio de integración comercial tan grande implica también la ampliación y consolidación de influencia; es decir, por un lado, Europa podría dejar de ser centro del mundo y convertirse en zona periférica respecto a los integrantes más fuertes de Asia; al mismo tiempo, África mantendría su importancia como zona de extracción.

No obstante que algunas de las rutas comerciales, tanto terrestres como marítimas, ya están dibujadas en el radar de la Organización para la Cooperación de Shanghái, los intereses por el control del mundo tendrán que pasar por distintas etapas, aunque por el momento esto no represente un enfrentamiento armado directo, pero sí guerras cibernéticas o en campos de batalla como Siria o Irak.

El proyecto de la Nueva Ruta de la Seda es una ambición gigantesca para los intereses asiáticos, pero los intereses del bloque occidental y sus aliados en Asia aún se encuentran jugando sus cartas. Por tales motivos, la conclusión de este megaproyecto aún está en disputa y por tanto en duda. No obstante, el plan no deja de ser geopolíticamente de alta relevancia para la prospectiva ruso-china hacia el mundo.

Similitudes del proyecto de China y Rusia de incorporar a Europa en un cinturón mundial estratégico de transporte y abastecimiento

China

Rusia

- Geopolíticamente Europa está más vinculada con Rusia y China.

- Europa mantiene una serie de desacuerdos con Washington, como el traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén.

- Mientras Estados Unidos aplica sanciones arancelarias a la Unión Europea, China y Rusia se ofrecen como sus socios económicos alternativos.  

- Estados Unidos se opone a la construcción de un gasoducto Nord Stream 2, por medio del cual Alemania tendrá como principal proveedor de gas a Rusia. El principal argumento de Washington es la dependencia de Alemania hacia Rusia.

- A través de los nuevos sistemas de transporte, buscan generar una mayor afluencia de turistas tanto de China como de Rusia a Europa, con lo cual se busca tener una presencia cultural en la región.

- Al controlar Eurasia, se estaría controlando prácticamente al mundo.

- La alianza entre China y Rusia pretende impulsar un nuevo orden de fuerzas global.

- En 2001, con la firma de diversos acuerdos entre Rusia y China, se generaría un gran impulso en sus relaciones, y constituyó una plataforma de cooperación económica. De esta manera, los acuerdos comerciales entre ambas naciones los fortalecen en la región, al diversificar sus mercados y no depender de una sola región.  

- Pretende consolidarse como uno de los principales socios comerciales de la Unión Europea.

- El proyecto de ruta de la seda implica la presencia militar de China en costas africanas, generando presión geopolítica a Europa.

- Busca ampliar sus áreas de influencia y consolidarse como actor global.

- Con las nuevas rutas de comercio podrían ofrecer mayores productos a Europa.

- Al incrementar su mercado e influencia en Europa, también se fortalecerá el yuan chino que ya pertenece a la canasta de monedas de reserva del Fondo Monetario Internacional.

- Rusia es y pretende seguir siendo el mayor proveedor de gas y petróleo de la Unión Europea.

- La dependencia energética de Europa a Rusia amplía su área de influencia.

- Posee las redes de oleoductos más grandes para el suministro de gas a Europa.

- El proyecto permite diversificar las líneas de suministro de energéticos, pero también fortalecer las que ya se tienen con Europa.

- La posición de Rusia permite suministrar energéticos tanto a Europa como a China. Con lo cual tiene dos grandes oportunidades de mercado.

- El mercado asiático y sus acuerdos comerciales evitan que acciones de sanciones impuestas por Estados Unidos a Rusia tengan un gran impacto.

- Conserva uno de los mayores arsenales de armas de destrucción masiva, por lo que su estabilidad y la garantía del control de ese armamento es clave para la seguridad de Europa y del mundo.

El rol de Estados Unidos

Durante las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos fue clara la idea de que existían dos proyectos tanto para esa nación como para el futuro del mundo, y no sólo por los personajes e intereses partidarios que ocuparían el interior de la Casa Blanca, sino por las formas en las que ese país tendría que afrontar la lenta pero clara decadencia de su hegemonía ante el mundo.

