Con Procesión de San Salvador, San Antonino Castillo Velasco celebra el Domingo de Ramos

Juan Carlos MEDRANO

SAN ANTONINO CASTILLO VELASCO; Ocotlán. - Domingo de Ramos, día en que familias enteras llegan desde los cuatro puntos cardinales cargando sus ofrendas consistentes en los mejores productos para entregarlos a la imagen de San Salvador, la cual luce previo a la Procesión en su honor, sus mejores galas.

Este día con el cual los habitantes de este municipio del distrito de Ocotlán, recuerdan la entrada de Jesucristo a Jerusalén, desde muy temprana hora forman largas filas para entregar en el atrio del templo, su ofrenda con lo mejor de sus productos ante la imagen de San Salvador. Es tal el número de ofrendas que se llega a formar un enorme monumento artesanal que los feligreses y visitantes del lugar admiran por su extraordinaria belleza.

Hoy Domingo de Ramos, es especial, pues se conmemoran el 60 Aniversario del inicio de lo que se denomina la Procesión con la imagen de San Salvador, la cual parte del panteón municipal hacia la explanada del templo de la comunidad.

El presidente municipal de San Antonino Castillo Velasco, Alejandro Javier García Jiménez sostuvo que el Domingo de Ramos es una de las celebraciones más grandes de la población, donde asisten más de 4 mil personas para conmemorar este día que representa la fe, al tiempo de disfrutar de la gastronomía tradicional.

La celebración se prepara desde una semana antes, cuando el mayordomo invita de casa en casa a personas de la población, quienes deberán proporcionar los rollos de palma con los que un día antes del Domingo de Ramos se elaboran cruces, resplandores y otras figuras representativas de la fecha en casa del mayordomo en donde se bendicen y sale una procesión para guardar las palmas en el templo católico.

Hoy, desde las 5:00 horas de la mañana, las palmas fueron llevadas al panteón municipal, junto con las ofrendas para el señor San Salvador en agradecimiento de las buenas cosechas y beneficios recibidos; en la ofrenda destacan el maíz, frijol, tomate, chiles, flores, zacate, alfalfa, calabaza, pollos, borregos, chivos, becerros, frutas, tasajo, chicharrón, chorizo y productos que se producen en la comunidad.

Son las diez de la mañana y en San Antonino Castillo Velasco ya se siente, en todas partes, el ánimo de la gente que prepara ya, lo mejor de sus cosechas, para llevarlo al panteón, donde San Salvador, está siendo preparado para la procesión.

Entre ajos, cebollas, betabel, limones, chiles, naranjas, pan, las hierbas para el mole, los chiles de agua entre otros, ya se mira a San Salvador, listo para iniciar la caminata, la gente fervorosa se le acerca con sus canastos de verdura, de fruta, las gallinas, el guajolote, el chicharrón, los chivos, la Jamaica, las flores… el cura bendice las palmas, doce jóvenes de la región vestidos de apóstoles, descalzos, también lo acompañan.

Justo cuando el reloj marca las 11:00 del día, inicia la procesión con el señor San Salvador, la cual parte del panteón municipal hacia el templo católico de la comunidad, ubicado en el corazón del pueblo.

La imagen de San Salvador avanza cargada en hombros por hombres –en su mayoría adultos mayores—quienes haciendo un esfuerzo sobrehumano trasladan la imagen a lo largo de un kilómetro y medio. Sin importar los inclementes rayos del sol que a esta hora de la mañana caen como plomo, los hombres pagan su “manda” o cumplen su “promesa” de trasladar la imagen de San Salvador.

El camino conforme se avanza se siente más largo, la imagen más pesada, ellos, los adultos mayores se esfuerzan, sudan, ofrecen su fe, la gente lo sigue con sus ofrendas en brazos, pidiéndole al santo que bendiga su trabajo, que les de abundancia en sus cosechas, que bendiga la tierra que trabajan, los animales que producen… Entre cosechas , animales y palmas, entre olor a incienso en el camino por el que pasa el santo, la gente canta, reza, pide.

Los más viejos de la comunidad, narran que esta es una tradición con aproximadamente 200 años. A las doce del día San salvador hace su entrada al templo católico en medio de alabanzas y música de banda, mientras el ambiente se inunda de olor a copal.

El cura recuerda que el Domingo de Ramos fueron muchos los que siguieron a Jesucristo sus momentos de triunfo, pero fueron pocos los que lo acompañaron en su pasión y muerte.

Lo mejor de las cosechas que le ha ofrecido al santo, es vendido en la plaza, con la finalidad de recolectar fondos para las mejoras del templo, afuera en la plaza del pueblo, la gente ofrece lo mejor de sus artesanías al turismo, blusas y huipiles con bordados primorosos en hilo de seda, en el que destaca el llamado “hazme si puedes”, el deshilado, el cambalache y sus pensamientos, también figuras hechas con flor inmortal, canastas de calenda e imágenes vestidas de esta flor y para comer las empanadas de flor o de perejil, la barbacoa, las nieves, el chocolate atole, las enchiladas de coloradito, el estofado, los higaditos entre otros.

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