Continúa extracción ilegal de materiales pétreos en el Río Atoyac

Francisco RAMÍREZ

Meses atrás la extracción indebida de materiales pétreos en el lecho del Río Atoyac se dio en inmediaciones de San Lorenzo Cacaotepec, hoy este mismo hecho se registra en el municipio de Soledad Etla, denunció el activista del Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca (COAO), Naxario García Ramírez. La Secretaría del Medio Ambiente Energías y Desarrollo Sustentable (SEMAEDESO) tiene conocimiento, afirmó.

De acuerdo con la denuncia de hechos que presentara el pasado 11 de octubre, la extracción de materiales pétreos en el Río Atoyac, se realiza por parte de la persona de nombre Eduardo Ruiz Castellanos, quien se ostenta ante los vecinos de la comunidad como dueño de un complejo donde trabaja una cribadora que ha causado daño por la contaminación de polvos y ruido.

En documento de comparecencia ante la SEMAEDESO expone que algunas casas cercanas al lugar presentan afectaciones a su estructura, al tiempo que refiere que esta criba se ubica en el trayecto de san Isidro Etla y Alemán, en el paraje “La Fresnera”.

Esta actividad dice García Ramírez, ha sido de explotación clandestina e ilegal de la margen del río Atoyac, por lo que exigió la intervención de las autoridades y se lleve a cabo la clausura de la cribadora, así como emitir la sanción correspondiente al infractor ante el aprovechamiento irracional que se hace de los materiales pétreos en el lugar. 

MÁS DAÑO AL ARBOLADO DE LA CIUDAD

Por otra parte, el ambientalista ha iniciado una denuncia ante las afectaciones que se hace a los árboles notables de la ciudad, como es el higo plantado por José María Morelos en el atrio del templo de Guadalupe, aun costado del paseo Juárez “El Llano”; así como el Laurel de la India ubicado en una de las esquinas del zócalo de la capital.

Al respecto y sobre este último manifestó que la colocación de plantas de ornato ha ocasionado daño importante a este emblemático ejemplar, por lo que exigió urgente atención, toda vez que el daño ocasionado los ha condenado a caer en un lapso no mayor a tres años.