En el ámbito económico, durante las últimas tres décadas, China se ha venido consolidado como una supremacía productiva y de comercio, que de acuerdo con diversas proyecciones desplazará a Estados Unidos hasta convertirse en la nueva hegemonía económica, e incluso cultural y política, lo que se refleja en una creciente confianza y empleo del yuan en los bancos centrales del mundo respecto al dólar y el euro.

El modelo coercitivo de Estados Unidos para apoderarse de recursos estratégicos en el mundo se encuentra en franca crisis. Las guerras provocadas para apoderarse de los recursos petroleros y el control geopolítico en Irak, Libia y Siria han intensificado los sentimientos anti-occidente, lo que a su vez ha provocado el surgimiento de bloques que se oponen a la cultura social y política occidental, que desde el final de la Segunda Guerra Mundial había sido encabezada por Estados Unidos.

Por otro lado, la política exterior de Estados Unidos descuidaría a Latinoamérica debido a diversos factores. El primero sería indudablemente los ataques terroristas del 2001 y la consecuente guerra contra el terrorismo; no obstante, en los países del centro y sur de América Estados Unidos mantendría acciones de inteligencia e intervención. Paralelamente se generaría un crecimiento económico, moderado, pero importante para la región, además se formalizarían diversos intentos de integración. De esta manera Estados Unidos disminuyó su influencia, misma que fue ocupada de diversas formas por actores como China en el plano comercial y de inversión, y por Rusia de forma más discreta, pero buscando instaurar su influencia.  

Estados Unidos aún mantiene una postura de realismo político frente a las naciones del mundo, pero su estrategia y discurso de la guerra contra el terrorismo cada vez es más débil, lo cual se refleja en la posible derrota en los campos de batalla de Siria, en donde podría concretarse un triunfo de las fuerzas de Bashar al-Ásad, que a su vez es apoyado por la milicia y recursos rusos e iranís. Es decir, en este frente se puede prever un triunfo de la estrategia rusa.

Estados Unidos no dudaría en seguir aplicando su realismo político para controlar recursos y naciones, y, por ende, mantener su hegemonía, como lo demostró durante los enfrentamientos diplomáticos con Corea del Norte; sin embargo, el mundo cambió y el surgimiento de la alianza de dos superpotencias como lo son China y Rusia, así como toda la influencia geopolítica que representan, han transformado el mundo, pasando de una hegemonía unilateral a una trilateral. Por tales razones, la eventual guerra comercial con China y la aparente tersa calma con Rusia, en los próximos años podría transformarse en un enfrentamiento militar en el que eventualmente se decidirá un posible reparto de influencia mundial o el surgimiento de un bloque dominante que se apodere de la hegemonía mundial.

Rusia y sus alcances militares

En la nueva carrera armamentista mundial Rusia parece llevar la delantera, pues en diversas ocasiones ha publicitado sus nuevas armas nucleares con capacidad hipersónica y de alcance intercontinental, es decir, capaces de superar toda clase de barreras antimisiles existentes y con el poder de alcanzar prácticamente cualquier territorio del mundo.

Estos hechos que han desatado una tensa calma en las relaciones, actuares y quehaceres entre las naciones que componen esta multipolaridad, pues las pugnas o guerras no convencionales se están llevando en diversos planos, como a nivel de jaqueo, en el ámbito económico y por el control geopolítico de territorios estratégicos como el mar de China meridional o Siria, o más recientemente en el caso Venezuela, en donde ha sido evidente que a través del apoyo financiero y militar de China y Rusia al gobierno de Nicolás Maduro, sigue en pie, de forma débil pero gobernando, frente a un Juan Guaidó Márquez que a cuatro meses de su autoproclamación como presidente pareciera no madurar en su proyecto de gobernar Venezuela.

De esta manera, las intenciones de actuar a través del realismo político por parte de Estados Unidos de alguna manera se han visto socavadas, ya que la multipolaridad geopolítica mundial ha implicado que Estados Unidos ya no sea la única nación con capacidad de actuación resolutiva en los conflictos internacionales; ahora se debe analizar de manera estratégica la correlación de fuerzas que actuará en un mismo territorio en defensa de intereses, así como las consecuencias de cada acción.

Un acontecimiento que dejó entrever el nivel de conflicto y tensión entre el dúo asiático (Rusia-China) con Estados Unidos y sus aliados de occidente fueron los ejercicios militares llamados Vostok-2018 realizados en septiembre del presente año.

Dichos ejercicios militares fueron considerados los más grandes desde la Guerra Fría, en donde China participó en calidad de “observador”, pero a su vez habría enviado a 3,200 soldados, 30 aeronaves y más de 900 piezas de equipo militar a participar en los ejercicios militares que fueron justificados por el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov ante las actitudes agresivas y poco amigables hacia Rusia por parte de la OTAN.

      Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=jdIwp4I-Bj0

El informe de dichos ejercicios dio a conocer que habrían participado aproximadamente 300,000 militares, 360,000 tanques, vehículos blindados de transporte de tropas y de infantería, sistemas de misiles, buques de guerra, vehículos blindados, aviones, helicópteros, submarinos, portaviones y buques. Actividades que se llevan a cabo en 18 polígonos militares y tres mares.

En respuesta, la OTAN efectuaría ejercicios militares en Noruega bajo el nombre Trident Juncture, bajo el argumento de realizar una acción preventiva y no provocadora frente a los ejercicios realizados por Rusia y China. La OTAN señaló que dichas maniobras son necesarias y envían una señal fuerte del bloque occidental a la alianza asiática.

El informe de la OTAN señaló que en dichas maniobras participaron 50,000 soldados de los 29 miembros de la OTAN, además de Finlandia y Suecia. De esta manera, es claro que existe una fuerte tensión entre los distintos actores de la multipolaridad en el mundo y sus bloques o aliados.

  Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=5pb-_mhHhyg

Indicadores referencia

Algunos indicadores nacionales

PNB (BDD)

2013

2014

2015

2016

2017

Federación Rusa

15,200

14,670

11,760

9,720

9,230

China

9,529

10,496

11,023

11,154

12,207

Japón

5,329

5,025

4,593

5,017

5,049

India

1,834

2,015

2,078

2,248

2,597

Estados Unidos

17,074

17,892

17,581

18,969

19,608

PIB Per cápita (BDD)

2013

2014

2015

2016

2017

Federación Rusa

2,297

2,064

1,368

1,285

1,578

China

9,607

10,482

11,065

11,191

12,238

Japón

5,156

4,850

4,395

4,949

4,872

India

1,857

2,039

2,102

2,274

2,597

Estados Unidos

16,692

17,428

18,121

18,624

19,391

POBLACIÓN  TOTAL (MDP)

2013

2014

2015

2016

2017

Federación Rusa

143

143

144

144

144

China

1,357

1,364

1,371

1,379

1,386

Japón

127

127

127

126

126

India

1,279

1,294

1,309

1,324

1,339

Estados Unidos

316

318

321

323

325

% POBLACIÓN EN CONDICIÓN DE POBREZA

2013

2014

2015

2016

2017

Federación Rusa

10.3

11.2

13.3

13.3

13.2

China

8.5

7.2

5.7

4.5

3.1

Japón

Sin datos disponibles

India

Último registro 2011, con 21.9% de su población

Estados Unidos

Sin datos disponibles

Fuente: Banco Mundial. Rescatado de: https://datos.bancomundial.org/

Gasto militar aproximado

2012

2013

2014

2015

2016

Federación Rusa (Millones de rublos)

166,000,000

165,000,000

195,000,000

2,800,000

2,000,000

2008

2009

2010

2012

2013

China             (Millones de renminbis)

420,000

495,000

530,000

670,000

740,000

2011

2012

2013

2014

2015

Japón        (Millones de yenes)

46,000

45,000

46,000

47,000

48,000

2010

2012

2013

2014

India              (Millones de rupias)

140,000

170,000

205,000

220,000

2011

2012

2013

2014

2015

Estados Unidos (Millones de dólares)

750,000

730,000

640,000

620,000

605,000

Fuente: Oficina de Asuntos de Desarme de las Naciones Unidas, Gasto militar. Disponible en http://www.un-arm.org/Milex/Home.aspx

Armas nucleares (estimación)

Ojivas

Operativas

Federación Rusa

7,500

1,720

China            

260

No hay información

Japón        

N/C

------

India              

110-120

ninguna operativa

Estados Unidos

7,200

2,150

Fuente: “Armas nucleares en el mundo: ¿quién tiene qué?”, Expansión. Rescatado de: https://expansion.mx/economia/2016/01/08/armas-nucleares-en-el-mundo-quien-tiene-que

Comentarios finales

El mundo cambió y el surgimiento de la alianza de dos superpotencias como lo son China y Rusia, así como toda la influencia geopolítica que representan, han transformado el orden internacional pasando de una hegemonía unilateral a una trilateral. Por tales razones, Estados Unidos y sus conflictos como la guerra comercial con China y la aparente tersa tensión militar con Rusia no son elementos aislados, ya que en los próximos años estos eventos podrían transformarse en un enfrentamiento militar en los que eventualmente se decidirá quién representará la próxima hegemonía del mundo.

Un enfrentamiento militar directo podrá evitarse en la medida que los conflictos económicos y financieros se mantengan en márgenes de maniobra sin implicar crisis para los distintos intereses; no obstante, la guerra cibernética de poder y control sobre territorios terrestres y marítimos continuará, pero de la misma manera podrían ampliarse o ser más evidentes en tanto los intereses en conflicto territorial no impliquen una crisis.

Es necesario señalar que existe una guerra financiera y económica entre estos países a través de la cual se dirimen y reflejan sus rivalidades hegemónicas. No obstante, lo más conveniente hasta el momento para las tres naciones más poderosas del mundo (Estados Unidos, Rusia y China) es evitar un enfrentamiento militar directo para continuar con el reparto comercial, de recursos y con la lucha de influencia en el mundo.

Bajo las circunstancias actuales, Rusia y China mantienen una alianza necesaria para potencializar su influencia en el mundo; no obstante, los intereses de ambas naciones podrían virar en algún momento hacia acciones más individuales, lo que podría complicar el nuevo panorama geopolítico mundial. Hasta ahora ambos se necesitan, pero en unos años, cuando China alcance su cenit de desarrollo tecnológico-militar, sus intereses hacia Rusia pueden cambiar.

Lamentablemente en un periodo de 50 años los territorios del mundo cambiarán a consecuencia del cambio climático global y muy posiblemente este elemento que implica factores multidimensionales pueda desencadenar acciones bélicas entre el bloque asiático liderado por Rusia y China, frente al bloque occidental liderado por Estados Unidos, Reino Unido y Francia, para conservar y/o disputar los recursos y territorios habitables del planeta, que serán más escasos, lo que eventualmente podría implicar una reducción dramática de la población mundial.

Aparato crítico

“Armas nucleares en el mundo: ¿quién tiene qué?”, Expansión (consulta: 3 de octubre de 2018) Rescatado de: https://expansion.mx/economia/2016/01/08/armas-nucleares-en-el-mundo-quien-tiene-que

China y Rusia ante la necesidad de compartir una visión común sobre Eurasia (consulta: 3 de octubre de 2018). Recuperado de: http://carnegie.ru/2017/07/03/china-russia-need-shared-vision-for-eurasia-pub-71441 

Dinucci, Manlio, Rusia y China contra el imperio del dólar, 2017 (consulta: 11 de octubre de 2018). Rescatado de: https://www.lahaine.org/mundo.php/rusia-y-china-contra-el

Economía Internacional al Instante, “La franja y la ruta o la nueva ruta de la seda”, 2017 (consulta: 29 de octubre de 2018). Rescatado de: https://lyd.org/wp-content/uploads/2017/06/EII909Lanuevarutadelaseda09062017.pdf

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